Hace escasos minutos he recibido un e-mail que me ha dejado, sinceramente, con la boca abierta durante un rato bien largo. Después del shock inicial, mi lóbulo ético se ha puesto a procesar rapidamente, y ni corto ni perezoso he escrito una larga respuesta. Espero que el susodicho e-mail (y mi respuesta) ayuden a aclarar un poco los conceptos de ‘documentación libre’ y ‘derechos de autor’. Además, me agradaría sumamente si le hiciese pensar a más de uno… En el e-mail omitiré incluir ciertos detalles (nombres, etc.) Por lo demás, está tal cual lo recibí:
Subject: Nesesito tu ayuda!!
Hola mi nombre es ***** vivo en *****, me gusta mucho tu pagina, tus opiniones y tus gustos. Estaba leyendo los artículos de cine que tienes y deberas son muy buenos si sabes de cine, yo soy un cinefilo tambien.
Leí el articulo de “Cinéfilos: esos devoradores de cine” y tan me gusto que lo presenté en un trabajo que tenia de periodismo, (perdon por hacerlo, no creas que estoy orgulloso) el problema es que le gustó tanto que deveras creyo que lo hizo un profesional y me pidio que le dijera la verdad, le dije que me base en los puntos de una pagina que encontre en el buscador Google.
Ya ha reprobado trabajos asi, porfavor te pido que por la siguiente semana no publiques ese articulo para que no lo encuentre, me harias un gran favor y te ganarias un amigo cinefilo.
te escribo esto el 17 de mayo para que lo quites porfavor.
Acojonante. A-co-jo-nan-te. Mi respuesta no se hizo esperar:
Subject: Re: Nesesito tu ayuda!!
Hola *****,
Lo siento mucho, pero me resulta totalmente imposible atender tu petición. No solo por razones técnicas (los buscadores refrescan sus indices cada varias semanas, con lo cual aunque quitase el artículo, seguiría en Google durante muchos días) sino principalmente por razones éticas.
Soy un ardiente defensor de los derechos de autor pero, no te equivoques, también soy un ardiente defensor de la libre difusión del conocimiento (principalmente en sus vertientes de software libre y de documentación libre). No tengo ningún inconveniente en que mis textos sean utilizados libremente (sin ningún tipo de comisión o royalty), o incluso que alguien llegue a ganar dinero a cuenta de mis textos (ya me ha pasado, he autorizado la publicación de artículos mios en revistas por los que otras personas iban a recibir dinero y yo nada). De hecho, me produce mucha satisfacción saber que otras personas (a veces completos desconocidos) aprecian tanto mi humilde trabajo como para querer incluirlo en revistas, recopilaciones, etc.
Sin embargo, el libre acceso a la información no implica en ningún momento que puedan pisotearse los derechos de autor así como así. Todo lo que te acabo de decir está supeditado a que, en todo momento, se dé el debido credito al autor del texto. No pido nada más. Ni dinero ni alabanzas. Simplemente que los lectores sepan quién escribió ese texto.
En cambio, al plagiar mi artículo has mancillado mis derechos de autor. Te has colgado, a mi costa, una medalla que no te mereces. Y, además, me pides que sea complice en ocultar que esto ha pasado. Es como si me clavas un puñal y me pides que te ayude a clavarlo más fuerte.
*****, si realmente quieres hacer lo correcto, meditarás sobre lo que has hecho, y sobre el daño que me has hecho. Irás a tu profesor y le dirás sin tapujos que el artículo que le entregaste es un plagio. Que no lo escribiste tú. Que se lo copiaste a una persona sin su permiso y sin citar en ningún momento al autor legitimo. Es posible que te resulte dificil decirle esto a tu profesor, y que incluso suspendas la asignatura a cuenta de tu comportamiento, pero por lo menos demostrarás entereza y sinceridad, caracteristicas que todo buen periodista debería tener.
Al final de tu e-mail me ofreces tu amistad a cambio del favor. *****, siento defraudarte, pero antes prefiero como amigo a alguien honesto que sabe aprender de sus errores, que a alguien que quiere aprovecharse de mi buena voluntad para avanzar sus propios intereses.
