Archive for Junio, 2004

La creciente blogosfera Deustense

Es innegable que en España existe una enorme cultura blog y parece que está empezando a llegar con fuerza a la Universidad de Deusto. Algunos de los blogs de estudiantes o profesores de Deusto son verdaderamente buenos, así que voy a listar todos los que conozco para que las personae deustensis estemos al tanto de ellos. Si hay algun weblog deustense que no conozco, agradecería que nos lo hicieseis saber a todos dejando un comentario.

Bueno, antes de nada, aprovecho para recordar que el profesor Joseba Abaitua (de la Facultad de Filosofía y Letras) incluso integra los weblogs en sus asignaturas de Filología Hispánica/Inglesa/Vasca. De hecho, en una asignatura suya del primer cuatrimestre (Nuevas tecnologías en la sociedad de la información) era obligatorio mantener un weblog para aprobar. Esto ya lo comenté en un artículo anterior, pero aprovecho para volver a dar la dirección de los weblogs de los alumnos de 1º de Filología: http://littera.deusto.es/alumni/c0304. Algunos de los blogs están muy bien, y se nota que algunos estudiantes le han pillado el tranquillo a lo de escribir habitualmente en su weblog personal.

Bueno, y en cuanto a los blogs de estudiantes y profesores de la UD, aquí van los que yo conozco (en estricto orden alfabético):

  • El Estudiante de Deustu: Weblog personal de Bertol, estudiante de 1º de Informática (en este curso que acaba). Un verdadero clásico deustense, donde Bertol nos relata todo por lo que pasa un alumno ‘novato’ de Deusto, junto con otras vivencias personales.
  • Erdi Lurra: Weblog personal de Txus Sánchez, estudiante de 5º de Informática (en este curso que acaba). Tuve el enorme placer de dirigir a Txus en su Proyecto de Fin Carrera, el exitoso Eclipse Plug-in for GT3.
  • La página telaraña de JosuKa Díaz Labrador: La página de JosuKa está en el limite de lo que podriamos considerar un weblog (no se pueden dejar comentarios, y se actualiza muy poco). Sin embargo, los artículos que escribe JosuKa, junto con gran parte de sus diatribas, no tienen ningún desperdicio, y sería una injusticia no incluir su web en esta lista. No os perdais sus textos sobre Lenguajes y Navegadores y sobre Tipografía… y atentos a las fotos retocadas al final de esta página.
  • Mértola: Weblog de Joseba Abaitua. Principalmente en castellano, aunque a veces también escribe en inglés y en euskera. Aborda todas las movidas filológico-informáticas en las que está metido Joseba.
  • txerryblog: Weblog de Txerry, estudiante de 2º de Informática. Txerry fue alumno mío de Laboratorio de Informática I en el primer cuatrimestre, y su blog es el más nuevo de la blogosfera deustense.

Bueno, estos son todos los blogs deustenses que conozco. Si hay más, no dudeis en dejar un comentario con la dirección.

Impresionante cena de licenciatura

Hace aproximadamente un año tuvo lugar la Cena de Licenciatura de mi promoción. Evidentemente, acudí a la cena en calidad de alumno que se licencia (aunque igual lo más correcto es “se ingenieriza”, no?) y la verdad es que resultó ser una noche memorable. Nunca me lo he pasado tan bien, ni he notado un ambiente de tan buen rollito, como en la cena de licenciatura.

Ayer tuvo lugar la Cena de Licenciatura de la promoción de Ingenieros de Deusto de este año, y esta vez acudí en calidad de profesor. Fue bastante curioso vivir de nuevo el evento pero desde el punto de vista de la mesa presidencial, que no resultó tan coñazo como esperaba gracias a que Pablo Pérez y yo nos situamos estrategicamente en la mesa para evitar a los pesados y ponernos al lado de los docentes decentes.

La cena fue en el Palacio Euskalduna y estuvo muy bien. La comida estuvo muy bien, y hubo buen ambiente, aunque evidentemente la velada empezó a animarse cuando la gente empezó a transitar por la sala, cofraternizando con los compañeros. Las fotos que hice yo, por cierto, ya están en la galeria. Los del GHOST, evidentemente, nos hicimos una foto de grupo, y tuve ocasión de hablar (y reirme y descojonarme) con muchos alumnos de esa promoción que conocía bien. Por cierto, si os fijais en las fotos, vereis que he empezado a amortizar mi nueva dentadura libre de hierros. Hay más de una foto que parece un anuncio de Profident.

