Hoy se han convocado en todo el mundo una serie de manifestaciones contra la guerra que quiere lanzar el Sr.Bush contra Irak. Evidentemente, hay muchas maneras de manifestarse, incluida la virtual, por lo cual en un día tan señalado como hoy, me uno (a través de este artículo) a toda la gente que se está manifestando contra la guerra.
Antes de nada, tengo que aclarar que no tengo ninguna afiliación política. Digo esto porque mucha gente se apresura a prejuzgar tus opiniones en cuanto se enteran a que partido político votas. Las opiniones expresadas aquí son exclusivamente las mías. La verdad es que siempre he pasado bastante de los partidos políticos (especialmente porque ninguno representa mis opiniones al 100%) y las personas que han marcado mi pensamiento político no han sido los partidos politicos sino autores como Noam Chomsky y Bertrand Russell, por lo que me podría calificar políticamente como internacionalista liberal. También tengo que hacer una pequeña aclaración sobre lo de ‘internacionalista’, porque existen muchas definiciones flotando por ahí (algunas bastantes dispares). Para mí el internacionalismo no consiste simplemente en ’ser de izquierdas’, o ‘apoyar la lucha del proletariado’, o ‘estar en contra del nacionalismo’. Como su propio nombre indica, entiendo el internacionalismo como el entendimiento, colaboración, y sinergia entre distintas naciones, culturas, y pueblos para promover ideales como la paz y la tolerancia. Uno de los preceptos fundamentales del internacionalismo es que ningún pueblo es superior a otro. Por esto mismo, mucha gente tiende a pensar que el internacionalismo es diametralmente opuesto al nacionalismo. A mi no me lo parece, ya que creo que el internacionalismo y el nacionalismo pueden ser compatibles. Evidentemente, no es compatible con el nacionalismo excluyente que parte de la presunción arrogante de que “mi pueblo es mejor que el tuyo” y que intenta favorecer política y socialmente a dicho ‘pueblo superior’ (y en este saco entran los nacionalismos de Hitler, ETA, del Sr.Arzallus, el Sr.Aznar, el Sr.Bush, el Sr.Sharon, y muchos otros). Sí es compatible con el nacionalismo incluyente, que parte de sentirse orgulloso de tu pueblo, y de trabajar activamente por su conservación y mejora, pero sin intentar imponérselo a los demás. Desgraciadamente, este último tipo de nacionalismo escasea bastante. Soy consciente de que los limites entre ‘internacionalismo’ y ‘nacionalismo incluyente’ son bastante difusos, aunque a mi me parece que si son diferentes. Sin embargo, no voy a enrollarme ahora con eso, porque me estoy desviando del tema de la guerra :-)
Bueno, ahora que ya hemos aclarado desde que punto de vista voy a abordar el tema, comencemos. Como ya indica el titulo del artículo, me opongo de lleno a la guerra contra Irak que propone George W. Bush. Me parece el mayor de los sinsentidos. Nadie niega que Saddam Hussein sea un dictador peligroso, y que Irak indudablemente estaría mucho mejor sin él. Hay muchas pruebas que demuestran que ha cometido actos despreciables (como gasear a la población kurda de Irak, y cometer muchas otras masacres), y la ONU tiene más que razones suficientes para mantener bien vigilado a Saddam porque, de lo contrario, sería un peligro para toda la comunidad internacional, no solo para el propio estado Iraquí. Estoy cansado de que mucha gente piense que, si estás en contra de la guerra, entonces es que tienes que estar a favor de Saddam Hussein. Las cosas bien claras: Saddam Hussein es el hijo bastardo de mil serpientes venenosas, y merece ser desollado vivo con un escalpelo oxidado. Pero todo eso no justifica de ninguna manera la guerra que quiere lanzar el Sr.Bush.
