A mitad de camino

Bueno, ya siento no haber escrito durante las últimas dos semanas, pero es que nos han estado metiendo una caña considerable, principalmente en Algoritmos. Reitero que nunca en mi vida he tenido semejante carga de deberes. Un compañero de clase asemejó esta asignatura a esta ilustración de M.C. Escher (las escaleras que siempre ascienden). Cuando por fin entregas esos deberes que te han tomado varias horas, el profesor te lo recompensa con más deberes. Es el cuento de nunca acabar.

Afortunadamente, ya hemos llegado a la mitad del camino. Estamos terminando la semana 5 (de las 10 semanas que tiene el trimestre), y acabamos de tener nuestro primer parcial. Me parece que me ha salido bien, aunque los resultados no nos los dan hasta el viernes. Por lo menos sé que no he cometido ninguna cagada y que he podido hacer todo lo que sabía en los 50 minutos que teníamos (este es uno de esos exámenes en los que no esperan que termines todos los problemas).

En la otra asignatura que tenemos (Sistemas Operativos, en la que tenemos que implementar un kernel), ya estamos a punto de terminar nuestro kernel. Ya hace fork(), wait(), exec(), y otras tantas cucadas. Lo entregamos la semana que viene, y luego tenemos que hacer un segundo proyecto de SO que todavía no nos han desvelado (aunque nos han adelantado que muy seguramente consistirá en escribir un driver de I/O). En fin, cuando hayamos terminado el kernel ya lo colgaré aquí. Aunque no podreis ejecutarlo (requiere un emulador muy concreto que sólo está disponible para Solaris), por lo menos espero que le resulte curioso a los lectores más frikis.

Por lo demás, pues no ha habido nada interesante que contar estas últimas dos semanas. Ah, bueno, excepto que el otro día hice magdalenas y me salieron impresionantes (foto 1, foto 2). En serio, fue un punto de inflexión en mis incursiones culinarias porque, hasta la fecha, siempre que hacía una receta, pues me salía bien pero nunca conseguía que la receta me saliese con el sabor exactamente como lo recordaba (principalmente porque me faltan ingredientes clave… por ejemplo, para las alubias y las lentejas no tengo chorizo). Sin embargo, las magdalenas me salieron espectaculares. Sabían exactamente igual que las magdalenas que compraba en ‘la panadería de la esquina’ en España.

La semana que viene ya promete ser más interesante. Me voy a Boston una semana para ir a GlobusWORLD 2005, el congreso más importante de tecnologías Globus. El año pasado ya estuve en GlobusWORLD 2004 (en San Francisco, podeis leer los artículos que escribí a partir de este artículo) y me lo pasé muy bien. Este año, sin embargo, me toca ir a hacer una presentación sobre el proyecto GT3IDE. Fue un Proyecto de Fin de Carrera (dirigo por mi) que realizaron Txus (algunos lectores conoceran su blog Erdi Lurra) y Raist (que no tiene blog, pero seguro que todos los frikis deustenses saben quien es… sobre todo porque fue durante mucho tiempo el organizador de los GHOST-kinos :-P ). Ya os mantendré informados de lo que acontece en Boston.

2 Responses to “A mitad de camino”


  1. 1 Lady Pain

    Nada interesante?? 0_0 Me acordé de ti increible viendo las imágenes de las nevadas por allí!! Clases que se suspenden, coches que hay que des…¿nevar?

    Muchas suerte con las asignaturas, no te olvides de nosotros en Boston y cuando subas el kernel :D deja alguna referencia al emulador pliz, aunque sea el nombre… por investigar :P

    muxus!

  2. 2 Borja Sotomayor

    jejeje, efectivamente, hace semana y media tuvimos “la peor tormenta de nieve de los últimos cinco años”. Lo que pasa es que aquí en Chicago ya están curados de espanto, y por mucho que nieve, el ayuntamiento siempre se encarga de retirar la nieve de las carreteras y las aceras.

    En ciudades más pequeñas (p.ej. los suburbios de Chicago) ya es otro cantar. Ahí si que cierran los colegios, se atascan los coches, etc. Sin embargo, en Chicago cayó un pie (33 cm) de nieve y aquí no cancelaron nada :-D

    Y como ya he dicho en varias ocasiones, al final el frio no es para tanto. Es cuestión de acostumbrarse. Durante la tormenta de nieve teníamos temperaturas de -15 grados (-25 con el efecto del viento), y siempre y cuando te pusieses suficientes capas de ropa, pues se lleva bien. Además, tiene una ventaja: hoy hacía cero grados y la impresión que te da es “¡Guau! ¡Cero grados! ¡Txikago tropikala!” xDDD Así que cuando vuelva a Bilbao, acabaré en mangas de camisa en invierno :-P

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