Del Euskalduna nos fuimos al Rock Star (una sala de fiestas de Bilbao). No es un lugar que me agrade sobremanera, pero por lo menos estás con todo el mundo pasandotelo bien. La razón por la que no me gusta el Rock Star es sencillamente la música que ponen. Por favor, que alguien me aclare exactamente como se llama la categoría de música que ponen ahí, porque yo sinceramente no sé cual es. Sólo sé que es mucho ruido que simplemente sirve para bailar, destacando la horterisima y mega-kitsch canción “Dragostea din tei”, cuya mera mención ya hace que me sangren los oidos.

Eso sí, hubo un pequeño momento de esperanza. Un momento en el que empezó a sonar el comienzo de “We Will Rock You”. Ese sonido caracteristico de palmas y pisadas, BOM BOM BOM, BOM BOM BOM, … ¿Será posible? ¿Acaso es concebible que van a poner una canción que merece la pena escuchar? Me pareció ver que entre las luces de colores y gente desfasada en el escenario y los podios se partían los cielos. El mismisimo Freddy Mercury aparecía montado en un unicornio y blandiendo una espada de fuego con la que dar muerte a los inhumanos ruidos que dominaban la Rock Star. Sin embargo, la esperanza se tornó en desesperación cuando la canción resultó ser una versión “pitufo” de We Will Rock You. ARGHHHHHHHH!!!!! La imagen de Freddy Mercury pronto se desvanecía, mientras mis orejas eran sodomizadas por la voz de un pitufo. Mientras escribo este artículo estoy acostumbrando de nuevo a mis orejas a música de verdad tragandome la grabación integra de “Queen - Live at Wembley ‘86″.

Así que tuve que pasar toda la noche oyendo canciones de escaso valor artistico, salvo en algún momento que pusieron una canción de Nirvana… todo lo demás fueron mixes de remixes o canciones de Operación Triunfo. Para pegarse un tiro, oigan. Pero, como he dicho, por lo menos tienes a la gente con la que pasartelo bien. Lastima que no puedas hablar con ellos porque la música no solo es mala, ADEMÁS ESTA MUY ALTA Y TIENES QUE GRITAR PARA QUE TE OIGAN. Para mi lo ideal sería una sala de fiestas donde hay tanto zonas con musica a tope (oye, la música a tope también me gusta, siempre y cuando sea buena) pero tambien zonas más tranquilas donde simplemente puedas sentarte a hablar con la peña.

Pero bueno, a pesar de mis quejas, la verdad es que fue una noche memorable. Me lo pasé muy bien con todos, y especialmente con la gente del GHOST y con los telequitos. Lástima que el año que viene me tenga que perder la cena de licenciatura, aunque ya le he dejado caer a más de uno que si me invitan como padrino de la cena, yo voy encantado, eh :-D

Los agridulces frutos de la docencia

De los estudios se suele decir que “amarga es su raiz, pero dulce su fruto”. Ahora que termina el curso, en la docencia me parece que está claro que los frutos son bastante agridulces. Te toca padecer cosas bastante agrias, pero tambien cosas sorprendentemente dulces. Y es que en el final del curso coinciden muchas cosas: los exámenes, las revisiones, las defensas de proyectos, las cenas de despedida de alumnos que ya nunca volverás a ver, etc. Algunas te dejan bastante mal cuerpo, y otras te colman de alegría.

El hueso más duro de tragar ha sido seguramente la revisión de las prácticas de la asignatura de Inteligencia Artificial. A mi me tocaba corregir dos tercias partes de las prácticas (unos cien grupos de 1-2 alumnos). Eran unas prácticas en Java consistentes de dos entregas: una primera entrega de análisis y diseño del sistema (1,25 puntos) y la implementación utilizando un motor de inferencia en Java (0,75 puntos).

Pues bien, siendo una persona que aborrece furibundamente los plagios y las copias (como se desprende de mi artículo Sobre los derechos de autor…), me imagino que a nadie le sorprenderá saber que dediqué bastante esfuerzo a detectar posibles copias en las prácticas. Escribí en una tarde un script en BASH que forzaba el grep y el sed hasta límites insospechados para generar unos indicadores que nos orientasen hacia posibles copias. Resultado: 18 grupos habían entregado prácticas copiadas (y la copia era demostrable más allá de la duda razonable, algunos grupos incluso entregaron prácticas que eran identicas byte a byte). Otros tantos grupos habían entregado prácticas en los que había sospecha de copia, pero que no era facilmente demostrable.

