Bueno, en realidad volví el domingo, pero lo de escribir un resumen del viaje recién salido del avión y con 9 horas de cambio horario, pues mejor que no…
En fin, ya estoy (casi) recuperado del témido cambio de horario, y me siento tranquilamente a hablar sobre el emocionante último día en Frisco.
GlobusWorld empezó el 20 (martes) y terminaba el 22 (jueves), aunque el viernes era el día de los workshops. Yo en concreto estuve ayudando en el workshop How to Build a Grid Service Using the Globus Toolkit® 3.0, donde unos cuantos alumnos me asediaron al enterarse de que yo soy el autor de The Globus Toolkit 3 Programmer’s Tutorial. Un tio de IBM llegó a decirme: “Tu tutorial nos ahorró literalmente meses de trabajo”. Joer, cuando un tío de IBM te dice eso… no sé… te sientes como warm and fuzzy por dentro :-D
La verdad es que, en general, ha estado muy bien. Como comenté en un post anterior, han sido principalmente charlas sobre los emocionantes proyectos que se están llevando a cabo con Globus, y casi todas eran bastante interesantes. Sin embargo, me ahorraré los detalles técnicos y pasaré directamente a lo interesante: las incidencias del viaje de vuelta.
La odisea del retorno empieza el sabado a la mañana. El itinerario es San Francisco – Chicago – Londres – Bilbao. El vuelo a Chicago sale a las 10:00 y he reservado una plaza en un minibus al aeropuerto a las 7:30 (en EEUU son muy habituales los ‘shuttle services’, que pasan por un par de hoteles, recogen a unos 8 pasajeros, y van al aeropuerto) Soy tan chulo que lo he reservado por Internet, en una compañía llamada Bay Shuttle. Por favor, echadle un vistazo a la web de Bay Shuttle, y estoy seguro de que os dará la misma impresión que me dio a mi. “Que web tan limpia y bien organizada” “¡Que bien! ¡Se puede hacer la reserva por Internet! ¡Seguro que son de fiar!” “Oh, fijate en la cara de clientes satisfechos con Bay Shuttle”. Parece, sin duda, una compañía seria y eficiente.
Pues bien, nada más lejos de la verdad… Al hotel viene a recogernos un shuttle un tanto destartalado, con un conductor que habla con un fuerrrte acento rrruso. Otras dos personas de Globus se montan en el shuttle conmigo (no habian hecho reserva, pero el conductor dijo que había sitio para más gente). Al arrancar, el conductor nos dice “One morrre pickup and we go to airport”. Recoge a otra persona más, y vamos al aeropuerto. Mola, no creo que tardemos más de 30 minutos en llegar.
Procedemos a recoger a la susodicha persona, que está esperando puntualmente en la puerta de su casa. En ese momento, notamos que el conductor no se dirige al aeropuerto, sino que vuelve a adentrarse en la ciudad. Además, empezamos a notar que los barrios por los que pasamos no tienen muy buena pinta. El conductor se comunica con la centralita y habla con el operador en ruso. No tenemos ni idea de lo que está diciendo. Lo mismo está diciendo “Dimitri, llevo a cuatro sucios imperialistas al aeropuerto” o “Dimitri, prepara mesa de operaciones, traigo organos frescos!”. Cojonudo, en la web olvidaron mencionar “Bay Shuttle, un subsidiario de la Mafia Rusa”.
Bien, al final resultó que ni ibamos al aeropuerto pero que, afortunadamente, tampoco ibamos a acabar donando nuestros riñones a la mafia rusa. Resulta que habían surgido inesperadamente nuevos clientes, y le tocaba a nuestro shuttle recogerlos. Despues de dar muuuchas vueltas por San Francisco, tardamos como 1h15m en llegar al aeropuerto. Uno de los tios de Globus que venia conmigo en el shuttle lo describió muy apropiadamente como “the shuttle ride from hell” :-)
Pero bueno, todavía tenía otra hora y cuarto para facturar y ser cacheado por los agentes de seguridad. Lo que pasa es que contaba con llegar pronto al aeropuerto para poder ir a desayunar a un local del aeropuerto donde deben servir unas tortitas cojonudas. Pero con solo una hora, tenia que facturar directamente debido a los dichosos controles de seguridad. Así que me quedé sin tortitas… Mecagüen tó… Con lo que a mi me gustan las tortitas… :-(
Afortunadamente, el resto del viaje transcurrió sin importantes novedades. Esta vez pude facturar todo el equipaje directo hasta Bilbao (no tuve que recogerlo en Chicago y volver a facturarlo, como a la ida) y no hubo mucha turbulencia en ninguno de los tramos.
Y ahora, heme aquí, luchando contra el cambio de horario. Lo peor fue el primer día (el lunes), que deambulé por la universidad como un zombi. Hoy ya estoy un poco mejor, pero todavía un poco descentrado… hoy es fiesta en la uni (Santo Tomás de Aquino), así que me he despertado a las 9:00… solo para volver a meterme a las 10:00 y redespertarme a las 13:00 :-S Vamos, que todavía tengo el metabolismo un poco mareado :-D
Últimos comentarios