What happens in Vegas, stays in Vegas
Slogan publicitario de Las Vegas (y lema oficioso de la ciudad)
Hoy hemos llegado a Amsterdam, una ciudad europea que nunca he visitado y que un amigo mio muy curtido en la escena Amsterdamiense me describió simple y llanamente como la “Sodoma y Gomorra europea”. La verdad es que Amsterdam cumple a la perfección esa descripción, pero también me parece un tanto injusto pensar que esta ciudad no es más que un lugar donde todos los salvajes hedonistas de Europa (y el mundo entero) vienen a dar rienda suelta a sus más secretos y oscuros deseos, en medio de una constante orgia de sexo y cannabis. Sí, hay mucho de eso, pero Amsterdam tiene mucho mucho más: el museo de Van Gogh, la casa de Anna Frank, los canales, los preciosos edificios junto a los canales, etc. Eso sí, como tampoco podemos olvidar el componente hedonista de Amsterdam, pues Mike y yo nos hemos decidido a explorar ambos aspectos de la ciudad.
Hoy hemos empezado por visitar la casa donde se escondió Anna Frank y su familia durante la invasión Nazi de Holanda. Quien no conozca su historia puede encontrar un buen resumen aquí (Wikipedia) o, mejor aun, recomiendo la lectura de “El Diario de Anna Frank”. Yo lo lei en el colegio y, aunque me pareció un poco espeso (quizás por la edad que tenía entonces… ahora me apetece bastante releerlo y seguro que lo disfruto más), me parecio un impresionante testamento de lo que sufrieron los judios durante la ocupación Nazi. Ver la casa donde se escondió Anna Frank, y ver las copias originales del diario, pues la verdad es que casi te produce escalofrios al darte cuenta de que estás pisando un lugar histórico.
Después de la casa de Anna Frank, nos hemos dirigido al Distrito Rojo de la ciudad, el autentico “hive of villany” de la ciudad (como diría Obi-Wan Kenobi). Esta zona de la ciudad me ha dejado boquiabierto… nunca en mi vida he visto semejante concentración de puro hedonismo en mi vida: prostitutas expuestas en escaparates iluminados por sugerentes neones rojos, espectaculos eróticos en vivo y en directo, sex shops a granel, gente ofreciendo todo tipo de drogas (desde drogas suaves a drogas duras), gente totalmente cocida en los multiples pubs del distrito,…
Lo que más llama la atención, por supuesto, es el tema de las prostitutas en los escaparates. Pero lo más divertido es que las hay para todos los gustos: macizas, gordas (pero gordas gordas gordas), de aspecto adolescente, viejas currupias, negras, mulatas, asiaticas, hispanas, dominantes, sumisas, inocentes, putones verbeneros, … Os juro que incluso había una prostituta que era exactamente igual que este personaje de Futurama. Y no se limitan a quedarse quietas en el escaparate. Usan sugerentes poses, llaman la atención de posibles clientes, negocian delante de todo el mundo los términos del “servicio”, …
Otra cosa interesante que le resultará útil a cualquier persona que vaya a visitar Amsterdam. Cuando andas por el Distrito Rojo, hay muchos camellos que te pasan cerca de la oreja y te susurran suavemente “Coca!” para ver si estás interesado en comprar cocaina. Lo habitual es hacerte el sueco, pero si consiguen llamar tu atención, no paran de darte la brasa. Afortunadamente, el anteriormente citado amigo versado en las costumbres Amsterdamienses ya me advirtió sobre este tema, y simplemente pasabamos de largo cada vez que alguien nos decía “Coca!”.
Y, por supuesto, pues hemos sido participes de mucha de la diversión que ofrece el Distrito Rojo (cuando en Roma, haz como los Romanos…) Eso sí, de la misma manera que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas, pues lo mismo puede decirse de Amsterdam. Los detalles de lo que hemos hecho esta noche son demasiado escabrosos (aunque no escandalosos, eh) para contar en el blog (que puede haber menores leyendo!). Eso sí, no tengo ningún problema en relatar nuestras aventuras por Amsterdam a quien me lo pida en persona (en serio que no es nada tremendamente escandaloso, pero es que ciertos detalles pueden resultar un poco fuertes :-D ) Pero claro, como sé que a la gente le gusta cotorrear, chismorrear, y especular, sí que dejaré dos cosas bien claras aquí: (1) NO he consumido ningún tipo de droga, ni siquiera un porro… ya se que suena a mentira descarada, pero en serio que el tema de los porros no me va, aunque respecto a quien quiera fumarlos (y, de hecho, soy de los que personalmente piensan que el cannabis es absolutamente inofensivo en moderación… lo que pasa es que el tema de fumar me da repelús, diantres!). (2) NO me he enrollado con ninguna prostituta (o prostituto). Respeto la prostitución legal, pero yo personalmente no tengo ninguna necesidad de pagar por ese tipo de servicios :-P
En fin, Mike y yo estamos molidos después de este primer día en Amsterdam. Mañana cambiamos de ritmo y nos dedicaremos estrictamente al Amsterdam cultural.
Hola Borja. Me siento orgulloso de ti, has conseguido superar con nota la prueba de la carne y eso no es nada fácil. Sentiste la llamada selvática de tu falo pero conseguiste dominar a la bestia y no dejar de ser persona.
Sólo los necios permanecerían indiferentes ante un hecho de esta naturaleza, me quito el sombrero y desde aquí te propongo como ejemplo para todos.
Un sincero abrazo.