Australia, Día 19 - Sydney

Último día en Sydney. Joer. Estoy dividido entre sentimientos de pena por tener que abandonar este increible y fascinante continente y sentimientos de alegría por volver a casa y a una rutina que, aunque no lo parezca, se empieza a añorar después de tres semanas de desorganización y completa improvisación día a día. La verdad es que ahora no voy a escribir mucho, aunque tengo muchas cosas que decir sobre mis impresiones finales sobre Australia. Ahora mismo estoy bastante cansado, tengo que dormir, mañana me espera un día muy duro (otras 19 horas en avión…que dolor :-P )

Antes de ponerme sentimental, voy a relataros las dos anecdotas del día. La primera ha tenido lugar cuando he entrado en una tienda. La dependienta que me atendió empezó a preguntarme a ver de dónde soy y tal y tal. La conversación fue más o menos así (integramente en inglés, pero aquí convenientemente traducida al castellano):

DEPENDIENTA: “¿De dónde eres?”
BORJA: “España”
D: “Ooooooh. ¡España! ¿Y de que parte?”
B: “Bilbao… [Mirada de 'No tengo ni puñetera idea de dónde está eso' por parte de la dependienta]… en el norte de España”
D: “Aaaaaah. ¿Y cuanto tiempo llevas viviendo ahí?”
B: “Errr…pues toda mi vida…”
D: “¡Ah! Entonces es que tienes padres británicos, ¿no?”
B: “Eh, pues no, tengo padres españoles…”
D: “¡Vaya! ¡Pues yo pensaba que eras británico!”

Siiiiiiiii :-D Mi acento británico ya está lo suficientemente perfeccionado como para hacer pensar a alguién que soy británico :-D Eso sí, espero no cruzarme con ningún filólogo o algo así, porque igual me suelta algún comentario del tipo: “¡Su acento, muy señor mío, no es más que una burda mezcla de los acentos más toscos y menos refinados de toda la Gran Bretaña!”

Otra cosa interesante ha sido la cena… David y yo hemos ido a cenar a casa de una ‘amiga de la familia’, una asturiana casada con un australiano. En serio, te encuentras a la gente más fascinante en los lugares más inesperados del mundo. Lola (así se llama) fue encargada de propaganda del Partido Comunista en Asturias durante la dictadura, viviendo en la clandestinidad, e incluso pasando tiempo en la carcel. ¡Ole! Vamos, una de esas personas con un montón de historias y anecdotas interesantes que contar. Y de todos los lugares donde te puedes encontrar a una persona así, te la encuentras en las antípodas…acojonante.

Además de estas dos anecdotas, el último día lo he pasado basicamente paseando por Sydney, haciendo las últimas compras, y parandome varios minutos a observar por última vez ese increible edificio que es el Opera House, que seguramente no volveré a ver en varios años.

Y eso ha sido, más o menos, mi último día en Sydney. El viaje ya se acaba, chicos y chicas. Me muero de ganas por escribir un largo artículo hablando sobre mis impresiones generales, y de cuanto me apetece volver y ver más cosas, pero ahora necesito descansar. Pero bueno, como este es el último artículo que escribo desde tierras australianas, lo que sí que tengo que hacer es enviar un especial saludo a todos los que habeis estado siguiendo fielmente (a traves de este weblog) mis aventuras por el hemisferio sur (aunque sólo haya sido una pequeña parte del continente australiano :-). Me parecen inmortales las palabras de un buen compañero que recientemente comentó en el weblog: “Este año no tengo vacaciones pero leyendo las cronicas de la tuyas casi que no me hacen falta”. Muy buena, Pablo :-DDD

Pues eso, dejo de escribir. El siguiente artículo, desde el avión. Y, en cuanto vuelva, desvelaré los cientos de fotos (sí, no habeis leido mal: *cientos*) que he hecho con la camara digital (incluyendo las superfotos de “Borja con un koala en sus brazos”, “Borja con un wombat en sus brazos”, “Borja dando de comer a un canguro”, …).

0 Responses to “Australia, Día 19 - Sydney”


  1. No Comments

Leave a Reply