¿Y cómo reaccionamos ante semejante situacion? Bueno, el Reglamento de Estudiantes de la Universidad de Deusto es diafanamente claro con respecto a las copias. El artículo 7 (parrafo 3) establece claramente que “la realización fraudulenta de una prueba o ejercicio exigida para la calificación de la asignatura, conllevará el suspenso en la convocatoria correspondiente” (mi énfasis). Es decir, por copiar en una práctica (aunque solo sea el 20% de la nota de la asignatura) se debe suspender la asignatura entera. El reglamento incluso considera el plagio como una “falta grave” (artículo 69, parrafo “j”) por la que se puede abrir un expediente disciplinario cuya sanción puede ser (entre otras cosas) la perdida del derecho de examen en una o varias asignaturas e incluso la perdida del derecho a matrícula durante un curso académico entero (artículo 73).

Hombre, lo que establece el reglamento de estudiantes es igual un poco draconiano. Por eso decidimos (el otro profesor de prácticas y yo) que el plagio en la práctica simplemente conllevaría suspender la práctica. Es decir, la nota de teoría se guarda para septiembre y simplemente hay que hacer una nueva práctica para septiembre. Un compromiso bastante justo, vamos, en mi humilde opinión :-P

Como era de esperar, practicamente todos los plagiadores vinieron a la revisión. Algunos sencillamente agacharon la cabeza, entonaron el mea culpa, y solicitaron humildemente la exculpación del otro grupo en discordia (que habia sido copiado sin su conocimiento). En ese caso los plagiadores suspendian, y los plagiados aprobaban. Otros venían a admitir que la segunda entrega la habían hecho entre dos grupos, pero que no había sido una copia con alevosía. En este caso, decidimos poner un cero en la segunda entrega, pero mantener la nota de la primera entrega (a ambos grupos). Prácticamente todo el mundo aceptó nuestras explicaciones. Sin embargo, siempre hay gente que no quiere hundirse sin primero pelear un poco.

El caso más claro (y el que peor cuerpo me dejó) es el de un estudiante que basicamente me tachó de “inmoral” en la revisión. Vino a la revisión a admitir su culpabilidad en una copia, para que el otro grupo aprobase, pero no estaba conforme con que le suspendiesemos la práctica entera. Alegó que durante el periodo de realización de la segunda entrega estuvo muy agobiado, citó problemas personales concretos (que yo no pusé en duda en ningún momento), y que en un momento de desesperación decidió entregar la práctica de otro grupo. Y, en base a todo esto, argumentó que debería concedersele un trato especial por el hecho de que estaba pasando por “un mal momento”. Que no era justo que se le suspendiese la práctica entera cuando la primera entrega estaba bien (él peleaba por conseguir que su ‘castigo’ se limitase a un cero en la segunda entrega). Yo le intenté explicar que, a pesar de entender perfectamente las circumstancias personales, yo no podía tener eso en cuenta una vez entregada la práctica. En todo caso, lo correcto habría sido venir a hablar conmigo antes de la entrega para explicarme por lo que estaba pasando, y yo no habría tenido ningún problema en extenderle el plazo de entrega. Pero cuando entregas algo (una práctica, un examen, etc.) estas aceptando ser evaluado unicamente en base a lo que has entregado. Una vez realizada la entrega, yo ya no puedo tener en consideración otra cosa que no sea lo que me han entregado. Y, en este caso, lo que yo tenía en mis manos era un plagio confesado.

Sin embargo, la persona en cuestión insistió en que las circumstancias personales eran suficientes para dispensar un trato distinto, que había que tenerlas en cuenta como un “atenuante”. Yo intenté explicarle que eso supondría trazar una linea moral muy delicada a partir de la cual tengo que dispensar un trato especial a unas personas pero no a otras. Es decir, que si luego alguien me viene y me dice que “durante la segunda entrega estaba muy agobiado porque me dejó la novia” yo igual tengo que decirle “pues ya lo siento, pero es que tus circumstancias personales no son lo suficiente fuertes como para atenuar el castigo”. Que no, que no se puede trazar esa linea. Un profesor tiene que aplicar exactamente el mismo criterio a todo el mundo. Pero esta persona era incapaz de entenderlo. El castigo le seguía pareciendo excesivo. Cuando le expliqué que el castigo no es tan excesivo si consideramos que el reglamento establece que hay que suspenderle la asignatura entera, me propinó un “¡No, si al final resultará que eres majo!” en un tono sarcastico que rozaba lo despectivo. Al ver que no llegaba a ningún lado con la linea argumentativa de “estaba agobiado” intentó arrinconarme con detalles técnicos, como que hubo ciertas cosas que se comentaron en clase y en la lista de distribución de la asignatura, pero no en la web. Esto, evidentemente, es un razonamiento absurdo: un profesor solo tiene la obligación de decir las cosas en clase. Todo lo demás (la web, la lista de distribución, etc.) se hace para facilitar la vida a los alumnos, pero es la responsabilidad de los alumnos estar informados de todo lo que se comenta en clase (tanto si van a clase como si no).

