Monthly Archive for Abril, 2006

That old Bilbao

Ayer me topé con uno de esos amigos que apenas tengo ocasión de ver, así que decidimos ir a tomar algo para ponernos al día. En medio de la conversación me referí a Bilbao (no recuerdo exactamente en que contexto) y el susodicho amigo exclama: “¡Bilbao! ¡Claro! ¿Cómo no me había dado cuenta antes? ¡Como en la canción That Old Bilbao!”, lo que provocó un sonoro “¿Lo cualo?” por mi parte (en correctísimo inglés: “The which-o?”)

Pues resulta que hay un músical de 1929, compuesto por Kurt Weill y Bertolt Brecht, llamado Happy End que trata sobre gangsters en Chicago pero que, curiosamente, incluye una canción llamada The Bilbao Song. La letra de la canción no tiene desperdicio:

That old Bilbao moon, I won’t forget it soon
That old Bilbao moon, just like a big balloon
That old Bilbao moon would rise above the dune
While Tony’s Beach Saloon rocked with an old-time tune
We’d sing a song the whole night long and I can still recall
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest nights of them all

No paint was on the door (no paint was on the door)
The grass grew through the floor (the grass grew through the floor)
Of Tony’s two by four (of Tony’s two by four)
On the Bilbao shore (on the Bilbao shore)
But there were friends galore (howdy do, howdy do)
And there was beer to pour (chug-a-lug, chug-a-lug)
And moonlight on the shore (and the moon shines above)
That old Bilbao shore (on the shore, not the floor)
We’d sing all night with all our might and I can still recall
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest nights of them all

That old Bilbao moon, I won’t forget it soon
That old Bilbao moon, just like a big balloon
That old Bilbao moon would rise above the dune
While Tony’s Beach Saloon rocked with an old-time tune
We’d sing all night with all our might and I can still recall
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest (those were the greatest)
Those were the greatest nights of them all

Así que ya sabeis… las dos mejores cosas de Bilbao: la luna (sobre todo cuando se asoma por la duna… evidentemente tenemos muchas dunas en Bilbao) y Tony’s Beach Saloon, el txoko mas ditxaratxero de todo Euskal Herría ;-)

En la biblioteca mater

Poco después de publicar el libro, Kalgan (DELi-ncuente y lector del blog) me comentó que habían pedido una copia de mi libro para la biblioteca de la Universidad de Deusto. Hoy me ha picado la curiosidad, y he visitado el interfaz web del catalogo (por cierto, sigue siendo el mismo de toda la vida, el que lleva desde 1998 sin actualizar…) He introducido mi nombre en el buscador, y me he topado con esto:

¡Recáspita! Borja Sotomayor tiene un libro en el catalogo de la biblioteca… ¿cual será? :-P

Eso sí, parece que lo han catalogado pero que no hay ninguna copia disponible todavía (igual todavía no han terminado de catalogarlo). Pero bueno, aun así, me agrada saber que ahora soy parte de la biblioteca de mi alma mater :-) Y cuando tengan una copia en la biblioteca, los deustenses ya no teneis excusa para no echarle un vistazo al libro ;-)

Hay que ser muy friki…

En toda organización es habitual contar con algún medio de comunicación interna. Muchas veces se utiliza el e-mail (o listas de distribución) para las comunicaciones asíncronas, y mensajería instantanea (Messenger, AIM, etc.) para comunicaciones síncronas. Pero los desarrolladores de Globus son mucho más frikis. Su medio interno de comunicación es un MUD que mantienen ellos mismos, y al que recientemente me han dado acceso para poder charlar con cualquiera de los desarrolladores. Joder, menuda frikada xDDD

Ya soy un autor profesional

Ayer me convertí oficialmente en un autor profesional, porque recibí mi primer cheque de royalties. Mooola… Aunque la mayoría de los royalties van a ir directos a mi cuenta de ahorros, este fin de semana pienso comprarme un par de caprichos… porque yo lo valgo :-P

Sólo queria contar eso… es que cuando he recibido un sobre con el titulo “Royalty check enclosed” he flipado en colores :-D

Prospies

En el post “Así que quieres estudiar en EEUU…” expliqué el proceso que hay que seguir para solicitar que te admitan en una universidad americana. Los pasos que hay que seguir después de que te admiten son distintos para un americano que para un extranjero y, en este post, voy a hablar de como lo viven los americanos. Ya sé que no le resultará útil a muchos de los que leeis este blog, pero es un tema interesante que me a afectado cuasi-directamente en los últimos días y que deja entrever por qué los americanos tienen muy bien organizados sus postgrados y en España… pues no :-P

Lo primero que hay que decir sobre este tema es que cuando quieres acceder a un postgrado (ya sea un master o un doctorado) en EEUU, siempre solicitas admisión a varios centros. Esto no sólo aumenta tus posibilidades de que te admitan en un postgrado (cualquiera), sino que amplía tus opciones en otros aspectos (p.ej. hay universidades que pueden ofrecerte pagarte todo el postgrado, y otras no). Claro, siguiendo esta estrategia, puede que acabes en una curiosa situación: te han admitido en varias universidades y todas tienen muy buena pinta. En este momento eres un prospective student (o “prospie“) y, habiendo superado el riguroso proceso de admisión de varias universidades, pues se van a pelear por tenerte. Let the prospie wars begin!

¿En qué consiste exactamente esta pelea por el prospie? Pues muy sencillo… las universidades te pagan un viaje a la universidad, con todos los gastos pagados, para conocer el campus, el profesorado, el alumnado, etc. y para venderte la moto de todas las maneras posibles. Como he dicho al principio, esto sólo afecta a los estudiantes americanos porque a las universidades no les sale rentable pagar un viaje internacional para un estudiante extranjero (y muchos estudiantes extranjeros seguramente no están por la labor de atizarse un viaje a EEUU para una visita de un día).

Pues resulta que el pasado viernes fue el día en el que vinieron unos diez prospies (admitidos para el curso 2006/07) a visitar el departamento de Computer Science de la Universidad de Chicago. Les prepararon una agenda repletita en la que el objetivo estaba bien claro: que les quede buen sabor de boca y que acaben escogiendo nuestra universidad. Aparte de pagarles el viaje, les han dado un tour de la universidad y del departamento, incluyendo reuniones con los profesores más relevantes del area de investigación de cada prospie. A la tarde nos los han presentado a los actuales estudiantes de doctorado para que respondamos a cualquier duda o pregunta que puedan tener (y que prefieren que la responda un alumno y no un profesor). Muchas de las preguntas, por lo tanto, se centraban en la dificultad de las asignaturas, el nivel de buen rollito en el departamento, etc.

Y por la noche, el departamento nos encomendó a tres estudiantes, Adam, Andy, y a mi, sacar a los prospies de juerga (lo que aquí significa salir a cenar y a tomar una copichuela después de la cena). Por supuesto, con todos los gastos pagados (con un límite razonable, eso sí), con lo cual les llevamos a un restaurante estupendo en el centro de Chicago y luego nos tomamos la copichuela en un bar situado en lo más alto de la Torre Hancock. Canela chicaguense fina, señora.

Y eso, chicos y chicas, es marketing :-P Y luego nos preguntamos por qué hay una fuga de cerebros a EEUU… ¡Pues porque aquí te hacen sentirte querido, diantres! (si es que al final somos humanos y nos encantanta que nos den mimitos, aunque nos los dé una universidad :-D )