Monthly Archive for diciembre, 2003

La próxima aventura de Borja Croft, Grid Raider…

Ayer por fin me confirmaron lo que esperaba desde hace unas cuantas semanas: en enero me va a tocar convertirme de nuevo en Borja Croft, Grid Raider, para recorrer medio mundo en pos de la Computación Grid. Después de haber estado en el CERN (Ginebra, Suiza) y en el Global Grid Forum 9 (Chicago), ahora me toca ir a GlobusWorld 2004 en San Francisco! Esto es la caña… como me parece que ya dije en un artículo anterior, en los últimos seis meses he viajado más que en los últimos seis años :-P Para que luego digan que la vida del investigador es aburrida y lenta…

En fin, GlobusWorld, este peculiar congreso con nombre de parque de atracciones, es el congreso donde nos juntamos todos los que estamos relacionados con la Globus Alliance (la organización que desarrolla el Globus Toolkit, el estandar de facto para programación de aplicaciones Grid). En principio voy a ir sólo de espectador, pero aun así promete ser una experiencia memorable… una semana entera rodeado por todos los gurus de Globus :-D

Que bien, como mola. La noticia me ha alegrado el fin de año :-) (¡Quedan menos de 12 horas para el 2004!)

En fin, prometo traer muchas fotos y muuuchas anecdotas :-)

La cena de Nochebuena…

La cena de Nochebuena nunca ha sido santo de mi devoción. De entrada, como convencido ateo, pues como que mucho significado religioso no tiene (celebrar el 2003º cumpleaños de un tipo cuyas ideas no comparto no me emociona demasiado…). Pero bueno, de eso no puedo quejarme demasiado porque la verdad es que las Navidades (afortunadamente) ya poco tienen de religioso, y se han convertido en una celebración bastante laica. ¡Vivan Santa Claus y los demás símbolos paganos! ¡Jou, jou, jou!

La tremenda pereza que me invade antes, durante, y después de la cena de Nochebuena (y también en Nochevieja) se debe a otras razones. De entrada, desconfio de cualquier acto en el que se vayan a juntar en una misma mesa más de 6 comensales. Un número superior suele significar caos, gritos, mil conversaciones sueltas, y una alta probabilidad de no pintar nada en toda la noche. Pero bueno, esa ya es una queja aparte donde intervienen muchos otros factores. Lo que más me toca las narices en la cena de Nochebuena es que se supone que es un evento en el que hay que sucumbir de manera escandalosa a la gula, ingerir cantidades masivas de comida, y tener varios orgasmos gastronómicos a lo largo de la cena, pero yo siempre acabo en comiendo pan como un gilipollas porque soy de esas personas a las que sencillamente no le gusta lo que suele servir ‘tradicionalmente’ en Navidad.

Lo siento, pero soy incapaz de comer esas comidas supuestamente exquisitas y tan navideñas que a casi todo el mundo le vuelve del revés. Para empezar, no soporto el tema del marisco. Como decia George Carlin, “Cualquier comida que se acerca a mi andando marcha atrás, y con pinzas, no despierta mi apetito. De hecho, mi primer instinto es ‘Pisa a ese bicho asqueroso’” (“Step on the bug, step on the BIG bug!”). En general, no soy muy amigo de cualquier comida que provenga del mar (excepto la merluza rebozada…). Y luego tenemos por supuesto el caviar, el paté, la ensaladilla rusa, etc. Todos platos altamente valorados (tanto economicamente como gastronomicamente) pero que a mi me producen más bien nauseas. La unica comida ‘tipicamente navideña’ que me gusta es el pavo, y siempre tengo que dar (bastante) la brasa para conseguir que se sirva pavo…

Si el objetivo es hincharse de comida, yo por lo menos no lo consigo ni en Nochebuena ni en Nochevieja. Lo que es más, me suelo quedar con bastante hambre. Resulta un poco lamentable que sucumba más al pecado de la gula cuando voy de cena con los amiguetes de la Uni que cuando nos sentamos en familia para la supuesta ‘Gran Cena del Año’. Por ello, tengo bastante claro que cuando yo sea el amo y señor de mi propia casa, y tenga poder de decisión sobre lo que se va a servir en esas cenas, serviré comida con el siguiente criterio: “Aquellas comidas que a mi me llenen, no aquellas que ‘tradicionalmente’ se tengan que servir en Navidad”. A saber:

