Bueno, bueno, bueno…¡hoy sí que ha sido un día interesante! ¡La excursión a Jervis Bay! Tendría que haber llevado un cuadernito para tomar notas, porque seguro que ya se me han olvidado la mitad de los detallitos del viaje. En fin, voy a ver si lo recuerdo todo…
El viaje a empezado bastante pronto, a las siete y media de la mañana, donde un minibus nos ha recogido a varios turistas y a mi en el centro de Sydney. Inmediatamente hemos emprendido el camino hacia Jervis Bay, aunque hemos hecho varias paradas en el camino. La primera parada, sin duda, ha sido la que más he disfrutado porque…¡¡¡he tenido un koala en mis brazos!!! ¡¡¡Increible!!! En el zoo de Sydney, evidentemente, no te dejan tocar a loskoalas (a pesar de que si te dejan acercarte a uno para hacerte una foto con él), porque acabarian estresados. Sin embargo, nosotros hemos pasado por un ‘mini-zoo’ privado donde tienen mogollon de koalas, canguros, emus, etc. Como tienen pocos visitantes (vamos, en comparación con el zoo de Sydney) pueden permitirse sacar un koala de vez en cuando para que lo acaricies, sin que el pobre animal acabe de los nervios. Y yo lo he cogido sin dudarlo. Es algo realmente indescriptible…era monísimo…tenia una cara de esas que te hacen hacer “Ohhhhhhhhhh”. Me hice un par de fotos con Simby (así se llamaba…), a ver si cuando vuelva de Australia las cuelgo en la web. En serio que no os podeis imaginar lo rematadamente mono que es un koala de verdad :-D
Después de conocer a Simby, nos hemos dirigido a un lugar llamado Kiama donde hay unas rocas al lado del mar de tal manera que cuando las olas pegan contra ellas, sube una gran columna de agua como si fuese un geiser. Bastante impresionante. Además, hacía un ruido muy curioso (eso ya no creo que pueda describirlo…me faltó llevar un microfono a la excursión :-) Después de visitar Kiama, y antes de llegar a Jervis Bay, paramos un momento en Berry, una ‘tipica ciudad de campo’. Interesante, pero sin ser emocionante.
Y finalmente, sobre las 12:30, llegamos a Jervis Bay, una bahía enorme con unas playas acojonantes. Yo sinceramente no soy nada playero (hace años que no me baño en una playa), pero gustosamente visitaría las playas de Jervis Bay en verano (ahora en invierno el agua debe de estar bastante fria…al menos eso nos aseguraros varios turistas que se animaron a darse un chapuzón :-) En serio, recuerdo que inmediatamente le dije al guia: “Yo creia que estas playas sólo existían en las películas”. En fin, ya vereis las fotos cuando las cuelgue en la web.
Después de festejar nuestros ojos sobre esas increibles playas, nos dirigimos al barco que nos llevaría a ver delfines alegres y saltarines en la bahía. El guía nos advirtió que lo mismo te encuentras con tres delfines que lo mismo tu barco se ver rodeado por 30 delfines ávidos de compañía humana. Desgraciadamente, en nuestro caso fue lo primero: vimos delfines, pero bastantes pocos :-( Pero bueno, aun así me ha parecido alucinante ver como un par de delfines nadaban alegremente junto a nuestro barco. Incluso parecía que nos estaban sonriendo (no sé, los delfines siempre tienen pinta de estar sonriendo :-) Lo que ya no vimos fueron ballenas, que suele ser habitual ver en estos meses (están migrando ahora mismo) pero debe ser bastante más dificil encontrarlas que a los delfines.
Bueno, tras dar una vuelta a la bahia en el barco, nos volvimos a montar en el minibus donde fuimos a Kangaroo Valley donde, evidentemente, ¡hay canguros en plena naturaleza! Eso sí, los ves desde lejos, pero es muy curioso, porque en cuanto te acercas a una campa donde hay canguros, se quedan todos quietos y te miran fijamente. ¡El observador se convierte en el observado! Si pegas un par de bocinazos, salen pegando brincos, lo cual es la mar de divertido.
Y para rematar la jornada, una rápida visita a Fitzroy Falls, una catarata de 80 metros en medio de un bosque tropical. Las vistas desde lo alto de la catarata son verdaderamente espectaculares (voy a ver si puedo preparar una foto panoramica con las fotos que hice). En serio, es un espectaculo verdaderamente indescriptible porque, mires donde mires, no hay más que bosque tropical.
Pues eso ha sido la excursión a Jervis Bay. Una excursión muy completa, y un día bien aprovechado. Si alguién se pasa por Sydney alguna vez, que no dude en apuntarse a un tour de Jervis Bay. En fin, mañana es mi último día en Sydney porque el lunes salgo para Melbourne. Después de eso, Brisbane, Byron Bay, y ¡a casita! Jo, ya solo me quedan 10 días en Australia :-(
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