Monthly Archive for Noviembre, 2004

Pero… ¿las navidades no son en diciembre?

En casa (la de Bilbao, no la de aquí en Chicago), la navidad no empezaba oficialmente hasta el puente de la constitución/inmaculada concepción (6-9 de diciembre). Aprovechabamos el fin de semana largo para poner el árbol de navidad, el belén, y todo tipo de mariconadas muy festivas por toda la casa. Vamos, unas dos semanas y media antes de navidad. Además, precisamente un par de semanas antes de navidad es cuando empieza a sentirse la navidad en el aire. Las luces navideñas en la calle, el turrón a la venta por todos lados, y los anuncios típicos de navidad (ya sabeis, el chaval ese que vuelve a casa vuelve por que en estas navidades turrón de Suchard, y a tomar Freixenet porque nos lo dice el famoso de turno). Todo esto, hasta cierto punto, razonable. Siempre me ha parecido que en España las navidades es una de las cosas con las que nos dan demasiado la brasa (sólo la justa y necesaria).

En EEUU, por supuesto y como siempre, las cosas son bastante distintas. Aquí las navidades ya han empezado. Hay gente que ya ha cubierto su casa de lucecitas (sí, sí, como en las películas, con figuritas de renos en el jardin!) y en la tele ya nos están inundando a base de anuncios promocionando todo tipo de artículos. Lo que más raro me resulta es que la mayoría de los anuncios son de ropa navideña, no sea que (oh my gosh!) a alguien se le ocurra ir a la cena de navidad sin llevar alguna prenda donde figure prominentemente un reno, Santa Claus, o un árbol navideño. Eso sí, por aquí ya me han advertido que si me parece raro lo que estoy viendo ahora, que espere al día después de Acción de Gracias, que entonces lo voy a flipar en colores. Al parecer, el día de Thanksgiving (el último jueves de noviembre) es el pistoletazo de salida para las navidades. Ese día, EEUU explota en un frenesí de espiritú navideño. Luces, arboles, renos, muñecos de nieve, muerdago, y demás parafernalia navideña inundarán la nación a partir del jodido 25 de noviembre. No sé vosotros, pero más de un mes de espiritu navideño (y no cualquier espiritu navideño, sino el exagerado espiritu navideño de los americanos) me parece un poco demasié. A ver si consigo sobrevivirlo…

Por cierto, este viernes tengo el segundo parcial (”midterm”) de Matemática Discreta. A ponerse las pilas de nuevo esta semana. El primer parcial no me salió ni muy bien ni muy mal. Me salió simplemente normal. Así que en este segundo parcial me conviene, por lo menos, repetir la jugada. Pero bueno, por lo menos ando más tranquilo que antes del primer parcial. No hay que olvidar que el primer parcial fue mi primer examen en más de un año… ahora por lo menos ya le he vuelto a pillar un poco el tranquillo a esto de estudiar y hacer exámenes. Pero bueno, nunca está de más que me envieis buenas vibraciones el viernes (concretamente, a las 18:30 hora española :-P )

Escalofríos

Ayer fui a ver The Incredibles, la última película de Pixar. La verdad es que está muy muy bien, aunque igual no tan buena como Buscando a Nemo (aunque igual no es justo compararlas porque una es un cuento de niños y la otra es casi una película de acción). Pero la película en sí no fue lo más destacado de la excursión cinematográfica. Resulta que antes de ver la película nos pusieron el teaser del Episodio III de La Guerra de las Galaxias (Revenge of the Sith).

Q..u..e….p..a..s..a..d..a. Hoy ya lo han colgado en la web de Star Wars, así que id ahora mismo a verlo. No voy a desvelar detalles del teaser (es mejor que vayais a verlo), pero sí diré que hubo un momento del teaser que me dio un escalofrío. Sentí una perturbación en la Fuerza que me llevó a pensar que quizás este episodio, por fin, estará a la altura de los tres originales. El primer episodio fue “mediocre”, el segundo episodio fue “correcto”, y este tiene todos los boletos de ser “una pasada”. A ver si es verdad. El propio Lucas ha dicho en varias ocasiones que este será el episodio más oscuro y tenebroso de todos. Y eso, a priori, me mola.

