Otras 19 horas en avión

Estoy descojonado. En serio. Esto de las 19 horas metidas en un avión no se lo recomiendo a nadie (salvo que vayas en Business o en Primera Clase, que entonces vas como un principe o un rey, respectivamente). Además, a la vuelta han sido más bien 20 horas y media. ¡Yupi! Al igual que a la ida teniamos una paradita de una hora en Singapur, con lo cual el viaje eran 7 horas y 45 minutos de Sydney y 12 horas y 45 minutos de Singapur a Londres. No tengo ni idea de por qué tarda más el viaje a la vuelta que a la ida. ¿Igual tiene algo que ver con las corrientes de aire? (¿a favor a la ida y en contra a la vuelta?).

Eso sí, ahora mismo estoy escribiendo desde el avión que me lleva desde Londres a Bilbao, donde definitivamente y oficialmente terminará el viaje. No he podido escribir en el vuelo de Sydney a Londres pues por eso: porque estaba absolutamente descojonado. Murphy ha atacado de nuevo y, a pesar de que ayer me fui a la cama sintiendome de maravilla, me desperté con la nariz congestionada. Que diver, moqueando las 20 horas y pico. Menos mal que en el aeropuerto de Singapur habia una farmacia y pude forrarme a base de paracetamol y no-sé-qué cosa antimocos. Por lo menos el tramo Singapur-Londres lo he pasado absolutamente dopado… Pero aun así, a pesar de que British Airways es de lo mejorcito que he visto, lo del transporte en clase turista como si fuesemos ganado vacuno es insufrible…te acaban doliendo todos los musculos, y ya puedes olvidarte de dormir (hombre, dormir, lo que se dice dormir, pues dormí…pero en vez de una sentada de 8 horas, pues en 8 sentadas de media hora…puedes oir a tu metabolismo decir “Sabes que me voy a vengar…”). Es en esos momento cuando me dan ganas de mentar a los de Business y Primera a la madre que les parió…tendriais que verles…¡¡¡tienen cama y todo!!! Joer, que se pueden tumbar los muy… Ejem, vamos, que no se puede tener de todo en esta vida…

Lo he dicho en los dos primeros parrafos y lo diré en este tercer parrafo: estoy descojonado. Lo primero que voy a hacer en cuanto llegue a casa es echarme una siesta bien larga (si, ya sé que llegaré a casa a las 12:00 del mediodía y que acostandome a esa hora lo único que consigo es sufrir el cambio de horario más tarde…pues que le den al cambio de horario…necesito tumbarme en algo que sea 100% horizontal…ya me preocuparé de ajustarme al horario en otro momento). Y después de la siesta, una buena ducha. Y después de eso, pues no haré nada, que tengo que aprovechar los pocos días de vacaciones que tengo. Es cierto que mi contrato con Deusto no empieza hasta Octubre, pero claro, jejeje, las clases habrá que prepararlas en Septiembre, ¿no? :-D (bueno, por no hablar de bastantes otras cosas que tengo que hacer en Septiembre… ya las iré contando por aquí)

En fin, como estoy tan descojonado (notese como lo he colado también en el cuarto parrafo), las impresiones finales que llevo prometiendo desde hace tiempo tendrán que esperar (vamos, un poco más). Es que eso es algo que hay que escribir con la mente despejada y tranquila… Eso sí, lo que quiero decir (no sea que se me olvide, porque la verdad es que es una chorrada) es que me muero por encontrar (y leer) algún libro que se titule algo así como Airports for Dummies. En serio, quiero que alguién me explique a fondo cómo funciona todo este tinglao…tanto en Sydney como en Heathrow no paro de preguntarme cómo consiguen que todas las distintas variables (los aviones que vienen, que van, las maletas que van de un lado para otro, las tarjetas de embarque, etc.) funcionen cómo una máquina bien engrasada. En serio, en Gatwick me he quedado acojonado cuando veia aterrizar y despegar aviones en la misma pista con un escasisimo margen (supongo que en eso ya intervienen los famosos controladores aereos). También me encantaría saber que estándares rigen los programas informáticos de los aeropuertos porque, a juzgar por las aparatosas tarjetas de embarque, estos no han salido de la epoca del COBOL todavía… Ya, ya, en la carrera nos dijeron que los aeropuertos tienen unos sistemas transaccionales que se caga la perra, pero no hay quien entienda los códigos que aparecen en los billetes, tarjetas de embarque, etc. En fin, si alguien conoce algún libro (o sede web) que explique todo esto, que por favor me lo diga.

Bueno, pues dejo de escribir ya, que estoy descojonado (¡quinto parrafo!). Más noticias cuando haya llegado a casita y haya tenido ocasión de descansar un poco.

0 Responses to “Otras 19 horas en avión”


  1. No Comments

Leave a Reply