Antes de empezar este artículo, ayer (bueno, hace 8 horas xD ) me tocó experimentar de nuevo las maravillosas frecuencias de 30 minutos de Metro Bilbao, aunque esta vez por lo menos se hizo más llevadero… Aun así, me reafirmo en que estaría bien que tuviesen más frecuencia los viernes y sabados por la noche. Ah! Y la humanidad debería invertir más esfuerzo en inventar la teletransportación, que así nos podremos mover todos más rapidamente de un lugar para otro…
En fin, a lo que voy. Hoy es el 25 cumpleaños de la Constitución Española. Po weno. Po vale. Po m’alegro. Fijese que ilusión me hace, señora. Lo que antes era una excusa para tener un puente de puta madre (maldición, a ver cuando toca otro de esos puentes gloriosos de 5 dias…) se ha convertido ahora en el día de “A ver a quién le mola más la constitución”.
Por un lado tenemos a los nacionalistas españoles (o “constitucionalistas”, que me parece que no es más que un eufemismo) que tienen a la constitución en un pedestal y dicen que errar es humano, pero que ellos son divinos y que la Constitución no se cambia, chincha revincha. Y por otro lado tenemos a los nacionalistas vascos y (en menor medida) a los nacionalistas catalanes, que le tienen unas ganas a la Constitución que no veas… se la quieren comer con patatas (y de postre, Mousse de Estatuto). Me puedo imaginar a Arzallus con un bote de tipex, un boli, y la Constitución diciendo “Esto no, joder, esto sí, la hostia, esto no, mecagüendiosss…”
Que quereis que os diga, la Constitución a mi personalmente no me provoca nada. Ni me dan ganas de tirar fuegos artificiales, ni de quemarla en la hoguera. Vamos a ver, reconozco la importancia de la Constitución, puesto que es la ‘ley suprema de un país’, y en el caso concreto de España, la actual Constitución es la que dio paso a la democracia por estos lares. Sin embargo, a mi me parece que una constitución tiene que ser como un fontanero: si hace bien su trabajo, nadie se da cuenta, pero si lo hace mal, todo se llena de mierda. Y algo me huele a chamusquina con nuestra Constitución, porque ultimamente estamos tragando toneladas de mierda a cuenta de la Constitución. Lo de siempre, que si el rio suena es que agua lleva, y tal… Vamos, que perfecta, lo que se dice perfecta, pues igual no es.
Aun así, que conste que no me hace ninguna gracia ni la postura del PP ni la del PNV. Por un lado los dinosaurios del PP dicen que la Constitución mola mazo, y que no hay que parchearla para nada. Pero vamos a ver, ¡que lo mejor de las constituciones es que pueden ser modificadas! Por ejemplo, la Constitución Americana ha sido modificada 27 veces (una media de una modificación cada 8 años). Sin esas modificaciones (los ammendments), en EEUU seguiría existiendo la esclavitud, la separación racial, la prohibición de alcohol, y muchas otras cosas que sobraban en la Constitución. Tampoco quiero decir que la Constitución Americana sea de lo mejorcito que hay, porque lo del derecho a llevar armas es de traca… pero por lo menos mejora lo presente (algún día ya escribiré sobre por qué el modelo del gobierno de los EEUU me parece que está bastante mejor que el Español… ojo, que me refiero a su modelo federal y republicano de gobierno, no al gobierno actual… Bush sux! :-P )
En cambio, la Constitución Española solo ha sido modificada una vez, y fue una reforma menor para poder estar en sintonía con el Tratado de la Unión Europea. Sin embargo, el PP nos da la imagen de que la Constitución Española es sublime, y que no hará falta cambiarla jamás de los jamases, ni siquiera cuando lo pide el principe. Vamos, como si la Constitución fuese infalible, y esto me parece que es bastante grave… nada es infalible en esta vida, y cerrar la puerta a corregir algo porque te parece que es perfecto e incuestionable es sencillamente irracional… de hecho, ¡es un dogma! (y es lo que lleva haciendo la Iglesia desde hace siglos :-P )
Pero claro, por otro lado tenemos a los txabales del PNV que, como siempre, andan En Busca de la Satisfacción Inmediata y se empeñan en iniciar una pelea que no pueden ganar. Para los que no estén familiarizados con el proceso de reforma constitucional, las reformas tienen que aprobarse con 3/5 de los votos del congreso y el senado. Si alguien sabe como se va a sacar el PNV esos votos de la manga, que me lo explique por favor. Pero esperad, que eso no es todo. Resulta que aunque las Cortes aprueben la reforma, con que 1/10 parte de cualquiera de las dos camaras lo solicite, la reforma tiene que aprobarse además por referendum. Me parece que antes se aprobaría una reforma constitucional cambiando el nombre del pais a Felizonia que una que favorezca al nacionalismo vasco (no sé, es que me da la impresión de que a todos los que viven fuera de Euskadi no les hace mucha gracia los desvarios de Arzallus y su Lehendakari-marioneta).
Pues, en definitiva, que es un mundo loco loco loco. A ver si en las próximas elecciones generales por fin tenemos una inyección de izquierda y de internacionalismo (cosa que, siendo realista, me parece bastante dificil… pero bueno, me conformo con que el PP no tenga mayoría absoluta…) Yo por mi parte voy a celebrar el Día de la Constitución promocionando la PRCAEPF (Plataforma para una Reforma Constitucional Anti-España y Pro-Felizonia). Por lo menos será divertido…
P.D.- Por cierto, no os perdais el artículo El Olor a Naftalina de Salva. A ver si algún día de estos estoy lo suficientemente picado y pongo yo también a parir un poco al PP, que ya me tiene bastante refrito. Vamos, por si no era suficiente la sarta habitual de sinsentidos (oposición a las parejas de hecho, los homosexuales, el aborto, etc, etc.), ahora resulta que, a pesar de que al PP se le hace el culo calisay con las Victimas del Terrorismo, luego van y dicen que los actos de homenaje a las Victimas del Franquismo (lease: “Terrorismo del Estado”) huelen a naftalina. Que no tienen sentido, y que ellos no lo apoyan, y se pican y no respiran. Vamos, manda güebos. Muy fuerte. Mol fort.
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