En fin, lo dicho, ved el teaser. Si también sentis un escalofrío al verlo, dejad constancia de ello en los comentarios, a ver si resulta que todos hemos sentido la misma perturbación en la Fuerza ;-)

Tras el cumpleaños

Bueno, ante todo, mil gracias a todos los que literalmente indundasteis mi buzón de e-mail y a los que dejasteis comentarios en el weblog con felicitaciones el día de mi cumpleaños :-) Gracias al cambio de horario, cuando me levanté por la mañana casi todo el mundo en España ya había enviado su felicitación y fue un subidón de ego leerlas todas de golpe (en vez de recibirlas en plan goteo).

Al final pasé el cumpleaños muy a gusto. El jueves es el día en el que quedamos los compañeros de clase para estudiar Matemática Discreta así que, aprovechando que nos juntamos unos cuantos, llevé pastelitos para celebrar el cumpleaños. Eso sí… mis compañeros de clase se quedaron bastante sorprendidos cuando me vieron llegar con pastelitos y tal. Resulta que aquí en EEUU, a diferencia de España, el cumpleañero no invita a nada. Pero vamos, esa costumbre española en particular les encantó porque, evidentemente, obró en su favor :-P Curiosamente, un compañero que estudió seis meses en Sevilla, cuando se enteró de que era mi cumpleaños inmediatamente me dijo: “Eh, entonces traeras pastelitos, no? Joer, cuando estuve en España flipe en colores… siempre que habia un cumpleaños nos invitaban a algo!”.

Así que ya veis, estos americanos son bastante raritos. Aparte de elegir a Bush como presidente, no invitan a nada el día de sus cumpleaños… Por cierto, poco a poco se me está pasando el disgusto de que hayan elegido a Bush. Por aquí empiezan a correr rumores de que, por diversas razones, Bush tendrá que ser un pelín más moderado durante su segundo mandato. A ver si es verdad…

Agridulce cumpleaños

Aunque aquí en Chicago todavía es el 3 de noviembre, en España ya es el 4 de noviembre, el día de mi 24º cumpleaños. Como muchos de vosotros ya sabeis, no suelo celebrar de manera especial mi cumpleaños, pero este año guardaba la esperanza de que una victoria de Kerry sirviese como excusa para celebrar mi cumpleaños por todo lo alto (no se me ocurre mejor regalo de cumpleaños que ver a Bush fuera de la Casa Blanca). Desgraciadamente, no va a poder ser, y sinceramente me espera un cumpleaños más bien miserable. No concibo ser feliz y dichoso con lo que acaba de pasar en EEUU. Pero bueno, se intentará… mañana vamos a quedar por la mañana los compañeros de doctorado para estudiar matemática discreta y luego vamos a pegarnos una comidorra de cumpleaños con tarta de chocolate incluida para ver si se nos suben un poco los ánimos (aunque sólo sea a cuenta de la teobromina del chocolate).

Así que nada… a ver si cuando la Tierra complete otra vuelta más al Sol las condiciones sociopolíticas son un poco más propicias para tener un cumpleaños un poco más feliz :-P

Ya es oficial: estamos de mierda hasta el cuello

Hace tan solo un par de horas, John Kerry ha admitido su derrota en las elecciones presidenciales, lo que evidentemente significa que Bush ocupará la Casa Blanca durante otros cuatro años. Como dicen por aquí, now the shit has really hit the fan.

He dormido fatal esta noche, simplemente pensando que me va a tocar vivir los próximo cuatro años en un pais gobernado por una pandilla de soplapollas ultraconservadores. Lo que más rabia me da es que, en el fondo, tenía el convencimiento de que en estas elecciones iba a pasar lo mismo que en el 14-M. Que la gente iba a acudir en masa a las urnas, y que entonces se vería que la mayoría de la población no es conservadora, sino centrista o de izquierdas. Y que si Bush ganaba, sería por irregularidades electorales.

