Como prometí hace tiempo, seguimos hablando sobre el libro, esta vez para hablar sobre temas de copyright.
Mis aventuras en el oscuro mundo del copyright de los libros empezaron en GlobusWORLD 2004, en febrero de 2004. En ese momento, la inefable Lisa Childers y yo ya teníamos claro que queríamos escribir un libro sobre el Globus Toolkit. Sin embargo, durante el transcurso de GlobusWORLD se anunció que GT3 pronto perecería, y que se iban a concentrar en desarrollar una nueva versión (GT4, que fue lanzada hace un mes). Era preciso hablar con las cabezas pensantes de la Grid para discutir la situación, y para enterarnos de cómo funcionaba esto de escribir un libro, ya que tanto Lisa como yo eramos escritores neófitos.
Así pues, durante GlobusWORLD 2004, Ian Foster y Carl Kesselman nos concedieron audiencia. Ian y Carl escribieron el libro The Grid, conocido como “La biblia de la Grid”. Durante GlobusWORLD son, sin duda, las personas más solicitadas, y no tienen más remedio que dividir su día en bloques de media hora, y dedicar media hora a cada asunto. Mi contacto con Ian, hasta ese momento, se limitaba a un e-mail que me envio en agosto de 2003, y a una breve conversación que mantuve con él en octubre de 2003 (conversación en la que él dijo “Deberías pensar en venirte a Chicago…”). Y ahora tenía que pasar media hora hablando con los putos amos de la Grid. Yo, que en aquel momento era un pardillo. Un chaval de 23 años cuya unica experiencia como “investigador” fue que escribí un tutorial de programación con Globus. La verdad es que, en ese momento, estaba un poco acojonado…
Llega el momento de la reunión. Una secretaria nos dice a Lisa y a mi “Ian y Carl os recibirán ahora…”. Entramos en una sala donde hay una enorme mesa de madera. Sentados en la mesa, Ian y Carl en frente de sus portatiles, con cara de haber pasado el día entero en reuniones. Lisa y yo nos sentamos. Empieza la reunión…
El acojone se me empezó a pasar cuando comprobé que Ian y Carl eran unos tíos bastante simpáticos. De hecho, Ian, que ahora es mi director de tesis, es la antítesis del catedrático “padre de una disciplina”. Es un tío superhumilde, majo, y que no explota en absoluto a sus alumnos de doctorado (prueba de ello es que el libro lo firmo yo, no él, como acostumbran a hacer ciertos catedráticos…) En fin, en la reunión Ian y Carl nos explicaron que teníamos que escribir una propuesta y el resto de pasos que generalmente hay que dar para escribir un libro.
El tema del copyright surgió cuando Carl dijo: “Por cierto, ya sabes que, al escribir un libro para una editorial, tienes que cederles todos tus derechos de autor, no?”. Para no parecer muy pardillo, respondí que sí (como diciendo “tío, que no he nacido ayer, eh”). Internamente, en cambio, mi mente exclamó: “¿¿¿Comorrrrrrrr???”. Esa jugarreta de las editoriales no me la conocía… si ya me resultaba un poco chocante que el libro tenía que ir publicado con una licencia restrictiva (eso ya lo sabía), lo de tener que ceder mi copyright a la editorial ya me dejó pasmado. Como muchos de vosotros ya sabeis, tengo opiniones bastante fuertes sobre los derechos de autor.
A ver, os explico en qué consiste esto de “ceder los derechos de autor”. Resulta que, a pesar de que el libro lo escribo yo, el copyright (en el sentido legal de la palabra) le pertenece a la editorial. Esto no es algo particular de mi editorial (Morgan-Kaufmann), sino algo que hacen todas las editoriales (incluso editoriales hacker-friendly como O’Reilly). Esto implica varias cosas. Por ejemplo, no puedo hacer nada con el libro sin el permiso de la editorial (llevarlo a otra editorial, publicarlo en la web con una licencia libre porque se me pone en la punta de las narices, etc.) ni puedo lucrarme con el libro salvo a través de la editorial (es decir, no puedo hacer copias del libro por mi cuenta para venderlo).
La justificación de esta cesión de derechos es que la editorial tiene muchos más recursos para “defender mis derechos de autor” que yo por mi cuenta. Esto me parece una buena razón, pero también significa que me tienen cogido por los huevos. Por lo que me han dicho varias personas, si te llevas de buen rollito con la editorial, en la práctica es cómo si los derechos de autor los tuvieses tú, porque no tendrán ningún inconveniente en darte permiso para hacer lo que quieras (dentro de unos límites razonables). Sin embargo, si te llevas de mal rollito (p.ej. porque te marchas a otra editorial), pues ya puedes olvidarte de tu “obra”. Les pertenece a ellos, no a ti.