Lo mires por donde lo mires, empezar una guerra contra Irak dado el panorama internacional actual no tiene ningún sentido. Desde el punto de vista de la legalidad internacional, lo único que puede justificar una guerra es la defensa propia (Irak todavía no ha atacado a nadie, como hizo hace más de 10 años al invadir Kuwait) o que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe por mayoría la necesidad de una guerra. La ultima resolución de la ONU (Security Council Resolution 1441) no autoriza la guerra contra Irak, simplemente advierte a Irak que si no cumple con la resolución afrontará “graves consecuencias”, dejando bien claro que el Consejo de Seguridad deberá evaluar cuidadosamente los informes de los inspectores antes de proceder. Nadie niega que, durante los últimos 10 años, Saddam Hussein ha ignorado casi todas las resoluciones del Consejo de Seguridad y ha entorpecido considerablemente la labor de los inspectores. Es evidente que la comunidad internacional debe responder, y que hay que conseguir que Irak se desarme, pero esa respuesta debe enmarcarse siempre dentro de la legalidad internacional. Y esa respuesta ahora mismo no pasa por una acción bélica, sino por un endurecimiento de las inspecciones (que no persiguen simplemente encontrar ‘armas ocultas’, sino también destruir ciertas armas del arsenal iraquí, labor que se vio interrumpida en 1998 con la expulsión de los inspectores). Ahora lo que hay que hacer es respetar las decisiones de la ONU, dejar que los inspectores puedan investigar sin prisas ni presiones, y esperar lo que haga falta (tanto si tardan un mes como un año).
En el hipotético caso de que los inspectores entregasen un informe nefasto (algo que ahora mismo parece muy improbable), y toda la comunidad internacional coincidiese en que es necesario emprender una guerra, pues habría que hacerlo. Que remedio. Lo que pasa es que ahora mismo no se da ese consenso. La mayoría del mundo, tanto a través del clamor popular expresado en las manifestaciones, como a través de su representación en el Consejo de Seguridad, no ve ahora mismo la necesidad de una guerra. Pero…¡oh, sorpresa!…El Sr.Bush dice que irá a la guerra “con o sin el apoyo de la ONU”. Esto, para mí, ya es el colmo. Una guerra, aun cuando está plenamente justificada, es algo horrible. Pero cuando se plantea como una acción unilateral, ignorando descaradamente la legalidad internacional, entonces no es solo horrible sino que es un acto arrogante y pretencioso. El Sr.Bush se cree por encima del bien y del mal, y además tiene la desfachatez de justificar la guerra precisamente para defender la legalidad internacional (Bush alega que Saddam ha violado las leyes internacionales al no haber desarmado Irak, y que debe ser castigado). Evidentemente, el Sr.Bush olvida que los EEUU, y no Irak, ostenta el record de incumplimiento de las leyes internacionales y que es uno de los países que menos tratados internacionales ha ratificado (notablemente el Protocolo de Kyoto y el Tribunal Penal Internacional). Es pura hipocresía que Bush diga que va a emprender una batalla por el bien de la humanidad, los derechos humanos y la legalidad internacional cuando dicha batalla conlleva precisamente un desprecio implícito hacia dichas leyes, al realizar una guerra que no está apoyada por la ONU. Sr.Bush, sea honesto con la humanidad que supuestamente defiende. Usted se va a la guerra por muchas razones que le son ampliamente beneficiosas a usted, pero no a nosotros, entre las que destaco:
- La economía de los EEUU se está yendo al cuerno gracias a su nefasta política económica, y no hay mejor manera de desviar la atención del publico que lanzando fuegos artificiales sobre Bagdad.
- Desde el 11 de Septiembre, el pueblo tiene sed de sangre terrorista, pero no ha conseguido capturar a Osama Bin Laden. Pues nada, busquemos otra cabeza de turco. Ahora resulta que Bin Laden es un pringao, y que el malo de la película en realidad es Saddam Hussein.
- No olvidemos que Irak posee la segunda mayor reserva de petróleo del mundo, y que EEUU se vería muy enriquecido si tuviese el control sobre esa región. Ah, por no mencionar que Bush es un gran amigo de las empresas petrolíferas de EEUU…
- EEUU lleva unos 10 años sin emprender una acción bélica a gran escala. Ya va siendo hora de que los EEUU acojone un poco al mundo haciendo gala de su poder militar (lo de la invasión de Afganistan no cuenta…los talibanes no tenían ni la décima parte del armamento que tiene Irak).
- La próxima campaña presidencial empieza el año que viene. Bush necesita ir a la guerra ahora mismo, y no puede esperar un año entero a que los inspectores terminen su labor por la siguiente razón: Un presidente en medio de una guerra no tiene muchas posibilidades de ganar las elecciones (como bien demuestra el decreciente índice de popularidad e Bush), pero después de una guerra tienes todas las papeletas porque puedes venderte como un héroe de guerra.
