Pasta y filetes

El viernes estaba “hanging out” con un amigo americano y, al ser aficionados los dos a la cocina, decidimos buscar alguna receta interesante en un libro o en Internet, y dedicar la tarde a hacerla. Al final nos decantamos por hacer “Pasta Diavolo”: pasta con pollo y mucho mucho picante (es un plato que probé en Londres el año pasado, y llevaba tiempo con ganas de intentar hacerlo por mi cuenta). La receta ya la colgaré más adelante en el blog (resultó ser un plato muy bueno, si te gusta el picante), ya que el proposito de este post no es la receta sino hacer una reflexión. Mientras disfrutaba la Pasta Diavolo, me di cuenta de que hace un año y ocho meses (antes de mudarme a Chicago) yo era un inepto culinario. Y, sin ser un gran chef, ahora puedo hacer capazmente platos “de toda la puta vida” y, de vez en cuando, cosas un poco más exquisitas como la Pasta Diavolo.

Hay que ver cómo te obliga a cambiar la emancipación. Antes de venir a Chicago, los unicos platos que yo era capaz de cocinar eran pasta (sólo la pasta, claro… la salsa que me la den ya hecha) y filetes (y, si eran empanados, me los tenían que empanar previamente). En los meses anteriores a irme a EEUU, también aprendí a hacer Chili con Carne, pero siempre con la supervisión de mi madre, que se aseguraba de que hacía todo bien. Claro, esas habilidades culinarias están bien cuando vives con papá y mamá, porque son las suficientes para sobrevivir cuando estás de Rodriguez. Pero aquí en Chicago, me di cuenta que tenía dos opciones: (1) aprender a cocinar o (2) sobrevivir a base de pasta, filetes, y comida enlatada. Ni corto ni perezoso, las primeras semanas en Chicago llamaba a mi madre todos los fines de semana para pedirle recetas y para comentarle los triunfos (o fracasos) de la pasada semana. Tras varias iteraciones, acabé pillandole el tranquillo…

En fin, como muchos ya sabeis, he ido colgando algunas recetas en blog (y algunas fotos en la galeria). Pero eso es solo una pequeña parte de lo que he aprendido a cocinar desde que estoy aquí… tengo una carpeta con hojas en blanco donde voy apuntando cada nueva receta, aparte de múltiples libros de cocina. Poco a poco, iré colgando todas esas recetas en el blog. Mientras tanto, aquí teneis una lista de los platos que sé cocinar (con foto y/o receta, si la hubiere):

  • Alubias (negras, rojas, o blancas) [foto]
  • Buffalo hot wings (alitas de pollo picantes) [foto] [receta]
  • Cake de almendra [foto] [receta]
  • Cake de limón
  • Chili con carne
  • Chocolate a la taza (casero) [receta]
  • Churros [foto]
  • Cocido madrileño
  • Croquetas
  • Dulce de almendra [foto]
  • Filete empanado (ahora ya sé como empanarlo yo solito :-P ) [foto]
  • Lentejas [foto] [receta]
  • Macarrones al horno [foto]
  • Magdalenas [foto] [receta]
  • Paella [foto] [paella party!]
  • Pasta Diavolo
  • Patatas alioli
  • Pavo asado [foto]
  • Pincho moruno [foto]
  • Pollo asado
  • Roscón de Reyes
  • Tortilla de patata [foto]

¿Qué es lo siguiente? Pues de momento tengo los siguientes objetivos culinarios:

  1. Euskal pastela: La verdad es que nunca he probado euskal pastela, pero aquí lo autoctono siempre queda muy bien (los americanos se vuelven locos con la tortilla española, a pesar de que es sencillisima de hacer). Vamos, que puede venir bien para cuando alguien te pide cocinar algo “típico”. Además, me estoy dando cuenta de que la repostería es el tipo de cocina que más disfruto…
  2. Salsas picantes: Para mi receta de Buffalo Hot Wings dependo de salsas que puedes encontrar en cualquier supermercado americano. Claro, cuando vuelva a España (de visita, o permanentemente en el futuro), no voy a poder encontrar esas salsas, así que más me vale aprender a hacer la mía propia si quiero seguir disfrutando de las Buffalo Hot Wings fuera de EEUU. De hecho, en un futuro no muy lejano quiero pillar a unos cuantos amigos por banda, hacer varios kilos de alitas de pollo y luego “experimentar” varias salsas caseras con ellos (mwahahahaha!)
  3. Comida americana: La comida tipicamente americana (Buffalo hot wings, costillas barbacoa, brownies, jambalaya, hamburguesas gigantes, chili con carne, chocolate chip cookies, pancakes, …) me tiene cautivado. A pesar de que en el extranjero generalizamos mucho y pensamos que la “comida americana” no es más que hamburguesas de McDonalds, aquí he descubierto que la cocina americana “de verdad” es muy sabrosa. Un amigo americano una vez me dijo que no entendía como podía gustarme la cocina americana “que tiene sabores tan fuertes y poco refinados”, viniendo de un continente donde se valora la comida con un sabor refinado y cuidado. Mi respuesta fue que, precisamente estando acostumbrado a sabores más cuidados, la comida americana supone un cambio muy agradable. En fin, que quiero aprender más recetas americanas :-)
  4. Roscón de Reyes: Cuando le pedí a mi madre una receta para hacer Roscón de Reyes, su primera reacción fue “No creo que estés preparado para esa receta”. Vamos, como cuando Yoda le dijo a Luke que no estaba preparado para enfrentarse a Darth Vader, para entendernos ;-) No le faltaba razón a mi madre: es una receta complicada donde es muy fácil meter la pata (especialmente porque hay que utilizar levadura panadera, que requiere unas condiciones muy concretas para tener el efecto deseado). Pero bueno, en algún momento tenía que empezar. El primer año (enero de 2005) fue un desastre. Más que un roscón, parecía una pizza con un agujero en el medio. Al año siguiente (enero de 2006), con más experiencia repostera, me salió algo más parecido a un roscón de reyes, pero todavía sin ese aspecto de “¡Cómeme!” que tienen los roscones que se ven en las panaderías. Por lo menos estaba muy bien de sabor (especialmente con chocolate a la taza). Así que mi objetivo es, poco a poco, aproximarme al roscón ideal. A ver el próximo enero…

0 Response to “Pasta y filetes”


  • No Comments
Comments are currently closed.