Al final la persona en cuestión se fue de la revisión cabreado, y no me cabe ninguna duda de que salió pensando que yo soy un malvado ogro verde que disfruta suspendiendo a gente que pasa por malos momentos. Yo simpatizo totalmente con los problemas por los que el pasó durante la segunda entrega, pero tanto él como yo tenemos que regirnos por las reglas del juego y lo correcto habría sido venir a contarme sus penas antes de la entrega, no después (escudandose en esas penas para intentar justificar un plagio). Y me deja mal cuerpo que haya por ahí un alumno que seguramente va por ahí diciendo que soy un cabrón desalmado cuando yo sencillamente me he limitado a hacer mi trabajo de tal manera que la correción sea equitativa y justa para todos.

Bueno, y luego hubo más grupos que estuvieron peleando hasta el final por su nota, disputandome lo del suspenso en las prácticas o incluso lo de poner un cero en la segunda entrega. Yo, por supuesto, me mantuve firme en los criterios de evaluación que acordamos el otro profesor de prácticas y yo. Pero estuve un par de días bastante mosqueado por la reacción de los alumnos, a pesar de que los profesores más veteranos de la facultad me confortaron una y otra vez diciendo que hice lo correcto (sobre todo en el caso del chaval de “merezco un trato especial porque estaba agobiado”). Pero eso no quita para que haya gente que, si te la cruzas por la calle, lo primero que pasará por su cabeza será la palabra “cabrón” :-(

Y, la verdad, es que esos días de mal rollo a cuenta de la revisión de IA me hicieron olvidar que hay mucha gente en la universidad que sí se rige por las reglas del juego, que no ven a los profesores como malvados ogros verdes sino como personas que estamos dispuestos a brindarles toda la ayuda del mundo (de nuevo, siempre y cuando todos respetemos las reglas), y que incluso te agradecen la labor que realizas (y no caen en el absurdo razonamiento de “a ti no te tengo que agradecer nada porque ya pago a la universidad”). Y afortunadamente han pasado cosas estos ultimos dos días que son ciertamente los frutos dulces (que no agrios) de la docencia. Varios alumnos míos de la asignatura de Tecnología de la Programación me han escrito para expresarme su gratitud por la labor que he realizado dirigiendo sus proyectos, y un alumno que se licencia este año (y con el que tengo mucho trato personal ) incluso ha venido a hacerme un regalo (una taza de café muy friki :-) en señal de agradecimiento no solo por las clases que le he dado sino por la labor voluntaria que desempeño en el e-GHOST. Parece que no, pero este tipo de gestos emocionan más de lo que se imaginan los alumnos. Después de recibir el regalo, la verdad es que se me ha hecho un nudo en la garganta al darme cuenta de que esa persona, al ver que se iba a licenciar, me ha considerado lo suficientemente ‘especial’ durante sus años universitarios como para hacerme un regalo en señal de agradecimiento. Me parece un detallazo, y la verdad es que me ha hecho sentir warm and fuzzy :-)

Así que ya veis… la docencia es una montaña rusa de emociones, aunque me parece que podría ser mucho más llevadera si los alumnos dejasen de ver a los profesores como unos entes distantes a los que no les importa nada los alumnos. Vale, no niego que en todas las universidades hay ‘ogros verdes’, pero la mayoría de los profesores nos preocupamos por los alumnos, y estamos dispuestos a atender cualquier petición de ayuda. Y, en serio, valoramos que haya alumnos que no nos vean como frias máquinas de enseñar sino como personas que sienten y padecen que aprecian que no se nos trate de manera distante y que incluso se tengan gestos de agradecimiento de vez en cuando. Tampoco digo que todos los alumnos piensen así, pero sí una gran mayoría…

Pues eso… hoy ya termina el curso en Deusto, y solo me quedan los cursillos de julio, que generalmente son bastante llevaderos (sobre todo este año que no me toca organizarlos :-D ). Balance del curso: pues eso, agridulce.

