Tomado de una conversación con M. por IM:
M.: Be right back, #2
[Silencio de unos 5 minutos]
M.: Back
Borja: #2?
M.: You know… #1 is taking a piss…
Borja: Ok, I don’t need to know the rest…
El weblog personal de Borja Sotomayor
Tomado de una conversación con M. por IM:
M.: Be right back, #2
[Silencio de unos 5 minutos]
M.: Back
Borja: #2?
M.: You know… #1 is taking a piss…
Borja: Ok, I don’t need to know the rest…
Joder, está claro que este año los Reyes Magos han llegado con retraso xD Primero mi cafetera espresso, y ahora este flamante sillón. Eso sí, a diferencia de la cafetera, esto no es algo para lo que he ahorrado… es un regalo de mis padres, principalmente motivado por mi padre que, al ser crítico de cine, no podía tolerar que su hijo tuviese que ver películas en el incomodisimo sofá que venía incluido con el piso (aquí teneis una foto del aspecto que tenía mi “salón” antes del sillón).
El sillón lo compré a finales de diciembre en una tienda un tanto “high” de muebles, en la que ofrecían un descuento del 50% por fin de año (con lo cual el sillón entró dentro del presupuesto). No ha llegado hasta ahora porque, al ser una tienda “high”, el sillón me lo han fabricado y tapizado a medida desde cero. Canela fina, señora.
En fin, el sillón es una auténtica gozada. Es lo suficientemente ancho como para sentarte comodamente de piernas cruzadas, es mullidito, y el tapizado es una gozada. Este fin de semana pienso estrenarlo en condiciones viendo alguna película con muchos decibelios. Además, ahora ya tengo una “salita” en condiciones donde nos podemos sentar varias personas de charleta (o “hanging out”, como se le denomina por estos lares). Eso sí, un poco compacta como puede verse en esta foto, pero menos da una piedra.
P.D.- Ya me estoy oliendo más comentarios tipo “Oye, que es eso en la estantería, en la mesita, etc.?” :-D
Pues el otro día estaba echando un vistazo a la enorme librería Borders que hay en el centro de Chicago (en concreto, en Michigan Avenue, la arteria de la ciudad), cuando se me pasó por mi cabecita que igual tendrían mi libro y todo. Pues efectivamente, lo tenían :-D Como tenía la camara a mano, aproveché para tomar una foto. Como podeis ver, sigo flipando un poco con esto de ser autor xD
Después de dos años y medio apartado de la vida estudiantil española, la verdad es que me había olvidado de lo jodida que puede ser. Estas dos últimas semanas, siempre que intento hablar con alguien en España a través de IM, soy constantemente recordado de que “estamos de exámenes” y que hay que mantener las conversaciones al mínimo :-D Ya me había olvidado de esas tres interminables semanas, entre libros y apuntes, saltando de examen en examen. Incluso me había olvidado de ese peculiar estado mental en el que acabas encontrandote durante esas semanas, en el que acabas bloqueando todo y sólo puedes pensar en los puñeteros examenes.
Aquí en Chicago cuando digo que en España nos tiramos tres semanas haciendo hasta 6 exámenes, lo flipan. Aquí solo hay una semana de exámenes, y tienes uno o dos examenes, porque la mayoría de las asignaturas tienen evaluación continua (e, incluso cuando tienes examen final, no suele ser más del 30% de la nota). Eso sí, la temporada de exámenes en España sí que tiene una ventaja: el tremendo alivio que se siente cuando has superado las tres semanas es absolutamente inefable, aparte de que acabas curado de espanto en lo que se refiere a manejar tu estrés.
En fin, que desde el otro lado del charco, mando buenas vibraciones a todos los que estais de exámenes :-)
En varias ocasiones ya he hablado de lo nefasto que resulta el café aquí en EEUU (p.ej. en los posts ¡Macchiato! y en Las pequeñas diferencias). Desde que me mudé a Chicago, mi frustración con el “agua manchada” que sirven aquí ha ido creciendo y creciendo… hasta que hace unos meses me decidí a ahorrar poco a poco para comprarme una máquina de espresso buena (lease: cara) con la que hacer café hecho y derecho. Esta pasada semana por fin tenía lo suficiente ahorrado y el jueves mismo llegó mi nuevo juguete: Mi cafetera Nespresso. Aunque funciona mediante cápsulas (no puedes hacerte tus propias mezclas), son cápsulas de muy alta calidad, y el café que produce es muuuuuy bueno. Como podeis ver, incluso tiene un “milk steamer”, para hacer la leche espumosa típica de nuestro “café con leche” (no el “una parte de café y veinte de leche templada” que sirven por aquí).
En fin, que estoy encantado. Ahora puedo tomarme un descanso todas las mañanas sobre las 10:30 para tomarme un cafelito, sin tener que irme a la otra punta del campus en busqueda de la única cafetería donde sirven café más o menos aceptable. También es una buena inversión, porque una capsula me sale sólo $0.45, mientras que en las cafeterías del campus te cobran mínimo $2.00 por un café con (mucha) leche.
Por cierto, he colgado fotos de mi nuevo despacho (al que me trasladaron hace unos meses): foto 1 y foto 2. Uhm… viendo las fotos, ya me anticipo mogollón de comentarios tipo “Oye, ¿y que es eso que [hay encima de tu mesa|está escrito en la pizarra|colgado en la pared|...]?” :-D
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