Pero no ha sido así. La gente sí ha acudido en masa, pero Bush ha ganado con todas las de la ley, con una ventaja de 3 millones de votos, y con más del 50% del voto popular. Esto destroza todas mis esperanzas de que EEUU tenía una mayoría liberal silenciada por un puñado de conservadores altamente motivados. En estas elecciones se le ha visto el plumero al electorado: sinceramente prefieren a un gilipollas como Bush antes que a alguien como Kerry (que, aun no siendo perfecto, sigue siendo una opción mucho mejor que Bush). Me toca vivir cuatro años en un pais donde la mayoría del electorado prefiere seguir con un presidente que está destrozando su economía por culpa de una guerra que, hoy por hoy, no ha recibido mayor justificación que “Saddam es malo, muy malo”. No me entra en la cabeza que el electorado no sea capaz de armar en cólera (como hicimos en España en el 14-M) cuando el gobierno les miente (”¡Irak tiene armas de destruccion masiva!” “¡Saddam y Osama son compañeros de poteo!” etc.).

Aquí en el bastión demócrata de Chicago, la victoria de Bush se vive con mucho pesimismo. Recordemos que el partido republicano tiene control del poder ejecutivo (el presidente), el poder legislativo (ambas camaras del congreso), y pronto también tendrán el control del poder judicial (varios jueces del Tribunal Supremo se jubilan pronto, y Bush tiene que designar nuevos jueves vitalicios, inclinando el balance del tribunal hacia el conservadurismo). Cualquier gobierno en el que un mismo partido controla todos los poderes del estado (ejecutivo, legislativo, y judicial) es peligroso, muy peligroso (tanto si es un partido de izquierdas como si es de derechas). Si algo se va a notar en estos cuatro años, va a ser la falta de moderación (como en el segundo mandato de Anzar, cuando el PP tenía mayoría absoluta). Por aquí ya dicen que Bush, a pesar de haberlo negado en varias ocasiones, acabará reinstaurando el draft (el servicio militar obligatorio), que volverán a ilegalizar el aborto, que los derechos de los homosexuales (incluyendo el matrimonio homosexual) no los vamos a ver ni en pintura, y que a base de seguir tocandole los cojones al mundo arabe vamos a acabar viendo unos atentados que lo vamos a flipar.

Lo único bueno que puede salir de todo esto (por lo que me cuentan los que están más curtidos en el circo electoral americano) es que dentro de cuatro años es casi seguro que saldrá elegido un demócrata. Bush no podrá presentarse para un tercer mandato y será dificil encontrar un candidato que despierte tantas pasiones entre la base conservadora del país. Además, como la gente seguramente estará bastante quemada con el segundo mandato de Bush (que, como he dicho, promete ser muy hardcore) eso probablemente dará una ventaja al candidato demócrata, sobre todo si se presenta John Edwards o Barack Obama (ambos demócratas muy carismaticos… de hecho, se habla de que en 2008 igual se presenta Edwards para presidente con Obama como vicepresidente).

En fin, mi único consuelo es que Chicago (y el estado de Illinois) es una de las fortalezas demócratas del país. Illinois tiene un gobernador demócrata, y los dos senadores del estado son demócratas. Chicago, por su parte, tiene un alcalde demócrata. Así que por lo menos aquí no padeceremos el conservadurismo tanto como en el resto del pais. Aun así, me jode que justo me haya venido a EEUU cuando en España por fin habiamos dado un giro hacia la izquierda y empezabamos a parecer un país con dos dedos de frente (retirada de las tropas de Irak, busqueda de consenso entre todos los partidos politicos, menos crispación social, derecho al matrimonio homosexual, etc.). No quiero ni pensar la cantidad de mierda que vamos a tener que tragar aquí en EEUU (que no tragaría si estuviese en España), ni quiero imaginarme el estado en el que quedará el panorama mundial cuando Bush termine su mandato.

Pues nada. Agua, ajo, y resina. Y paciencia. Mucha paciencia.