Las pequeñas diferencias

[ACTUALIZACION (09/06/05): He añadido las diferencias "No invadas mi espacio personal" y "Cheques, cheques, cheques"]

Vincent: But you know what the funniest thing about Europe is?
Jules: What?
Vincent: It’s the little differences. I mean they got the same shit over there that they got here, but it’s just - it’s just there it’s a little different.

Para mi próximo artículo para la “Corresponsalía en EEUU” de la Revista UD, voy a escribir sobre las pequeñas diferencias que uno se encuentra por estos lares. Después de tres artículos “serios” (sobre las elecciones y sobre el caso Schiavo), espero que este artículo resulte un poco más fácil de digerir. En fin, voy a ir recopilando en este post todas las pequeñas diferencias que se me vayan ocurriendo. Es decir, puede que este post sea modificado en el futuro. Intentaré juguetear con los feeds para que la gente suscrita a los feeds reciba una notificación cada vez que añado algo…

En fin, aquí van unas cuantas diferencias (algunas están tomadas casi directamente de un artículo que escribí cuando estuve visitando Chicago en agosto de 2004).

El café

Algo de lo que te das cuenta inmediatamente aquí en EEUU es lo del café. El café que se sirve aquí es malo con ganas. En serio, yo pensaba que en España había tomado cafés malos, pero lo de aquí es increible. Lo que tienen aquí es una especie de agua manchada que, además, te sirven en vasos tan grandes como los del McDonalds. Además, parece que los americanos le tienen pánico a la leche, porque conseguir que te echen leche al café es poco menos que imposible. Como mucho, te echan unos polvitos sucedaneos de leche, o minusculas cantidades de “crema”. La verdad es que no soy muy cafetero, pero de vez en cuando me gusta tomar café (sobre todo después de la comida), y me desespera no poder encontrar por aquí ningún lugar donde sirvan un café en una taza normal y corriente y con un poco de leche ligeramente espumosa.

Un pais de obesos

Por todos es bien sabido que EEUU es uno de los paises más “gordos” del mundo. Un tercio de la población es obesa, y dos tercios tiene “unos kilitos de más” (lo que incluye a los obesos) [Estadisticas]. Con darte un paseo por EEUU, inmediatamente puedes verificar empiricamente esa estadistica. Sólo en este pais he visto a gente cuya masa corporal desafía las leyes de la física. Y tras vivir casi un año aquí, no es dificil darse cuenta de las razones por las que hay tanto sobrepeso y obesidad en EEUU.

Lo primero que se nos puede ocurrir es que la culpa la tiene la comida basura que tanto impera en EEUU. Bueno, esa es una de las razones, pero debo admitir que los americanos no se alimentan perpetuamente a base de comida basura. En mi opinión, una de las principales razones se debe sencillamente a la falta de ejercicio por parte de muchos americanos. Ojo, que no me refiero a ejercicio en el sentido de ir a un gimnasio varios días a la semana. La falta de actividad física aquí se produce a un nivel más fundamental: mucha gente en EEUU anda menos de 15 minutos al día.

Este hecho me resultó bastante chocante cuando lo oi, sobre todo cuando yo andaba una media de 30-40 minutos al día en España (de casa al metro, del metro a la Uni, y luego de nuevo a la vuelta). Y eso sin contar las veces que salía de casa para hacer la compra, alquilar una peli, etc. Sin embargo, dadas las enormes distancias en EEUU, y la organización de las ciudades (en las que hay un centro urbano rodeado de suburbios residenciales), el americano medio depende casi enteramente del coche para su transporte. ¡Incluso ir a comprar una barra de pan requiere utilizar el coche! Pues bien, resulta que el sencillo acto de andar 15 minutos al día ya produce enormes beneficios para la salud (igual no tanto como para prevenir el sobrepeso, pero si la obesidad). Pero como lo máximo que andan los americanos al día es de la puerta de casa al coche, pues así están…

Yo, por mi parte, sigo andando de casa a la universidad (es un paseito agradable de 15 minutos), y hago todos mis recados a pie (afortunadamente, vivo justo al lado de un supermercado). Como anecdota curiosa, a un compañero de clase (americano) le pareció “curioso” que quisiese ir andando de la universidad a mi casa. “Pero si sólo son 15 minutos,” le dije yo. “Ya, ¡pero en autobus llegas antes y no tienes que andar!” En fin…

Más detalles sobre las causas de la obesidad aquí.

Más peculiaridades culinarias…

Relacionado con lo anterior, las costumbres culinarias de los americanos son de lo más peculiares. La raciones que sirven en los restaurantes son enormes. Eso sí, si no puedes con toda la ración, en EEUU es muy común pedir que te pongan las sobras “to go”. Te las ponen en una cajita, y te las puedes llevar comodamente a casa para terminarlas en otro momento. No quiero ni imaginarme la cara que pondría un camarero en España si le pidiesen “Oye, ¿puedes ponerme estas sobras en una bolsa para llevarmelo a casa?”

