Monthly Archive for Agosto, 2004

Chicago, Dia 2

Bueno, hoy ya me siento a escribir mas tranquilo y relajado, aunque con las piernas destrozadas despues de haberme pasado todo el dia andando. Ah, y sigo con un teclado americano, asi que por favor disculpad la falta de tildes y enyes…

Ha sido un dia bastante completo e intenso. Yo pensaba que esto de preparar un nuevo piso era una experiencia larga y ardua, y estoy viendo que no es asi (por lo menos en mi caso…) De entrada, el piso ya esta amueblado con lo basico (nevera, mesa de comer, sofa, mesa de estudio, cama aunque sin sabanas ni almohadas, …) pero eso ya lo sabia asi que eso no cuenta. Hoy me he quitado de encima muchas otras tareas que pensaba que me iban a tomar varios dias. He firmado todos los papeles del piso, he conseguido abrir una cuenta bancaria, he iniciado el proceso de conseguir linea telefonica y ADSL (ahora toca esperar a que venga el tecnico), y he llenado el piso con lo basico (platos, cubiertos, servilletas, gel y champu, bolsas de basura, papel higienico, escobilla del retrete, kit de primeros auxilios, sartenes, colador para la pasta… bueno, joder, ya os haceis una idea, no?)

Todo esto me parece que se debe a que, en contra de lo que yo me esperaba, todo lo que necesitaba estaba bastante mas cerca del piso de lo que pensaba. A unos escasos 50 metros del piso hay un shopping center con dos supermercados grandes (pero grandes grandes, eh), una macro tienda de utensilios del hogar, y una macrotienda de utensilios de oficina. La razon por la que tengo las piernas destrozadas es que he tenido que ir y volver del susodicho centro varias veces a lo largo del dia. Estas multiples iteraciones se han debido principalmente a que no podia comprar todo en una sola visita (porque tenia que llevar lo adquirido con mis *ejem* fuertes y fornidos brazos, no dispongo de coche) y porque al llegar al piso siempre me daba cuenta de que tenia que comprar algo mas. En serio, esto de montar un piso casi desde cero (lo unico que ya tenia eran los muebles) es la mar de revelador, porque te das cuenta de todas las cosas que durante anyos has dado por sentadas. Por ejemplo, algo tan basico y sencillo como una toalla o una servilleta: al llegar del primer viaje, tenia la frente llena de sudor y mi instinto fue coger un trapo de la cocina o una toalla del cuarto de banyo… momento en el cual me dije a mi mismo “Joder, pero si por no tener no tengo ni servilletas de papel!”. Pues ale, vuelta al shopping center a comprar toallas, servilletas, y trapos.

Evidentemente, todavia me falta comprar bastantes cosas para tener el piso genuinamente en condiciones, pero hay una cosa que todavia se me resiste. Algo esencial y fundamental, sin la cual todavia no puedo mudarme al piso. No encuentro por ningun lado sabanas y almohadas!!! Me he recorrido medio barrio de Hyde Park (el barrio en el que esta el piso y la universidad) y ni en el supuesto macro-centro de utilidades del hogar tienen. Que dicen que eso hay que ir a comprarlo al centro de la ciudad. Tocate los huevos. Pues manyana me va a tocar ir en tren hasta Chicago-Centro para poder tener sabanas y almohadas. Vamos, es un viajecito de 15 minutos de nada, pero es que me jode tener que ir hasta ahi para comprar algo tan basico como una puta sabana.

Bueno, me estoy dejando llevar por el dolor de mis piernas, y he omitido comentar otras cosas importantes e interesantes. Lo primero, por supuesto, es el piso en si. Que tal? Pues la verdad es que muy bien. Es todo lo que me esperaba, y me muero de ganas de poder mudarme definitivamente de una vez. Tal y como decia en el articulo anterior, ahora mismo me estoy hospedando provisionalmente en el International House (una residencia de la universidad especificamente para extranjeros). En el articulo ya comentaba que las habitaciones del International House dejan bastante que desear y Salva, en su comentario, ya se olia la razon: mis famosas dos condiciones minimas que (en mi opinion) debe reunir cualquier lugar en el que me hospedo. Resumiendo: una higiene aceptable (insisto: aceptable, no exquisita… me basta con no despertarme cubierto de cucarachas y con una rata mordisqueandome el dedo gordo del pie) y una ducha con agua caliente. El International House cumple la primera a duras penas, y no cumple la segunda condicion, porque las habitaciones no tienen ducha y, por no tener, no tienen ni lavabo ni retrete. Es todo comunal. Vamos a ver, no me importa que las duchas sean comunales (eso ya me paso en el CERN), pero lo de que los lavabos sean comunales me toca un poco la moral (lo que me hace pensar que tengo que empezar a pensar en anyadir una tercer condicion a la lista). Porque cuando te entra el apreton en medio de la noche, pues no se, como que me da un poco de pereza salir en pijama al pasillo para entrar en un lavabo comunal… Pero bueno, afortunadamente, me queda poco en el International House… en cuanto tenga en mi poder unas sabanas y unas almohadas, me las piro de aqui…