Ya tengo piso en Chicago

Hace un par de días me han comunicado cual será el piso en el que alojaré durante (por lo menos) el próximo año en Chicago. La Universidad de Chicago, en este sentido, es genial. Tú no tienes que buscarte piso; te lo buscan ellos y se encargan de todo el papeleo. Como parte de todos los papeles de la matrícula, envias un formulario en el que indicas el tipo de piso que quieres (individual, compartido, varios dormitorios, amueblado/no amueblado, …), la cercanía al campus, el precio máximo del alquiler, etc. Y ellos se las ingenian para buscarte un piso que cumpla todas (o casi todas) las caracteristicas que has especificado.

Al final me ha tocado estar en el edificio Blackstone Villa, a tan solo 6 o 7 bloques del campus universitario, y muy cerca de la zona comercial de Hyde Park (Hyde Park es el barrio de Chicago donde está situado el campus). Es un piso individual, con salón, dormitorio, y cocina. Además, el edificio la verdad es que tiene una pinta fantastica (como podeis comprobar en las fotos si seguís el enlace).

Estupendillo. ¡Ahora solo falta que me concedan el visado para ir a EEUU! El 2 de julio tengo que ir a la embajada de EEUU en Madrid para la entrevista del visado… esperemos que sólo sea un tramite :-/ Si todo va según lo planeado, el 20 de agosto estaré en Chicago inaugurando mi primer piso :-D

¡Adios a los hierros!

Por fin, por fin, por fin, tras dos años sintiendo la presencia del frio metal agarrado inexorablemente a mis dientes, POR FIN ha llegado el día en el que me han quitado el aparato.

¡Oh, misericordiosa providencia! ¡Que alivio, que felicidad, que sensación de ligereza en la boca! ¡Se acabaron las llagas, las constantes revisiones y las doloras tensiones bucodentales después de que mi ortodoncista me apretaba los hierros!

¡Que alegría, que alboroto! ¡Por fin puedo comer sin pensar que se me va a soltar el aparato! Lo primero que he hecho después de la ‘operación’ ha sido ir directamente a una tienda de golosinas a comprarme un enorme paquete de pipas. ¡Oh, dulce maná caido del cielo! ¡Como añoraba a mis queridas pipas de girasol! Pasarme dos años sin tomar pipas ha sido muy duro… y que nadie me diga que podría haber comido pipas peladas… eso es como el sexo sin amor (sí, puede que lo disfrutes mientras dure, pero al final acabas insatisfecho…) Y mañana pienso mascar chicle de nuevo, y en navidades pienso comer toneladas de turrón del duro (aunque me lo tengan que pasar de contrabando en Chicago…)

Vamos, en definitiva, podeis ver que estoy encantado con mi nueva boca. Lo del aparato no ha sido un suplicio, de hecho es bastante menos molesto de lo que parece, pero en ciertos aspectos es bastante puñetero (como en lo de no poder comer pipas, chicle, o turrón).

Lo del aparato es una historía bastante larga. Desde pequeño, siempre me habían comido la oreja para intentar convencerme de que me pusiese aparato. Sin embargo, siempre me lo vendían como algo para tener ‘la boca bonita’. Y yo no estaba dispuesto a pasar por semejante tratamiento solo por tener la boca bonita. Sin embargo, todo cambió cuando en el verano de 2001 fui a mi dentista para un empaste, y ella gritó horrorizada al ver mi boca. La verdad es que el apiñamiento delantero de mis dientes empezaba a ser preocupante. Me dijo que si no me ponía aparato, me enfrentaba a empezar a perder dientes dentro de 10-15 años, por no mencionar cómo tendría las encias (que entonces sangraban con bastante facilidad).

De ahí fui a la ortodoncista, que se quedó perpleja al ver mi boca. En un momento dado, incluso me pareció que pensaba por dentro: “Si consigo solucionar esta boca, seguro que me dan el premio de Ortodoncista del Año”. Así que, al final, tras extraerme las cuatro muelas del juicio y someterme a una gingivectomía (no se lo recomiendo a nadie…), en abril de 2002 empecé el tratamiento de ortodoncia.

Y dos años después, heme aquí, con unos dientes perfectamente alineados y unas encias sanas y nada sangrantes. Ah, y con una sonrisa ‘hollywood’ que da gusto, todo hay que decirlo…

When you’re smilin’, when you’re smilin’
The whole world smiles with you
When you’re laughin’, when you’re laughin’
The sun comes shinin’ through

But when you’re cryin’, you bring on the rain
So stop that cryin’, be happy again
Keep on smilin’, ’cause when you’re smilin’
The whole world smiles with you