Archive for Julio, 2003

¡Oooh! ¡Adios a Polonia!

¡Ooooooh! Pues ya se acaba lo que se daba… hoy al mediodia salimos para Berlin (en coche…son unas 3-4 horas) y de ahí cogemos un avión a Madrid.

Pues la verdad es que esto ha estado muy bien, tanto la conferencia como la estancia en Polonia. Poznan es una ciudad que, sin tener monumentos o lugares ‘impresionantes’, es un lugar bastante agradable.

Bueno, ahora mismo tampoco tengo mucho más que contar…los ultimos días los he pasado en una sala llena de portatiles trabajando como un negro, y sobre eso no se pueden escribir cosas emocionantes. Eso sí, supongo que el viaje de vuelta estará de nuevo lleno de interesantes anecdotas que contar (vamos a ver si esta vez conseguimos hacer un adelantamiento kamikaze-polaco entre dos camiones). Prometo escribir un mensaje desde el avión (aunque no lo publicaré hasta…uhm…supongo que hasta el sabado a la mañana).

Dzien dobry, Dziekuje, Prosze, Tac, Tac, Tac

Pues nada, aqui sigo en Polonia. La verdad es que esto no está nada mal. La conferencia es algo así como una party (en el sentido informático-friki de la palabra) pero en plan fisno. En realidad esto no es estrictamente una conferencia, sino un integration meeting/seminar del proyecto Crossgrid. Esto significa que, aparte de recibir una serie de charlas, nos juntamos todos en una sala con enchufes para los portatiles y una fantastica red wireless que va a toda pastilla (el otro dia actualicé los paquetes de Debian a 500KB/s!). Y una vez en la sala, los amiguetes de Crossgrid se ponen a integrar todo lo que ha estado desarrollando cada uno por su cuenta durante los últimos meses. Vamos, como cuando juntas a 100s de frikis en un enorme recinto para que hagan frikezas entre ellos.

Y sí, lo único que siento del viaje a Polonia es perderme la Euskal Party… Os lo creais o no, nunca he estado en la Euskal Party. Siempre que he querido ir me ha surgido algo y no he podido ir. (Joer, me parece que acabo de perder unos cuantos friki-puntos por decir que nunca he ido a la Euskal).

Bien, volvamos al tema Polonia. Como yo realmente no tengo nada que integrar (yo todavia no he desarrollado nada para Crossgrid), estoy un poco en función de GlobusBoy (representante entusiasta del Proyecto Globus) y aprovecho las sesiones de integración para pegarle una buena actualización al GT3 Programmer’s Tutorial.

Pero bueno, en definitiva, esto es una gozada. Hay un excelente ambiente de trabajo, nos dan de comer (aunque la comida no me haga mucha gracia… yo me contento con un poco de pan y agua y aqui nos ponen cosas demasiado elegantes para mi gusto! :-D ), y la verdad es que Poznan es una ciudad muy muy bonita (de hecho, fue la capital de Polonia).

Si tengo tiempo a la vuelta de Polonia ya colgaré unas cuantas fotos. Pero os adelanto que el casco viejo de la ciudad es bien bonito, y tienen unos tranvías con un estilo muy ‘telón de acero’ (cuando pasa un tranvia de los antiguos por la calle me preguntó si estoy en alguna película de espias infiltrados en el telón de acero en los años 60/70). Por supuesto, la globalización llega a todos lados, y no solo hay un McDonalds…¡también hay TelePizza! (no he ido a comer ahí, pero tengo muchas ganas de ir simplemente por curiosidad: quiero confirmar mis sospechas de que una TelePizza sabe exactamente igual tanto en España como en Polonia).

Bueno, dejo de escribir. Voy a trabajar un poco más antes de las 20:30, que nos van a llevar a dar una visita guiada por el casco viejo de la ciudad.

310 mensajes de SPAM…

Vale, me acabo de conectar a Internet desde Polonia (en la sede de la conferencia) para colgar los tres artículos que tenía escritos para el weblog y, tal y comentaba al final del último artículo, me he encontrado con el buzón lleno de SPAM. 310 mensajes, fijensé…

Pues eso os cuento de momento. Mañana más y mejor.

Sigo estando en Polonia (y ahora no me duele la cabeza)

(08:40, domingo 27 de julio)

El dolor de cabeza ya se me ha pasado, aunque sigo teniendo la garganta algo irritada (intentad dar de 4 a 7 horas de clase al día -en los cursillos de julio- y ya vereis como acaba vuestra garganta :-) Eso si, ya tengo las pilas cargadas, asi que vamos a repasar como ha sido el maravilloso viaje desde Madrid hasta Poznan.

Como evidencia mi anterior artículo, primero cogimos un avión de Madrid a Berlín. Ninguna novedad. Los aviones son aburridos. Punto. Una vez en Berlín, habia que decidirse entre ir a Poznan en tren o ir en un coche alquilado. Al final nos decantamos por un coche alquilado porque así teniamos más libertad de movimiento. Y precisamente con nuestra recién adquirida libertad de movimiento (en forma de un enorme coche cuya marca y modelo no recuerdo…esto de los coches nunca se me ha dado bien) le echamos un vistazo a Berlín.