Bueno, el dolor de mis piernas vuelve a hacer que me centre en lo negativo. Volvamos al camino de lo positivo. El piso no solo es lo que me esperaba (en cuanto a espacio, habitaciones, etc.) sino que ademas esta muy bien situado. Como ya he dicho antes, estoy a 50 metros de un shopping center bien equipado, con lo cual hacer la compra nunca implicara ‘coger el coche’ (algo muy habitual por estos lares, donde incluso comprar pasta de dientes implica coger el coche). Ademas, estoy a unos 10-15 minutos andando del edificio donde voy a trabajar. Otro punto positivo es que en el edificio tenemos janitor propio. El janitor es algo asi como la figura del portero en Espanya, pero con bastantes mas responsabilidades. Si se te estropea cualquier cosa en el piso (que una tuberia gotea, que el agua no tira bien, que un cajon no cierra bien, etc.) pues el janitor sube raudo y presto y te lo arregla en el instante. Y si es una tarea que le supera, pues se encarga de hacer las gestiones para traer a un especialista. Una gozada, vamos. Lo unico que me da un poco de mala espina es que tiene nombre (y acento) tirando a serbocroata y a veces no entiendo la mitad de lo que me dice, pero bueno… de momento parece buena persona :-)

En fin, me parece que eso es todo. Manyana mas y mejor: Borja en busca de la sabana y la almohada perdida…

Chicago, Dia 1

Despues de ver todos los comentarios en el articulo anteri0r, me imagino que hay mucha gente ansiosa de noticias. Sin embargo, mucho me temo que no voy a poder explayarme por dos razones: (1) se me caen los parpados del suenyo por el dichoso cambio de horario (aqui son las 18:45, pero en Espanya son las 01:45) y (2) estoy escribiendo desde un teclado americano, lo que me irrita bastante (por no poder poner tildes ni enyes)

Simplemente me limitare a decir que he llegado sano y salvo a Chicago despues de un viaje en avion sin ningun percance. No, esta vez no ha habido retrasos escandalosos ni turbulencias acojonantes. El vuelo ha sido de lo mas normalito. Despues de pasar los numerosos controles de entrada, me encuentro en el International House de la universidad, una especie de residencia para estudiantes extranjeros. Estoy aqui temporalmente, hasta que tenga totalmente montado el apartamento donde definitivamente vivire. Espero no tardar mucho en mudarme al apartamento, porque las habitaciones del International House dejan bastante que desear.

Pero lo dicho, no me enrollo. Ya profundizare en futuros posts. Ahora necesito dormir…….

Mañana…¡A Chicago!

Bueno, por fin ha llegado el gran día. Mañana emprendo el viaje a Chicago. Por fin tengo todas las maletas hechas y me parece que todos los cabos sueltos por fin están atados. Me voy con buen sabor de boca, después de haber pasado varios días disfrutando de las fiestas de Bilbao, aunque precisamente ese ‘buen sabor de boca’ sirve como amargo recordatorio de lo que me voy a perder en Chicago (aunque algo me dice que Chicago lo compensará sobradamente, aunque sea sin el particular ’sabor’ de Bilbao :-)

En fin, no voy a escribir mucho porque estoy molido despues de haberme pasado el día preparando las maletas, asegurandome de que no me dejaba nada, repasando mentalmente la lista de cosas que tengo que hacer nada más llegar, etc, etc. Como ya dije en un artículo anterior, voy a intentar mantener una crónica diaria del viaje, como hice el año pasado en Australia. Todo depende de lo fuerte que me pegue el cambio de horario :-)

El próximo post… desde Chicago :-)

Jaietan!

Bueno, el sabado por fin empezó el Aste Nagusia, las fiestás que más disfruto en todo el año. Un momento, me corrijo: las únicas fiestas que distruto de verdad en todo el año! Lo siento, pero es que siempre me ha parecido que las fiestas de Bilbao son incomparables, y que cualquier otro evento no le llega ni a las rodillas. Si es que hay de todo: diversión al aire libre, música decente (según dónde te situes), las txoznas, las barracas de Echebarria, los fuegos artificiales a las 22:30, las noches de Jazz en el Guggenheim, y, por supuesto, los pinchos morunos del Iruña :-)