  • Lentejas: Pocos platos hay en este mundo que me gusten más que las lentejas. Soy capaz de tomar varios platos enteros y todavía querer más. Por lo tanto, este será sin duda el entrante de mi cena ideal.
  • Chili con Carne: Para empezar a machacar el estomago, nada mejor que la combinación explosiva de frijoles, carne picada, y varias docenas de especias.
  • Pavo en cantidades industriales: ¿Cómo que ya tienes suficiente con las lentejas y el chili con carne? Anda, no me seas pánfilo… Ahora hay que tomar cantidades pecaminosas de pavo, cubierto de sabrosas salsas.
  • Comida China: Bueno, vale, admito que esto como plato principal es complicado, pero me parece que no estaría mal tener unos cuantos cancarros de rollos primavera, arroz tres delicias y pollo con almendras para ‘picar’ entre plato y plato.
  • Helado de Chocolate: Admito que el turrón me gusta mucho, pero más me gusta el helado de chocolate, y evidentemente habría litros y litros de helado para el postre.
  • Coca-Cola: Ni vino, ni cava, ni champán ni nada. En mi mesa solo encontrareis la bebida informática por excelencia.

Eso sin duda es para mi una cena de Nochebuena/Nochevieja ideal. Con ese menú sí que pecaría durante toda la noche (pecar de gula, se entiende… :-P ) Pero bueno, tendré que esperar a ‘ser mayor’…

Unas navidades diferentes…

Las vacaciones de navidades ya han empezado. La verdad es que todavía no me he metido en el ‘espiritu navideño’. Hay algunos años en los que me pongo muy navideño y oigo una y otra vez el mismo disco de ‘Christmas Carols’ cantadas por un coro de Cambridge, y hay otros años donde paso bastante de todo el rollo navideño. Y me da la impresión de que este es uno de esos años…

Eso sí, este año las navidades van a ser muy diferentes. Es el primer año en mucho tiempo (en realidad, me parece que en toda mi vida) que no voy a pasar todas las vacaciones agobiado porque después de Reyes quedan menos de dos semanas para los exámenes. Este año en vez de pasarme las navidades haciendo trabajos (como el nefasto proyecto de microbótica) o estudiando, me lo voy a pasar tocandome las narices. De hecho, el destino ha querido, con su habitual ironía, que uno de mis principales cometidos estas navidades no sea estudiar para un examen sino escribir un examen (¡temblad, alumnos/as de Laboratorio de Informática I! :-D Que no, que es coña… mi postura oficial sobre el examen es ‘no comments’, que nadie se ponga a decir que “Sotomayor ha dicho en su weblog que nos vamos a cagarlapatabajo con el examen” ;-)

Eso sí, aprovecho la ocasión para repetir lo que dije el último día de clase (me imagino que ningún alumno/a me lee, pero esto es extensible a todos los que todavía seais estudiantes, jejeje). A los examenes hay que tenerles respeto, y en las vacaciones hay que procurar no dormirse en los laureles… eso sí, tampoco hay que dejar que los examenes te amarguen las vacaciones. Ante todo, hay que aprovechar esta epoca para descansar el cuerpo y la mente y, sin agobiarnos demasiado, dedicar algo de tiempo a estudiar.

Bueno, voy a ver si en breve envio mis e-felicitaciones navideñas y empiezo a pensar en qué quiero que me traiga Santa Claus (o Papa Noel, o el Olentzero… me da lo mismo cómo se llame siempre y cuando me traiga regalos :-D )

El Retorno del Rey

Acabo de volver de ver El Retorno del Rey y sinceramente no puedo ni empezar a describir lo tremendamente acojonante que es. Antes de nada, me parece que debo aclarar que no soy friki de El Señor de los Anillos. Lei los tres libros hace tiempo pero no soy fan devoto, con lo cual a mi sinceramente me da lo mismo si tal escena no está en el libro, o si tal cosa está narrada mejor o peor en el libro. Lo unico que me importa es que esto es un PELICULÓN y lo demás son bobadas.