Y luego, aparte, está el tema de que el libro se publica bajo una licencia restrictiva. O, mejor dicho, no se publica bajo una licencia libre. Yo, sinceramente, preferiría que el libro se publicase bajo una licencia libre, dando permiso a que la gente lo copie cómo estime necesario. No me cabe ninguna duda de que mucha gente seguiría comprandolo (es decir, seguiría siendo rentable), porque al final mucha gente lo que quiere es un libro impreso, bien maquetado y bien compuesto, y no unas fotocopias ni una versión HTML de un libro. Publicarlo bajo una licencia libre le permite a la gente utilizar el libro para preparar obras derivadas (transparencias, cursillos, etc.) sin tener que preocuparse de pedir permiso a nadie (lo único que hay que hacer es citar al autor y la licencia bajo la que se publica el libro). Pero, sinceramente, yo soy un autor principiante, y no soy quién para pelearme contra un monstruo como Morgan-Kaufmann para convencerles de las bondades de las licencias de documentación libre, como la FDL o la Creative Commons. Quien sabe, igual cuando ya tenga más libros a mis espaldas pueda hacer ese tipo de exigencias…
Pero aparte de las jamadas de tarro, había una razón práctica por la que me molestaba esto de la cesión de los derechos. El libro está basado en mi tutorial de Globus. El titular del copyright del tutorial soy yo, y como tal me corresponde escoger la licencia bajo la que se publica el tutorial. El tutorial siempre ha estado disponible bajo una licencia abierta (BSD-derivative). Pero, teniendo en cuenta que el tutorial sería un subconjunto del libro, si el libro se publica bajo una licencia restrictiva, y con el copyright transferido a la editorial… ¿supondría la muerte del tutorial? Me horrorizaba esa idea, porque si el libro en sí no podía ser libre, sólo me faltaba que además tuviese que cargarme un tutorial que, a mi parecer, tiene que ser libre.
La respuesta a esta pregunta vino a finales de 2004, cuando Morgan-Kaufmann nos remitió un borrador de nuestro contrato. Dicho contrato decía muy claramente cosas como que “el autor tiene prohibido publicar obras derivadas, u obras que puedan competir con el libro”. El tutorial claramente encajaba en esta definición, pues se puede argumentar que la gente que lee el tutorial luego no tiene interes en comprar el libro (a pesar de que el libro es muuucho más extenso que el tutorial). Contacté con mi editor y le expliqué mis reticencias. Me incomodaba esa clausula del contrato, pues supondría que tendría que retirar el tutorial de la web. Le expliqué que me parece importante que un subconjunto del libro esté disponible libremente, en forma de tutorial online, para que todo el mundo pueda dar sus primeros pasos con Globus y, si les gusta, entonces pueden pensar en comprarse el libro. De hecho, el tutorial podía servir como una herramienta de marketing, porque permite a los lectores “probar” parte del libro antes de comprarlo.
Yo pensaba que me iban a mandar a la mierda. Que me iban a decir que eso de “publicar un subconjunto de un libro bajo una licencia libre” es de hippies comunistas petarderos. Grata fue mi sorpresa al recibir la respuesta de mi editor, indicando que modificarían el contrato añadiendo una clausula en la que explicitamente se lee “el autor tiene permitido publicar un subconjunto del libro, en forma de tutorial, para ser distribuido libremente por Internet”. También añadieron en la clausula sobre las “obras derivadas o que puedan competir” que “El tutorial de Globus no será considerado como una obra que compite con el libro”. A cambio, lo único que me pidieron es que incluyese un enlace desde el tutorial a la web del libro, lo que me parece una petición totalmente razonable. Al parecer, no son cortos de miras, y se dieron cuenta de que el tutorial puede servir como una herramienta excelente de promoción y difusión, con un impacto mínimo sobre las ventas del libro.
Así que ya veis, no es tanto como publicar el libro entero bajo una licencia libre, pero menos da una piedra…
¡Ah! Casi se me olvidaba… la publicidad descarada de rigor:
Programming Java Services with the Globus Toolkit® 4: A practical guide for beginners. Borja Sotomayor, Lisa Childers. Due to be published in December 2005 by Morgan-Kaufmann. ISBN: 0123694043.
¡Hola!
En primer lugar, antes de que alguien te compare con Umberto Eco, que sepas que me parece estupendo (chachi lerendi) que compartas esta experiencia tuya con las grandes editoriales.
En segundo, que sepas que no eres el único que piensa así de los derechos de autor (los derechos -y libertades- del autor acaban donde empiezan los de los demás).
En tercer lugar, aplausos: ¡ole tú! por “enfrentarte” a Morgan-Kaupfman. Si yo estuviera en tu lugar, me habría planteado muy mucho, hasta qué punto prefería vender el libro a una editorial, o publicarlo como libro de la wikipedia (por ejemplo), según lo que cuentas. Todavía tengo que pensar si sería por despecho, o por principios ;-) En todo caso, me alegra saber que MK tienen más de dos dedos de frente, y que el tutorial seguirá vivo.
Un abrazo, y ánimo.
La verdad un gran paso hacia la mentalidad de la Libre Licencia ;P Esta claro, que los derechos se los iban a quedar los de la Editorial, pero lo del Tutorial no lo tenian porque aceptar, también es verdad que puede ser un gancho de Marketing cómo bien comentas, ¿Pero y si no tienen tanto miedo a las Licencias Libres? ¿Y si en un futuro se podria sacar a flote este tipo de licencias?
No deja de ser un pequenyo detalle por parte de la Editorial, todo parece que vais a ser de esos de los de “buen rollo” con todas sus ventajas ;D