O, untimely death!
King Lear 4.vi.252
He vuelto hace un par de horas del funeral de Xevian, y por mucho que lo intento, me cuesta ordenar mis pensamientos. Os anticipo un artículo bastante desordenado y caotico, pero precisamente por ello más cercano a mis sentimientos.
Para los que no tienen muy claro de qué hablo, ayer en la Facultad de Ingeniería falleció durante un descanso entre clases un alumno de 1º de Informática cuyo nick era Xevian. La causa de la muerte no quiero discutirla aquí, no quiero que nadie me tache de morboso o de tener mal gusto. Solamente diré que fue algo fulminante, debido a un problema de salud, y que no fue debido a la acción de terceras personas.
Xevian era miembro, al igual que yo, del e-GHOST, el Grupo de Software Libre de la facultad. Todos los que somos parte del GHOST nos hemos quedado absolutamente conmocionados (pasaros por la web del GHOST para ver todos los comentarios, algunos muy emotivos, de los ghosteros y ghosteras). Yo apenas conocía a Xevian, pero el era ‘uno de los nuestros’. Era un friki 100%, linuxero hasta la médula, y metido en todo tipo de movidas hi-tech (wireless, etc.). Y ahora nos ha sido arrebatado por una muerte totalmente carente de sentido y razón.
Me he debatido bastante entre escribir este artículo, o sencillamente dejarlo estar. Soy totalmente indigno de escribir sobre Xevian, porque yo no le conocía. Woe is me, Xevian, I hardly knew ye! Y, aun asi, me he visto muy afectado por su muerte. Por supuesto, no tanto como los amigos de Xevian, y aquellos que desgraciadamente estuvieron presentes en el momento de su fallecimiento, pero sí me ha inundado un sentimiento de tristeza que hacia mucho tiempo que no sentia. Lo lógico parece que, si no le conocía de nada, su muerte no debería afectarme en absoluto, pero es bien sabido que nuestros sentimientos tienen una manera muy peculiar de pasar olimpicamente de ‘lo lógico’. Al formar parte de un mismo, grupo, tan compenetrado y con tan buen rollo, que casi podría decir de una misma comunidad, de una misma familia, la muerte de Xevian ha supuesto un duro golpe para todos, tanto para los que le conocían como para los que solo conociamos su nick. Cuando perdemos a alguien del grupo, todos nos morimos un poco por dentro.
En los comentarios de la web del GHOST me he quedado con alguien que ha dicho: “Es la primera vez que me duele tanto la perdida de una persona a la que conocía, siendo sinceros, mas bien poco.” Me identifico completamente con esto, y me ha recomfortado ver que habia muchos comentarios en esa misma linea. Gente que ha escrito las más emotivas dedicatorias, a pesar de no conocer a Xevian en absoluto. No me recomforta porque “Uy, que bien, hay más gente que se siente igual que yo!”, sino porque me alegra ver que el fallecimiento de Xevian no ha dejado indeferente a nadie.
Como siempre, la misa en Deusto y el funeral me han decepcionado bastante. Como os estareis imaginando, no soy de confesión cristiana :-P No voy a empezar aqui una larga diatriba sobre mis opiniones religiosas, pero algo que no me puedo callar es que los ritos funebres de las religiones cristianas me parecen un lamentable espectaculo. Se supone que nos congregamos para honrar al difunto. Para celebrar su vida y (para los creyentes) para celebrar su paso a la ‘otra vida’. Sin embargo, los funerales cristianos (bueno, solo conozco los católicos, pero supongo que serán todos similares) se limitan a leer de la biblia, poner musica triste, y entre pitos y flautas solo dedican unos 2 minutos al difunto. Y esos dos minutos son totalmente genéricos. Quita ‘Xevian’ y pon ‘Paco’ y ya tienes el discurso para el funeral de mañana a la tarde. Si estamos celebrando la vida del difunto, ¿por qué no nos hablan de él? ¿qué significó para su familia? ¿qué significó para sus compañeros? ¿por qué era tan querido? ¿por qué ni siquiera se mencionó algo tan fundamental en su vida como su nick: Xevian? Y, sobre todo, no puedo aguantar que en el caso de una muerte tan prematura, nos intenten consolar diciendo cosas como que “Dios es amor, y ama a Xevian, y le ha llamado a su lado porque el momento habia llegado”. Me la sopla la agenda que tenga Dios. Xevian no merecía morir. Así de claro. Me sentiria más a gusto si el cura dijese “Lo sentimos chicos, el Vaticano nos ha confirmado que, efectivamente, Dios la ha cagado y se ha cargado a quien no debía”. Por lo menos admitirian que Dios es un cabrón…
Bueno, se me empieza a ir la olla. No quiero discurrir sobre religión porque puedo perder el control :-) Sólo quiero cerrar el tema de los funerales diciendo que para mi el funeral ideal sería lo que plantea Orson Scott Card en su libro Speaker for the Dead: un orador que da un largo discurso sobre la vida del difunto. Sin censura y sin ediciones. La verdad pura y dura sobre la vida del difunto: sus emociones, sus inquietudes, su familia, sus amigos. Algo con lo que podamos recordar al difunto, y para que los que no le conociamos pudiesemos conocerle un poco mejor, aun despues de su muerte (es curioso que OSC creó la figura del ‘Orador de los Muertos’ motivado precisamente por la misma frustración que he expresado yo por los ritos funebres de la Iglesia Católica).
Bueno, termino ya (eso espero). Una vez más, desde mi humilde weblog quiero extender mi más sentido pésame a la familía, a la que hemos visto absolutamente devastada en el funeral, y a todos los amigos y allegados de Xevian. Chicos/as, no olvideis que la vida sigue adelante, aunque a veces nos haga pasar por baches tan dificiles. Y Xevian…ojalá estuvieses aquí para ver como nos ha afectado tu muerte. Para ver todas las muestras de amor y también de dolor. Para ver que tu muerte no nos deja indiferentes, y que te echaremos de menos, incluso los que no te conocíamos. Xevian, gogoan zaitugu!
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