Lo que más me gusta del Aste Nagusia es el tremendo ambientazo que hay al aire libre. Siempre me ha tirado para atrás salir de fiestuki en plan bares, discotecas, etc. porque no me gusta nada lo de estar en un espacio cerrado, lleno a rebosar de gente, donde es imposible hablar por el tremendo volumen de la música. En fiestas de Bilbao, en cambio, estás al aire libre, puedes moverte más facilmente, la música está alta pero sin pasarse y, por supuesto, te encuentras con mogollon de personas (algunas de las cuales solo veo durante las fiestas de Bilbao!). Ya sé que casi todas las jaiak siguen el mismo modelo (al aire libre), pero donde esté Bilbao, que se quite lo demás. Sobre todo si las comparo con las fiestas de mi pueblo (Las Arenas, uno de los barrios de Getxo), unas fiestas que desde siempre han sido conocidas por su cutrez y por su habilidad de atraer a los más indeseables personajes…

En fin, ya veis, esta es de las pocas veces al año en el que despierta el bilbainito que llevo dentro y salgo de fiesta con premeditación y nocturnidad :-)

El sabado no salí (el txupinazo, aunque seguramente divertido, siempre me ha parecido a priori un poco empalagoso), pero el domingo ya me enfundé el pañuelo de fiestas y empecé en plan tranqui: la cabalgata de la ballena, las barracas, y los fuegos artificiales. Puesto que el jueves me las piro para Chicago, no sé si tendré ocasión de quedarme algún día por la zona de txoznas hasta altas horas de la madrugada (el Aste Nagusia, junto con la noche de los Oscars, es de las pocas veces del año que hago gaupasa o semi-gaupasa). Pero bueno, se intentará, si la dicha es buena y la compañía agradable.

Así que ya sabeis: si estais en Bilbao, a pasarlo bien. Ondo pasa, gutxi gasta, eta bueltak amari!

Antología de la vagancia

Ya hemos llegado a mediados de agosto y me enorgullece decir que no he hecho absolutamente nada durante los últimos 14 días. Digo ‘nada’ en el sentido productivo de la palabra. Evidentemente sí he hecho ‘algo’, pero como ese ‘algo’ ha consistido basicamente en practicar el tumbing y el rasquing, aparte de las habituales actividades veraniegas como quedar con amigos que hace la porra de tiempo que no ves, pasear por Bilbao, visitar el Guggenheim, y (dentro de nada) salir de fiestuki durante el Aste Nagusia! Y no, no he ido ni un día a la playa porque no me gusta la playa. El poco ‘algo’ productivo que sí he hecho ha sido puramente por amor al arte (como trabajar un poco en el diseño definitivo de BorjaNet, a ver si lo termino pronto). Pero vamos, en definitiva, como practicamente todos los agostos, he sucumbido de manera espectacular a la vagancia y a la pereza.

Como ya he dicho en múltiples ocasiones (tanto en el weblog, como a la gente que me pregunta “¿Qué tal el verano?”) esto es precisamente lo que me encanta de agosto: la total y absoluta exención de responsabilidades. La decisión más importante que tengo que tomar a lo largo del día es decidir si veo la tele en el sillón (sentado) o en el sofá (tumbado). Esta, claramente, es la época del año en el que mi cerebro más se aproxima al encefalograma plano. Buena prueba de ello es que llevo 14 días sin escribir en el weblog porque, sinceramente, me daba hasta pereza pensar en qué escribir (hasta que hoy por fin me he dado cuenta de que debería escribir sobre lo que más domino y controlo estos días: la vagancia)

Para mejorar aun más la situación, se da la feliz circumstancia de que llevo varios días solo en casa (y todavía me quedan unos cuantos). Teniendo padre, madre, dos hermanos, y dos perros, me quedo solo en casa en muy raras ocasiones (me parece que la última vez fue hace tres años), y la verdad es que es una gozada. Vives la vida al ritmo que te da la gana. Si llegan las 13:00 y no me apetece comer… ¡no problem! Espero hasta las 14:00 y… ¡Diantres! ¡Todavía no quiero comer! Hasta que finalmente acabo comiendo a las 15:00. Además, veo la tele cuando me da la gana, y veo las pelis que me dan la gana cuando me da la gana.

Pero bueno, estar solo en casa evidentemente también tiene sus inconvenientes. El principal inconveniente es el hecho de que vivo en una casa ‘ruidosa’. Ya sabeis, de esas casas donde múltiples elementos (el suelo de madera, ventanas viejas, etc.) conspiran para soltar ruidos sospechosos en medio de la noche. Pero bueno, como hasta me da pereza estar paranoico, pues tampoco me molesta tanto.

Eso sí, dentro de nada ya tengo que ponerme las pilas. El jueves ya marcho para Chicago, lo que será sin duda una aventura interesante. Si me veo con ganas y fuerzas, intentaré escribir un artículo diario como hice el año pasado cuando fui a Australia.

Joer, que pereza me da seguir escribiendo :-P Voy a visitar a mi buen amigo el sofá…