En varios ocasiones he afirmado que El Juego de Ender es, sin duda, mi libro favorito. Sin embargo, mi autor favorito de ciencia ficción no es Orson Scott Card (el autor de las novelas de Ender) sino el gran maestro: Isaac Asimov. Llevo disfrutando sus cuentos y novelas desde que en mi pubertad (momento en el que los geeks descubrimos la ciencia ficción) la bibliotecaria del colegio me recomendó sus relatos cortos de robots cuando le pedí un buen libro de ciencia ficción (hasta ese momento, no había oido hablar de Asimov). Despues de leer el libro que me recomendó, acabé leyendome todos los libros de Asimov que había en la biblioteca del colegio y, como eran pocos, estaba siempre pendiente de si había libros suyos entre las nuevas adquisiciones de la biblioteca.
Asimov escribió cientos de relatos y novelas, pero mi primer contacto con él fueron los relatos de robots, y sigue siendo mi parte favorita de la literatura Asimoviana. Para los que no hayan leido ningún relato de robots, todos se situan en un futuro no muy lejano en el que los robots antropomórficos son una realidad pero, para evitar que la humanidad los vea como una amenaza, están obligados a regirse por las Tres Leyes de la Robótica:
- Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Estas sencillas leyes daban juego para un montón de fascinantes relatos brillantemente escritos y casi siempre con finales de esos que te dejan la boca abierta. Asimov escribió muchisimos relatos de robots, y una de las recopilaciones más conocidas de relatos cortos se publico bajo el nombre Yo, Robot. De hecho, fue una de las recopilaciones que más me gustaron.
Dicho todo esto, pues hace un par de años empecé a sentir una gran expectación al enterarme de que iban a hacer una adaptación cinematográfica de Yo, Robot. Mi expectación creció exponencialmente al enterarme que el director de la película era Alex Proyas, director de Dark City, una película que me encantó. Si Alex Proyas iba a dirigir, ya me imaginaba que el resultado tenía que ser bueno y original. Teniendo en cuenta que el libro original era una recopilación de relatos cortos, me imaginé que harían algo ‘poco convencional’ como poner varios relatos paralelos, o hacer una pelicula dividida en capítulos, etc. Con Proyas al mando, supuse que esta no iba a ser la tipica adaptación que prostituye el libro original.
No podía estar más equivocado…
Acabo de volver de ver la película Yo, Robot, y estoy muy decepcionado, aunque tras ver el trailer, se veia venir que la película no iba a ser ninguna maravilla. Como película de acción y ciencia ficción sin mayores pretensiones, pues se deja ver (pim, pam, pum, bang, mucho ruido, pocas nueces, no niego que ese tipo de películas no están mal para pasar el rato, desconectando durante dos horas el cerebro). Pero es indigna de llevar el título de un libro de Asimov, y de banalizar las Tres Leyes de la Robótica para convertirlas en un mero instrumento del guionista.
Los relatos originales de Asimov se centraban en analizar las posibles contradicciones y matices de las Tres Leyes. Algo que en principio puede parecer aburrido (discutir las implicaciones morales y éticas de esas leyes), Asimov conseguía convertirlo en unos emocionantes relatos en el que se mezclaban la intriga, el misterio, el suspense, y la aventura. Algunos relatos eran muy sesudos, mientras que otros podían casi clasificarse de ‘acción’. Cualquiera de estos últimos podrían haber servido como base para una película de Asimov. En cambio, los productores de la película han optado por hacer una cinta tonta de acción que seguramente está provocando que Asimov se esté revolcando en su tumba. Lo más imperdonable de la película, al menos para mi, es como han dejado al personaje de Susan Calvin. La Dra.Calvin era uno de los personajes recurrentes en los relatos de Asimov y, de hecho, es uno de mis personajes favoritos de ficción. Robopsicologa de profesión y experta en las Tres Leyes, la buena doctora era una mujer inteligente, independiente, y con los cojones bien puestos. Yo siempre me la había imaginado interpretada por alguna actriz de mirada imponente, pero entrada en años. En cambio, la película la caracteriza como una mozuela cuyo unico proposito en el guión es repetir las Tres Leyes y ayudar a Will Smith a entrar en lugares a los que no tiene acceso.
Eso sí, parece ser que todo esto tiene su explicación. Originalmente, la película iba a ser simplemente una peli de acción sin más pretensiones (llamada Hardwired), lo cual seguramente me habría producido la mayor de las indiferencias. Sin embargo, antes de empezar la producción, la película cambió de estudio y compró los derechos de “Yo, Robot” pues porque encajaba bien con lo que ya tenían escrito y porque querían aprovechar el tirón de Asimov. El estudio pidió claramente una peli de acción, y planes anteriores para hacer una película un poco más ’sesuda’ quedaron abandonados (incluso contrataron a un guionista extra exclusivamente para ‘adaptar la película a Will Smith’).
En fin, igual vendrá algún director con un poco más de sentido común que haga una adaptación de Asimov hecha y derecha. Lo que pasa es que, después de ver Yo, Robot siento pánico por lo que hará Hollywood con otras adaptaciones muy esperadas, como La guía del autoestopista galáctico (ya está hecha, y sale el año que viene), Fundación (otra de Asimov, todavía es incierto si llegará a hacerse), y El Juego de Ender (en perpetua preproducción). Por favor, por favor, por favor, que no acaben convirtiendose en una parida como Yo, Robot.
Cuanta razón, cada día soy más partidario de que dejen las novelas en el papel, y se busquen otro método de hacer taquilla. Viva Herbert (el padre), bravo Asimov!
El drama es que Asimov, fue en esencia un robotpsicologo, analizo en sus escritos el futuro enfrentamiento de los robot antropomorfos con el hombre y su relacion con la humanidad toda.
Toda la serie de robots positronicos no esta planteando el concepto de humanidad a un nivel superior en donde la forma, la materia integrante del cuerpo o el cerebro, no condicionan la humanidad.
Isaac nos habrio el pensamiento para enfrentar las futuras interrelaciones entre el hombre y las maquinas, el hombre y los extraterrestes, el hombre con el mismo hombre.
La dimensiòn de sus escritos sencillos, pero a su vez complejos en la trama psicologica que desarrollan.
Todo estro es muy dificil de transmitir en una pelicula, cuyo objetivo es recaudar dinero y seudo entretener al publico.
Un ser pacifico que en vida no dejo que sus escritos fueran desvirtuados en el cine de hollywood.
No deberia ahora ser degradado, con esta pelicula Yo robot.