Esperando que tomes la decisión correcta,
BORJA
No sé si en algún artículo anterior he hablado sobre mi postura respecto a los derechos de autor, pero me parece que con este e-mail queda bastante claro. Pero por si no ha quedado claro, vamos a echar un poco más de sal y vinagre en la herida…
Lo primero en lo que quiero hacer hincapie es en algo que ya se dice en el e-mail: que la libre difusión del conocimiento (p.ej. mediante software libre y documentación libre) es perfectamente compatible con los derechos de autor. Estoy hasta el gorro de encontrarme con gente que piensa que el software libre y la documentación libre no son más que una manera de que todos vivamos del trabajo de los demás, echando por tierra todas las leyes de copyright. Pero vamos a ver: muchas licencias de software libre (y, especialmente, la GNU General Public License) utilizan el copyright a su favor para aumentar la libertad de los usuarios y los desarrolladores. En ningún momento se desprecia el trabajo de los autores, que siempre tienen que recibir crédito por su trabajo (salvo que renuncies al copyright, algo que tambien es factible). Es por esa razón por lo que (ampliando lo que se dice en e-mail) me parece genial que la gente pueda extraer algún tipo de beneficio (psicologico, monetario, etc.) de los artículos que publico en mi web (o de programas que he publicado bajo licencias libres). Yo los publico sin esperar ningún tipo de recompensa, y no me molesta en absoluto que alguien lo incluya en una recopilación, libro de texto, trabajo, tesis, etc. sin pagarme algún tipo de comisión o royalty. Y, como digo en el e-mail, esto ya me ha pasado: un par de artículos mios inicialmente publicados en la Revista UD (la revista de la Universidad de Deusto) luego han sido publicados en otros medios y yo en ningún momento exigí ningún tipo de compensación. Yo no escribí esos artículos con afán de lucro, pero si han ayudado a alguien a mejorar su trabajo, o incluso a ganar un poco de pasta, pues me alegro por él y me enorgullezco de que mi humilde trabajo haya sido capaz de hacer eso (evidentemente, no estaría de más un agradecimiento por simple cortesia :-). Pero todo esto me parece aceptable, y creo firmemente en ello (de la misma manera que creo firmemente en el software libre) si se cumple lo siguiente: que no se violen mis derechos de autor. Porque en el momento en el que plagias un texto (o un programa), y lo firmas con tu nombre, estás escupiendo en la cara del autor legitimo. Te estás colgando todas las medallas que, por derecho, le corresponden al autor verdadero. Estás robando un trabajo por el que su autor seguramente ha sudado tinta china, y estás haciendo creer a los demás que ese esfuerzo es tuyo, no del autor. Es algo deleznable. Me produce, sinceramente, nauseas.
Y lo segundo que tengo que decir (porque, si no lo digo, seguro que alguien saca el tema en los comentarios al grito de “¡Hipócrita!”) es que durante la carrera yo nunca he presentado un trabajo plagiado o que fuese traducción directa del inglés. Nunca, nunca, nunca. Sí, ya sé que es una práctica muy extendida, que “todo el mundo lo hace”, que cuando hay que hacer un trabajo casi todo el mundo tira de Internet, se baja un trabajo, lo traduce si hace falta, y se lo entrega tal cual (o con ligeras modificaciones, para que no dé el cante) al profesor. Nunca lo he hecho por una cuestión de principios. Lo siento, pero la idea de entregar un trabajo que no es mio (pero firmado con mi nombre) me produce semejante dolor, que nunca he sido capaz de hacerlo. Aunque eso significa que tenga que dedicar más tiempo escribiendo un trabajo ‘de verdad’ (leyendo varias fuentes, preparando una bibliografia, citando todas las fuentes, etc.) cuando podría haber aprobado en cinco minutos bajandome un trabajo de Internet, pues sea. Por lo menos entregaba los trabajos con la satisfacción de saber que el trabajo era mio y que la nota me la había ganado con el sudor de mi frente, no con el sudor de otra persona.
Quizás soy demasiado moralista. Me lo acaba de decir un amigo justo antes de enviar la respuesta a nuestro amigo plagiador. Quizás tendría que haberme limitado enviar un e-mail que dijese “Eres un cabrón y ya puedes ir olvidandote de que quite el articulo de mi web” y no haberme comido tanto el tarro. Ya sé que con algunas cosas me como mucho el tarro, pero os aseguro que no soy tan ‘moralista’ siempre (hay muchas cosas para las que tengo una moral muy flexible :-P ). Es sencillamente que lo de los derechos de autor (sobre todo lo referente a mis derechos de autor) es algo que me toca una fibra sensible…
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