Otra diferencia culinaria es que el horario que tienen aquí para comer es un tanto raro raro raro. La comida suele ser sobre las 12:00 o 12:30 y, además, ¡Aquí solo te dan media hora para comer! En España generalmente te dejan una hora y media (o incluso dos horas) durante la cual te tomas tu primer plato, tu segundo plato, tu postrecito, y el cafelito post-comida. Aquí te dan media hora para que te tomes malamente un sandwich, un bocata, o algo así. Y la cena suele ser sobre las 18:00 o (como muy tarde) las 19:00. Cuando le dije a un americano por primera vez que yo suelo cenar sobre las 21:00, me miró con cara de “¡Eres una bestia de la noche!”.

No invadas mi espacio personal

Seguro que en más de una pelicula habeis visto a un personaje americano un poco histerico que dice algo como “¡Estás invadiendo mi espacio personal!”. La verdad es que nadie me ha conminado todavía a abandonar su espacio personal, pero es innegable que muchos americanos son muy conscientes del espacio que les rodea, y no les hace mucha gracia que lo “invadas”.

La primera vez que me percaté de esto fue en el supermercado. Yo estaba empujando mi carrito (”lleno de Quench y Mielitos…”), y una señora estaba empujando su carrito en la dirección contraria. Afortunadamente, el pasillo era lo suficientemente ancho como para pasar los dos. Aun así, durante el cruce, la señora dijo “Excuse me” (”Disculpa”). ¿Ein? ¿Qué tengo que disculpar? ¿Qué he hecho? ¿He olvidado ponerme el desodorante y la he ofendido? Lo consideré un caso aislado, y no le concedí ninguna importancia. Sin embargo, un par de días me pasó algo similar. Yo estaba mirando unos artículos en una estantería, y un señor pasó detrás de mi. De nuevo, con espacio de sobra en el pasillo, la persona en cuestión distaba unos 40 centimetros de mi persona cuando pasó detrás de mi. Y, aun así, me suelta “Excuse me”. Esto ya me empieza a oler a chamusquina…

Así que el próxima día le explico la situación a un compañero (americano) de clase y me dice que se están disculpando por invadir mi espacio personal (que, deduzco, es un escudo invisible que rodea a mi persona a 40-50 centimetros de mi piel), y se sorprende de que no ocurra lo mismo en España. Yo le dije que no, que a no ser que haya contacto físico o pases muy cerca, no hay razón para disculparse. “¡Están majaretas, estos Españoles!” exclamó mi compañero de clase.

Cheques, cheques, cheques

Es muy posible, querido/a lector/a, que en esta vida hayas pagado más de una factura, o incluso que tengas que pagar unas cuantas facturas al mes (el teléfono, la luz, el alquiler, etc.) Estoy dispuesto a apostar dinero que, si vives en España, pagas esas facturas mediante domiciliación bancaria. Es cómodo, es seguro, y fiable. Pues bien, aquí en EEUU lo de la domiciliación bancaria les parece algo extravagante. Lo consideran intrusivo y poco fiable, y poca gente opta por usarlo. Entonces, la pregunta del millón es: ¿Y cómo pagan sus facturas? Pues con cheques. Cheques, cheques, cheques.

En España, yo no tenía chequera. Sé que mis padres sí tienen, pero me parece que la utilizan dos o tres veces al año. Aquí, en cambio, lo primero que me dieron al abrir mi cuenta bancaría fueron 4 libretas de cheques. Puede parecer una cantidad desorbitada, pero hay que tener en cuenta que el americano medio paga todas sus facturas con cheque. Te llega la factura a casa, y tienes 30 días para enviar un bonito cheque por la cantidad indicada. Tienes que rellenar el cheque, firmarlo, meterlo en un sobre, ponerle un sello al sobre, y depositarlo en un buzón. Puede parecer sencillo, pero imaginate tener que hacerlo para todas tus facturas, todos los meses. Con lo cómodo que resulta pagar por domiciliación bancaria… Afortunadamente, casi todas las empresas te dan la opción de pagar por domiciliación bancaria, pero me resulta curioso que, por defecto, esperan que pagues por cheque (cuando en España lo primero que te piden es la cuenta bancaria).

Una vez pregunté a un americano por qué prefieren pagar por cheque, con lo guay que es la domiciliación bancaria. Me dijo que, en general, en EEUU la gente no quiere que nadie sustraiga dinero de su cuenta. “Oye, pero que en la domiciliación bancaria das tu autorización,” respondí. “Ya, pero prefiero sacar yo mismo el dinero”. A lo que yo contesté: “You yourself and your mechanism” (”Tú mismo y tu mecanismo”, en correctísimo inglés).

