La arbitraria felicidad de Nochevieja

La cena de Nochevieja ha transcurrido más o menos igual que la de Nochebuena. Una vez más, no he podido sucumbir al pecado de la gula porque se sirvieron los ‘tipicos’ platos de Nochevieja. Sí que se sirvió solomillo (que me gusta), pero ‘bloody as hell’, lo cual no suele hacerme demasiada gracia…

Mi unico consuelo es que este año no hemos celebrado la Nochevieja en nuestra casa, sino junto con unos tíos y tíos-segundos. Y, oh providencia, entre los comensales se incluía un primo-segundo mío que, más que familiar mío, es uno de mis mejores amigos. ¡Amicus verus rara avis non volatilis! Por primera vez en varios años he tenido alguien con quien charlar animadamente durante la cena sobre temas que realmente me interesan, en vez de participar en anodinas conversaciones que me la traen más bien floja.

Esto no lo digo en sentido negativo hacia la familia, pero sinceramente soy de los que tiene bastantes más temas de conversación con los amigos que con la familia. Y la verdad es que estar sentado en la cena de Nochevieja al lado de un amigo en vez de ‘con la familia’ ha sido toda una novedad, y bastante agradable.

Como ya dije en el artículo Unas navidades diferentes, algunos años las navidades consiguen emocionarme, y otros no (y sospechaba que este año iba a ser de los que no…). Pues bien, después de la cena de Nochevieja, me reafirmo en que este año las navidades no han conseguido emocionarme lo más minimo. Esto puede parecer contradictorio, teniendo en cuenta que acabo de decir que en la cena me lo he pasado bien por el tema de pasarlo con un amigo… así que me explico mejor…

Todo esto no ha hecho más que demostrarme (por enésima vez) que estas fiestas son totalmente arbitrarias. Para mi no tienen ningún significado religioso, y me repugna la noción de que tengo que ser feliz por el mero hecho de que sean navidades. La felicidad me inunda muchas veces al año, pero no hay ninguna razón especial por la que tenga que ser feliz justo el 24 de diciembre y el 31 de diciembre, por mucha lucecita, arbol, o cena fastuosa que se organice. Por ejemplo, el 1 de agosto me sobrecogió una alegría que no podía expresar con palabras. ¿Y qué es el 1 de agosto? Pues no es ningún día especial. No es ni navidad, ni año nuevo, ni nada. Pero puedo decir, sin ninguna duda, que ese 1 de agosto fui más feliz que lo que lo he sido en cualquier Nochebuena o Nochevieja.

Así que si me lo he pasado bien durante la cena de Nochevieja no ha sido porque la Tierra habia dado otra vuela al Sol, o porque sonasen villancicos en la tele, o porque se sirviesen ingentes cantidades de comida. Ha sido porque estaba con un amigo. Y volveré a ser feliz cuando me dé la puñetera gana, y no cuando la tele, la sociedad, o quien sea me lo diga.

P.D.-Al igual que la ultima vez que puse una cita en Latín, perrito piloto al que sepa lo que significa “Amicus verus rara avis non volatilis” :-)

10 Responses to “La arbitraria felicidad de Nochevieja”


  1. 1 Xavi

    Al igual que con la anterior cita en latín, me mojo.
    “Amicus verus rara avis non volatilis”:
    “Los amigos no voladores son como un pájaro raro”
    o también
    “Ave que no vuela no es mano sino ubre”

    P.D.: Feliz 2004.

  2. 2 Borja Sotomayor

    Uyyy, casi! :-D “Close but not close enough” ;-) Se siguen admitiendo apuestas… :-P

  3. 3 Salva

    Joder que nivel xDDDD

  4. 4 alberto

    “Los amigos de verdad son raros como aves que no vuelen”

  5. 5 Borja Sotomayor

    Ahhh, cada vez más cerca! Pero todavía no da en la diana :-)

  6. 6 nando

    coño…mmm… “hay amigos que son unos pajarracos” he ganao?

  7. 7 Xavi

    “Tener amigos es más difícil que volatilizar un lindo pajarillo.”
    No sé si he ganao el perrito piloto, pero la frase es freak de cojones, eeH?

  8. 8 pepe

    Es facil, “Amigos verdad raras aves no vuelan”

  9. 9 Borja Sotomayor

    Jajaja, la propuesta de Xavi mooola xDDD Pepe se acerca más, pero es una traducción demasiado ‘literal’… Venga, ahora mismo escribo un artículo sobre el tema para zanjar el tema de una vez por todas :-P

  10. 10 Emilio

    Los amigos de verdad no te abandonan. ( son como aves raras, que no vuelan).

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