La cena de Nochebuena nunca ha sido santo de mi devoción. De entrada, como convencido ateo, pues como que mucho significado religioso no tiene (celebrar el 2003º cumpleaños de un tipo cuyas ideas no comparto no me emociona demasiado…). Pero bueno, de eso no puedo quejarme demasiado porque la verdad es que las Navidades (afortunadamente) ya poco tienen de religioso, y se han convertido en una celebración bastante laica. ¡Vivan Santa Claus y los demás símbolos paganos! ¡Jou, jou, jou!
La tremenda pereza que me invade antes, durante, y después de la cena de Nochebuena (y también en Nochevieja) se debe a otras razones. De entrada, desconfio de cualquier acto en el que se vayan a juntar en una misma mesa más de 6 comensales. Un número superior suele significar caos, gritos, mil conversaciones sueltas, y una alta probabilidad de no pintar nada en toda la noche. Pero bueno, esa ya es una queja aparte donde intervienen muchos otros factores. Lo que más me toca las narices en la cena de Nochebuena es que se supone que es un evento en el que hay que sucumbir de manera escandalosa a la gula, ingerir cantidades masivas de comida, y tener varios orgasmos gastronómicos a lo largo de la cena, pero yo siempre acabo en comiendo pan como un gilipollas porque soy de esas personas a las que sencillamente no le gusta lo que suele servir ‘tradicionalmente’ en Navidad.
Lo siento, pero soy incapaz de comer esas comidas supuestamente exquisitas y tan navideñas que a casi todo el mundo le vuelve del revés. Para empezar, no soporto el tema del marisco. Como decia George Carlin, “Cualquier comida que se acerca a mi andando marcha atrás, y con pinzas, no despierta mi apetito. De hecho, mi primer instinto es ‘Pisa a ese bicho asqueroso’” (“Step on the bug, step on the BIG bug!”). En general, no soy muy amigo de cualquier comida que provenga del mar (excepto la merluza rebozada…). Y luego tenemos por supuesto el caviar, el paté, la ensaladilla rusa, etc. Todos platos altamente valorados (tanto economicamente como gastronomicamente) pero que a mi me producen más bien nauseas. La unica comida ‘tipicamente navideña’ que me gusta es el pavo, y siempre tengo que dar (bastante) la brasa para conseguir que se sirva pavo…
Si el objetivo es hincharse de comida, yo por lo menos no lo consigo ni en Nochebuena ni en Nochevieja. Lo que es más, me suelo quedar con bastante hambre. Resulta un poco lamentable que sucumba más al pecado de la gula cuando voy de cena con los amiguetes de la Uni que cuando nos sentamos en familia para la supuesta ‘Gran Cena del Año’. Por ello, tengo bastante claro que cuando yo sea el amo y señor de mi propia casa, y tenga poder de decisión sobre lo que se va a servir en esas cenas, serviré comida con el siguiente criterio: “Aquellas comidas que a mi me llenen, no aquellas que ‘tradicionalmente’ se tengan que servir en Navidad”. A saber:
- Lentejas: Pocos platos hay en este mundo que me gusten más que las lentejas. Soy capaz de tomar varios platos enteros y todavía querer más. Por lo tanto, este será sin duda el entrante de mi cena ideal.
- Chili con Carne: Para empezar a machacar el estomago, nada mejor que la combinación explosiva de frijoles, carne picada, y varias docenas de especias.
- Pavo en cantidades industriales: ¿Cómo que ya tienes suficiente con las lentejas y el chili con carne? Anda, no me seas pánfilo… Ahora hay que tomar cantidades pecaminosas de pavo, cubierto de sabrosas salsas.
- Comida China: Bueno, vale, admito que esto como plato principal es complicado, pero me parece que no estaría mal tener unos cuantos cancarros de rollos primavera, arroz tres delicias y pollo con almendras para ‘picar’ entre plato y plato.
- Helado de Chocolate: Admito que el turrón me gusta mucho, pero más me gusta el helado de chocolate, y evidentemente habría litros y litros de helado para el postre.
- Coca-Cola: Ni vino, ni cava, ni champán ni nada. En mi mesa solo encontrareis la bebida informática por excelencia.
Eso sin duda es para mi una cena de Nochebuena/Nochevieja ideal. Con ese menú sí que pecaría durante toda la noche (pecar de gula, se entiende… :-P ) Pero bueno, tendré que esperar a ’ser mayor’…
Latest Comments
RSS