En fin, al final conseguí que me domiciliasen el teléfono, la televisión por cable, etc. Sin embargo, el alquiler todavía tengo que pagarlo con cheque…

¿Dos apellidos?

Una diferencia que me atañe personalmente: a los americanos no les entra en la cabeza que las personas hispanoparlantes tenemos dos apellidos. Aquí la gente tiene nombre, middle name (¿nombre medio?), y apellido (el del padre). Y claro, cuando les dices que eres Borja Sotomayor Basilio, pues inmediatamente asumen que Sotomayor es el middle name y Basilio el apellido, con lo cual ya aparezco en más de un papel como “Borja S. Basilio”. Cuando les dices “Oye, que ‘Sotomayor Basilio’ es el apellido, yo no tengo middle name”, entonces te miran como si acabases de decir una obscenidad. Como no les entra en la cabeza lo del apellido compuesto, pues al final tienes que resignarte a escribir el apellido con guión: Borja Sotomayor-Basilio, lo cual me jode enormemente porque yo no soy Borja Sotomayor-Basilio, soy Borja Sotomayor Basilio. Y eso solo es la punta del iceberg. Como muchos de vosotros ya sabreis, en EEUU la mujer pierde su apellido al casarse y los hijos siempre llevan el apellido del padre. Si una mujer dedice no renunciar a su apellido, es porque es tope liberal y super feminista. Menos mal que todavía no le he dicho a nadie por aquí que en España la mujer no renuncia a su apellido al casarse y los hijos llevan tanto el apellido de la padre y de la madre, porque igual me parten la cara. Lo que sí me ha pasado es que, al abrir la cuenta bancaria, me pidieron como “pregunta de seguridad” el ‘apellido de soltera’ de mi madre. Yo logicamente respondí ‘Basilio’. El tio del banco me miró extrañado y me dijo “Pero si ese es parte de tu apellido…”. Yo respondí “Sí.” El me miró extrañado y me dijo “Bueno, casi mejor te ponemos otra pregunta de seguridad….”.

12 Responses to “Las pequeñas diferencias”


  1. 1 Aitor

    yo he estado tres veces en Estados Unidos (connecticut y massachusets)
    confirmo lo que dices de que en los restaurantes la gente pide que les pongan los restos para llevarselos a casa. Si vistes Torrente 1 tendrias que saber que en España tambien lo hacemos a nuestra manera, jajaja.
    tambien confirmo lo de la obesidad, es bastante asombroso…
    otra cosa que suele haber en los restaurantes es “free refuells”, osea que te ponen una cerveza, cocacola o lo que sea, pagas la primera y te van rellenando segun vas bebiendo (aunque esto pasa en ciertos sitios en España).
    Ah, y otra peculiaridad, son las palomitas del cine, son muchiiisimo mejores, llevan mantequilla encima!! (no se si será igual en Illionois…)

  2. 2 E-Naut

    jejeje q pasa borja,soy enaut, como mola el articulo no veas como m he reido, precisamente recordando mi estancia en chicago y tal… y esq es cierto al 100% yo flipé con el 65% de gordos… luego, q no andan na de na de NA… lo de la “leche” tb es impresionante… jejeje y todo lo demás, pero hay pequeñas cosas como que hay “costillas” de cerdo sin hueso… o que tienes tres mil tipos de refrescos, o que encuentras en “sandwiches” cosas que sueles comer en bolsas (por ejemplo… risketos!!!) jajaja no veas como me reia, y finalmente (tu lo sabrás mejor q yo y todo) q las calificaciones y las universidades (sobre todo las privadas) q son una especie de circo a las de aqui… aqui eres un numero y allá te tratan d tu a tu, te permiten casi de todo… y q si allá sacas menos de un 7,5 de media ya eres un mega fracasado que se dedicará al mcdonalds o a la basura… jajajaj en fin… a ver si me vuelvo un año d estos y me pego un mesecillo o asi viendo de to… byez!

  3. 3 Pablo Perez

    ¿De verdad que los americanos son tambien unos “obsesos”? Jeje, te ha quedado una errata muy divertida (o igual la has hecho a posta, no se).

    Lo de andar de casa al trabajo esta muy bien. Yo empece a hacerlo al principio pero luego me aburri. Lo he cambiado por ir en bici, que se tarda menos y tampoco contamina, aunque para ello he tenido que sustituir mi maletin del portatil por una mochila.