He de reconocer que Berlín tampoco me pareció una ciudad muy impresionante. Vale, solo estuvimos ahi un par de horas, pero lo poco que vi no terminó de convencerme…eso sí, el Reichstag me pareció un edificio impresionante, especialmente con la cúpula que ha añadido Norman Foster (sí, el del Metro de Bilbao). La puerta de Brandenburgo me decepcionó un poco… yo me esperaba algo mucho más grande y…errr…alemán. La verdad es que, puestos a comparar, es más impresionante la Puerta de Alcalá (”Miralá, miralá, miralá, miralá,…”).

Tras comer (en un restaurante italiano, claro…globalización a tope… :-) empredimos el viaje hacia Polonia. El trayecto desde Berlín hasta la frontera con Polonia fue bastante ‘normal’. Luego llegamos a la frontera, con la consiguiente cola de media hora en la aduana, y dos agentes de aduana (una alemana y una polaca) que nos miraban como si llevasemos sacos de cocaina en el maletero. Pero bueno, tras pasar la aduana, primer choque cultural.

Yo antes pensaba que habia tres maneras de conducir: normal, temeraria, y suicida. Pues bien, esa lista ahora queda ampliada a: normal, temeraria, suicida, y polaca. Todo el trayecto desde la frontera hasta Poznan fue en una autovia de un solo carril, con un generoso arcén. Pues bien, en Polonia al parecer es habitual que vayas comiendote el arcén para dejar que te adelante (esto lo hacen sobre todo los camiones). Pero claro, el arcén no da para el coche o el camión entero, asi que cuando adelantas siempre te comes un poco de carril de la otra dirección. Y claro, tienes que estar siempre pendiente por si alguien del otro carril va a adelantar, por que dan por supuesto que te vas a tragar el arcén en cuanto les veas venir de frente con mirada suicida. Lo más divertido es cuando (en el otro carril) ves a un camión tragandose el arcén, un coche adelantandole, y otro coche adelantando al primer coche (ni recuerdo como salimos de esa, aunque creo recordar que involucró comerse más arcén de lo recomendable). También es muy divertido adelantar un camión cuando viene otro camión de frente (pasas justo justo entre los dos camiones, porque el otro camión también invade parte de su arcén). Bueno, esto último no lo hicimos, pero lo vimos, junto con otro montón de temeridades. Sobra decir que en un tramo de 100 kilometros vimos como 2 o 3 accidentes de trafico (no los presenciamos directamente, pero ahi estaba la policja enfrentandose a coches severamente desfigurados).

En definitiva, un sistema cojonudo para adelantar (por lo menos para adelantar más que en España), pero también un sistema cojonudo para pegarse la leche del siglo. Por no hablar de la cantidad de ciclistas que puedes comerte…

En fin, después de eso, ya llegamos al hotel, que está bastante bien, y fue cuando escribí el anterior artículo (el del dolor de cabeza). Así que de momento no tengo mucho más que contar. Mañana empieza ya la conferencia, con lo cual por fin podré conectarme a Internet, colgar los artículos, y mirar el correo (joder, llevo desde el jueves sin mirar el correo…voy a tener como 400 mensajes de SPAM)

Ya estoy en Polonia (pero me duele la cabeza)

(21:15, sabado 26 de Julio)

Bien, una vez más la hora de escritura de este artículo no coincide con el de su publicación. A partir de ahora, que tal si me ahorro siempre esta introducción y vivimos en un estado de suspension of disbelief? ;-)

A lo que iba. ¡Ya estoy en Polonia! La verdad es que me gustaría bastante poder enrollarme (literariamente…) y contar todas las vicisitudes del viaje (que las ha habido), pero es que tengo un dolor de cabeza que te cagas. Me parece que es el cansancio acumulado de los ultimos días, que ha venido a hacerme la puñeta. Ha sido un mes de julio intenso, gracias a los Cursillos de Julio de ESIDE (que, por cierto, han salido muy bien). Así que me he forrado a base de analgésicos, y me dispongo a dormir como un tronco durante muuuchas horas seguidas.

A la mañana prometo escribir sobre el viaje. En serio, lo prometo, que esta vez no estoy superocupado, que tengo tiempo y lo voy a hacer.

Pues eso, hasta mañana. Que sí, joer, que ya sé que este artículo y el de mañana van a salir publicados exactamente a la misma hora, en cuanto consiga conectarme a Internet. A ver, ¿qué os he dicho sobre la suspension of disbelief? :-)

P.D.-Suspension of disbelief es una técnica utilizada en las pelis en las que básicamente se le pide (implicitamente) al espectador que obvie ciertos hechos que claramente están mal. Por ejemplo, en la pelicula Private Parts, Howard Stern se interpreta a si mismo durante toda la pelicula, desde la adolescencia hasta ser adulto…y claro, eso no puede ser, porque se nota que hay un tio de 40 años interpretando a un chaval de 18 años (curiosamente, en esta peli Howard Stern se dirige directamente al público y les pide que apliquen suspension of disbelief). El término también aparece en la peli Ed Wood (una de las mejores películas jamas hechas), cuando a Ed Wood le achacan que sus escenarios son claramente falsos y el responde que a ver si no habian oido del suspension of disbelief. A estas alturas, ya os habreis imaginado que no sé como traducir correctamente suspension of disbelief al castellano (¿suspensión de la incredulidad?). Se admiten sugerencias.

P.P.D.-Joer, si al final me he enrollado como las persianas (aunque no sobre el viaje). Si es que esto del weblog es tope relajante. Me parece que incluso me siento un poco mejor, aunque muy necesitado de irme a dormir. Pues eso, que hasta el próximo artículo.