- Y un largo etcétera de razones francamente estúpidas.
Ahora mismo voy a dejar a Bush un poco de lado para centrarme en otro personaje que con todo esto se está luciendo. Hablo, por supuesto, de nuestro querido presidente Jose María Aznar o, como yo prefiero llamarle, “ese pretencioso soplapollas”. En serio, lo de Aznar es de vergüenza ajena. Me dan ganas de cambiarme de nacionalidad y hacerme francés o alemán, donde los lideres políticos parece que tienen algo más que serrín en la cabeza. Yo no entiendo lo que le pasa a Aznar. A veces da la impresión de que está tan cansado de que la gente piense que es un pringao, que ha decidido que va a llamar al “primo de Zumosol” (a Bush y a Blair) para que la gente piense que es un líder con relevancia internacional. Afróntalo Jose Mari: ni tú ni España habéis tenido ninguna especial relevancia internacional en los últimos años, y asociándonos con los belicistas lo único que conseguimos es quedar todos en ridículo. Bueno, en realidad ahora resulta que sí tenemos relevancia internacional: todos nos ven como el perrito faldero faldero de Bush. Pues que bien. También da la impresión de que sencillamente es un chaquetero. Si te asocias con los pacifistas no tienes nada que ganar (aunque tampoco nada que perder), pero si te asocias con los belicistas…¡vaya!…pues igual luego Bush te regalará unos cuantos bidones de petróleo, ¿no?
También es de vergüenza ajena la manera en que Aznar pasa por completo de la opinión pública (que está claramente en contra de la guerra). Lo mejor es que el propio Aznar, o uno de los payasos habituales del PP (Rajoy, Alvarez Cascos, etc.) debió de decir recientemente que la opinión pública no importa para nada, porque el público “no entiende los complicados factores que intervienen en una decisión como ir a la guerra”. La verdad es que hacia tiempo que no oía una chorrada tan grande. Ahora resulta que lo que piense el pueblo no importa. Oye, corregidme si me equivoco, pero esto es una democracia, ¿no? Ya sabéis, esos cuentos de fantasía que contaban en el colegio de que el pueblo ostenta el poder y tal. El único que vive en un mundo de fantasía es el Sr.Aznar, que se escuda en su mayoría absoluta para hacer lo que le salga de las narices y así poder quedar bien con “su amigo Tony Blair”. Un político tan desvinculado de la opinión popular y la realidad social no merece ni que le escupan a la cara.
Además, gracias a su mayoría absoluta, Aznar puede justificarse a si mismo utilizando excusas que no aguantarían ni un día si el PP estuviese en minoría. Una de mis favoritas es cuando dice que no entiende que el PSOE se oponga ahora a la guerra ahora cuando hace más de 10 años (en la Guerra del Golfo) estaban a favor. Claro, tiene sentido. Ningún partido ’serio’ debería cambiar de opinión en 10 años. De hecho, el PP siempre intenta venderse como un partido serio de chaqueta y corbata (no como esos socialistas melenudos con chaqueta de pana…¡que indecencia!) y, efectivamente, la forma de pensar del PP no ha cambiado desde el pleistoceno. Eso sí que es un partido serio. Lo curioso es que al Sr.Aznar se le ha olvidado que a finales de los 70 uno de sus hobbies favoritos era poner a parir la Constitución del 78, y ahora duerme con ella bajo la almohada. Otra de mis excusas favoritas es cuando se escuda en el terrorismo. A veces oyes hablar a Aznar, y parece que te está vendiendo la moto de que con la guerra contra Irak también se va acabar el terrorismo de ETA. Menuda parida.
En fin, y con esto ya termino el artículo. Como siempre digo, sobre gustos no hay nada escrito, así que esto es sencillamente como veo yo las cosas. A diferencia de Bush y Aznar, creo firmemente en la libertad de expresión, así que bienvenidos sean vuestros comentarios (tanto en contra como a favor). Simplemente quiero terminar haciendo un llamamiento a la paz y a la cordura. Ya sé que mi humilde página web no tiene la difusión de los grandes weblogs, pero espero que con este artículo haya puesto mi granito de arena y que más gente se anime a añadir su voz a los que estamos en contra de la guerra. De nada sirve si no nos oyen (o no nos leen), así que no os lo calléis: ¡No a la guerra!
Latest Comments
RSS