  4. 4 Borja Sotomayor

    Juas, pues no era aposta xD Más bien, es un lapsus linguae bastante guapo… mi subconsciente me traiciona ;-) En fin, ya lo he corregido…

  5. 5 Aitor

    no se si será el mismo caso, pero cuando estuve allá tambien me llamó la atención una cosa sobre el “espacio” (aunque no se si es el mismo al que te refieres).
    se trata de una de las hijas de la familia en la que estaba, resulta que el novio la dejó porque necesitaba espacio!!! yo no lo entendí muy bien y pasé de preguntar.
    despues he visto lo mismo en alguna serie americana (lo de dejar a alguien por falta de espacio)

  6. 6 Borja Sotomayor

    Me parece que el chaval se refería a otro tipo de espacio :-) Aquí en EEUU, en general, cuando alguien te dice que “necesita espacio” (en el contexto de una relación), significa que estás siendo un/a novio/a demasiado agobiante (es decir, que estás dando la brasa a tu pareja todo el santo día).

    Eso sí, a veces no es porque la pareja te dé mucho la brasa… por lo que tengo entendido, muchos tíos por aquí se encuentran con que (¡oh! ¡sorpresa!) hay que dedicar tiempo a mantener viva una relación, les entra el agobio porque tienen menos tiempo libre, y acaban diciendo que “necesitan espacio” (o eso o la novia es, efectivamente, insoportable).

  7. 7 MaY

    Un detallito nada más… ¿Es cierto eso de que su variedad de tacos (o palabrotas o insulto) solo se reduce a poner “F**K” o derivados delante o detrás del sustantivo o nombre propio? Porque otra cosa no, pero en castellano anda que no tenemos diversidad……

  8. 8 Galder Zamarreno

    Borja, yo de momento sigo en UK y no puedo mas que verme reflejado especialmente en lo que se refiere a las horas de comer y de cenar, y lo de los dos apellidos. Como diria Obelix, estos americanos e ingleses estan locos! Un abrazo enorme

  9. 9 Vir

    Jajajaja, como me he reído con el artículo… precisamente porque yo estuve viviendo una año en Inglaterra y me pasaba exactamente lo mismo… con la diferencia de que los ingleses además se empecinaban en cambiarle alguna que otra consonante a mis apellidos para así acabar de anglificarlos. Al final tuve que resignarme al guión :P

  10. 10 Borja Sotomayor

    Bueno, esa es otra… cada vez que me presento, tengo que dar lecciones de fonética española. Porque los nombres típicos (”Juan”, “Pablo”, “Pedro”, “Antonio Banderas”, …) se los saben, pero cuando ven mi nombre siempre lo pronuncian con la “J” como en “James” (algo así como “Borcha”). Siempre les digo que se imagenen que está escrito “Borha”, y ya les sale medio-bien. Eso sí, mi apellido siempre lo pronuncian “Sotomeiyor”, pero ya he perdido toda esperanza de que lleguen a pronunciar mi apellido bien por estos lares…

  11. 11 Riki

    Ja Ja, no he estado en Estados Unidos (aunque si que tuve a una amiga de alli durante una temporada en casa y algo se aprende), pero respecto a lo del espacio personal en Inglaterra son igualitos, y eso si que lo he vivido en mis carnes.
    Siempre que pasa alguien al lado tuyo, sobretodo en un sitio cerrado como un supermercado o en el curro, te pide perdon, ¡y no digamos cuando te juntas en una puerta! Jaja, cuando aqui en España puede ocurrir que pasen dos personas a la vez rozandose o chocandose (bueno no es que pueda, sino que ocurre bastante), alli es imposible verlo.

    Y respecto al espacio ese personal supongo que estara relaccionado el que no se tomen nada bien el que les toque mientras hablas con ellos (incluso el mero hecho de mover las manos mientras hablas), es una ofensa e incluso una provocacion violenta, desde luego… que frios y sosos que son.

  12. 12 Patxi

    Jajaja, por lo visto llevamos vidas paralelas, supongo que son los distintos trámites por los que tiene que ir pasando todo nuevo residente en este país.

    Con lo de los apellidos, ya me han intentado explicar alguna vez que yo no me apellido Urquijo Calvo, que mi apellido es Calvo y Urquijo mi m. name. Por supuesto la forma de pronunciar Patxi es como los indios “Apachee” pero quitando la “A” del principio. Y lo de Urquijo ya mejor lo dejamos chavales, que si quereis me apellido Calvo y a tomar por saco, más fácil para todos. Eso sí, incluso el gobierno me estaba haciendo mal el visado, una vez más se habían cepillado de un plumazo mi apellido paterno aún teniendo copia del pasaporte donde lo pone clarito en castellano y en inglés “ApellidoSSSSS”. Bueno, pues ni por esas. En fin…

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