En serio, la tercera película es cine épico de primera categoría. Esto sí que es Cine y no la bazofia que a veces nos intentan vender como películas… Aventuras, mundos de fantasía, criaturas increibles, personajes con personalidad y profundidad, magos, e incluso fantasmas. Cada dos por tres, momentazos de esos irrepetibles en los que se te pone al carne de gallina. En serio, cuando los jinetes de Rohan llegaron a Minas Tirith y Theoden empezó a decir (más o menos) “¡Somos los putos amos y vamos a dar por saco a esos sucios orcos de mierda!”… pfffff… yo quería levantarme en medio del cine, gritar “MUERTE! MUERTE! MUERTE!” y cargar contra la pantalla, o algún espectador con pinta de orco. Y ya no hablemos del peazo momento feminista de Eowyn delante del Rey Brujo. Eso sí que es una mujer de armas tomar (nunca mejor dicho).

Las batallas, increibles. Nunca he visto, y creo que tardaré mucho en volver a ver, unas batallas con tanto realismo, tan bien coreografiadas, y que te tengan tan pegado a la butaca.

Y Gandalf, impresionante. Im-pre-sio-nan-te. Repartiendo jarabe de palo a los orcos y metiendo miedo en el cuerpo a los Nazgul. El mal sabor de boca que se me quedó despues de Las Dos Torres por lo poco que salió Ian McKellen se ha desvanecido con la sobredosis de Gandalf que he recibido en esta peli.

Y todo en unas tres horas y pico. Pues yo me quedé con ganas de más… ya podré saciar mi sed de cine épico cuando salga la Versión Extendida.

En definitiva, un peliculón. Id a verla. No os arrepentireis.

La vida a ritmo de jazz

Acabo de volver de ver “Todo lo Demás”, la última peli de Woody Allen. Muy a mi pesar, he tenido que ir a verla solo… siempre que propongo ir a ver una pelicula de Woody Allen, soy correspondido con caras que van desde la mera indiferencia hasta la más absoluta pereza. Odio ir al cine solo, pero más me joroba tener que dejar pasar una película que me apetece ver.

La película en sí no es una obra maestra, aunque está bastante bien. En mi opinión, la última gran película que hizo Woody Allen fue “Desmontando a Harry” y, a pesar de que “Todo lo Demás” no le llega ni a las rodillas, pues sigue siendo una película de Woody Allen, llena de ese especial (e inimitable) encanto neoyorquino que sólo encuentras en las pelis de Woody Allen. Todos los personajes parecen vivir a ritmo de jazz… la verdad es que es una sensación que me invade a menudo. A veces hecho de menos que no suene alguna vieja melodía de jazz cuando voy andando por la calle, cuando estoy a solas en el despacho de la Uni pensando para mi mismo, o sencillamente cuando noto que (aunque sea por un fugaz momento) mi ritmo de vida se ralentiza lo suficiente como para moverse a ritmo de jazz. Uhm… me parece que voy a pedirle a Santa Claus un reproductor de MP3 para poder oir “those old familiar scores” siempre que quiera…

It seems to me I’ve heard that song before
It’s from an old familiar score
I know it well, that melody

It’s funny how a theme
Recalls a favorite dream
A dream that brought you so close to me

I know each word, because I’ve heard that song before
The lyrics said: “for evermore”
For evermore’s a memory

Please have them play it again
And (Then) I’ll remember just when
I heard that lovely song before

Bueno, y cambiando de tema, después de ir al cine me he pasado por el II Salón del Comic de Getxo. La verdad es que no soy un megafriki de los comics, pero tengo que admitir que, además de ser un Tintin-maníaco, me pierden las viñetas de El Hombre Enmascarado (“The Phantom”). Estas convenciones de comics es el único lugar dónde puedo conseguir ejemplares (aunque me los cobren a precio de oro). También me he comprado un poster de La “Pesadilla antes de Navidad”. Bueno, sería más correcto decir “lanzarse sobre el poster como una colegiala en celo tras sufrir un orgasmo cinematográfico al verlo”, pero podemos dejarlo en “comprar el poster”, que queda más sencillo :-D En fin, que va a ir directo a mi habitación, por supuesto…

Jejeje, y me ha hecho gracia que me he encontrado con bastantes friks de la Uni, cada uno buscando una cosa distinta. “Yo vengo a por comics de Asterix!” “Yo vengo a por manga!” “Yo vengo buscando el número 59 de Las Aventuras del Increible Hombre Falo” (o algun otro comic raro y extravagante).

En fin, un día interesante. A ver si llegan ya las vacaciones y puedo decicarle un poco más de tiempo al weblog, que ultimamente estoy notando que solo puedo sentarme tranquilamente delante de BorjaNet durante los fines de semana…