Monthly Archive for Agosto, 2007

El Borja más importante del mundo mundial

No sé cuanto durará esto, pero si vais a Google (google.com, no google.es) y buscáis “borja”, la primera página que sale es mi página académica en la Universidad de Chicago.

Es decir, según Google, soy el primer Borja. El decano de la orden de los Borja. El Borja más importante del mundo mundial. Eso sí, no tengo ni pajolera idea de cómo ha acabado mi página académica en primera posición. Yo no he hecho nada (no he pagado por ello, ni he hecho un Google Bomb), y estoy casi seguro que hay muchos más links entrantes a BorjaNet que a mi página académica (con lo cual tendría más sentido que BorjaNet apareciese antes que mi página académica). Son los misterios del algoritmo de Google… un amigo Chicaguense conjetura que quizás es por estar en un dominio .edu que, en teoría, es más confiable (sobre todo en el mundo angloparlante).

En fin, mientras dure, cuando alguien me pida la dirección de mi web académica, podré decirles «Vete a Google, pon mi nombre, y pulsa en “I’m feeling lucky”» :-D

Shish kebab

Pinchos morunos

Hace un par de años, intenté hacer pinchos morunos (lo que originalmente se conoce como Shish Kebab), y el resultado fue satisfactorio aunque un tanto mediocre. Con más experiencia culinaria, me decidí a volver a intentarlo, y el resultado puede verse arriba. La verdad es que salieron muy bien, y el sabor me recordó a los míticos pinchos morunos del Bar Iruña. Aparte de los pinchos, también hice un par de salsas de curry que complementaron el sabor de los pinchos muy bien. También había pitas tostadas, que podían tomarse con los pinchos o directamente untarse en las salsas.

Así que aquí va la receta:

Ingredientes (4-6 pinchos)

  • 500 gr. de carne de cordero, ternera, o pollo.
  • Mezcla de especias para kebab.
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 pimiento verde.
  • Pinchos de bambú o de metal.
  • Para la salsa de curry: 1 yogur natural (sin azucar), pasta concentrada de curry o curry amarillo, vinagre, limón.
  • Un par de pitas

Notas sobre los ingredientes:

  • Ayer experimenté con pinchos de ternera, cordero, y pollo y, en mi opinión (y la del amigo que convencí para que hiciese de conejillo de indias), los mejores pinchos son los de cordero, pero para gustos los colores :-) La carne, en teoría, puede venir de cualquier parte del animal, siempre y cuando se pueda cortar en cubos de 2cm y tengan poca grasa. Depende de la calidad que queremos que tenga el pincho moruno. Los pinchos de cordero que hice ayer eran con carne del hombro que generalmente se reserva para guisos y, aun así, salió muy bien. En algunas recetas recomiendan utilizar carne de solomillo.
  • Tengo que confesar que yo hice trampa, y utilicé una mezcla de especias ya preparada. Estas mezclas pueden encontrarse en tiendas indias (que aquí son fáciles de encontrar, pero me imagino que no abundan en España), y también podemos utilizar una mezcla propia utilizando una receta en Internet.

Instrucciones (Pinchos)

  1. Cortar la carne en cubos de 2cm.
  2. En un contenedor (puede ser un bol que podamos tapar con una tapa o con papel albal, o una bolsa que pueda cerrarse seguramente) poner la carne. Añadir un chorro pequeño de aceite de oliva. Remover. Añadir especias hasta que todos los trozos de carne estén casi completamente cubiertos de especias, y tengan un olor fuerte a especias.
  3. Tapar el contenedor y dejar macerar durante 12-24 horas.
  4. Si utilizamos pinchos de bambú, dejarlos en remojo durante 10 minutos antes de empezar a preparar los pinchos.
  5. Cortar la cebolla y los pimientos en láminas de unos 2cm.
  6. Atravesar la carne y los vegetales con el pincho.
  7. Idealmente, el pincho moruno debe cocinarse a altas temperaturas directamente sobre la llama en una barbacoa de carbón. Por supuesto, esta no es una opción disponible para los que vivimos en un apartamento. En EEUU, los hornos de gas suelen incluir un broiler, un compartimento donde puedes poner comida directamente debajo de la llama que calienta el horno (ejemplo). Es decir, no vale poner el pincho en el horno, y cocinarlo con calor indirecto. Es necesario cocinarlo con calor directo. En un horno eléctrico, me imagino que podría hacerse con el “grill”.
  8. En fin, una vez que hayamos decidido que aparato vamos a utilizar para cocinar el pincho, cocinarlo hasta que esté bien hecho (generalmente, en cuanto notemos que los extremos de la carne y los vegetales empiezan a tostarse). En el broiler de mi casa tardó unos 15 minutos en hacerse. No olvidar darle la vuelta al pincho unas cuantas veces. NOTA: Si hacemos pinchos de pollo, no olvidemos que el pollo tarda menos en hacerse que la carne de ternera y de cordero. Hay que tener esto en cuenta si estamos haciendo pinchos de distintas carnes (hay que sacar los pinchos de pollo antes). Además, los vegetales estarán menos hechos en los pinchos de pollo (puede ser una buena idea dejar los vegetales en el horno unos minutos antes de ponerlos en los pinchos de pollo, para que estén en su punto cuando el pollo esté hecho).

Instrucciones (Salsa de Curry)

  1. En un bol, mezclar el yogur con la pasta de curry, o con el curry en polvo. Aquí no hay una justa medida, y depende de la intensidad del curry. Hay que probar la salsa hasta que se note en sabor al curry. Ojo, que la salsa no debe tener un sabor fuerte.
  2. Añadir unas gotas de vinagre blanco y unas ralladuras de limón. Mezclar.
  3. Servir junto con pitas tostadas (podemos aprovechar el horno después de hacer los pinchos para tostar la pita uniformemente). Podemos untar la carne, los vegetales, o las pitas en la salsa de curry.

¿Vacaciones? ¿Qué es eso?

Últimamente aparecen en mi blogroll algunos posts (de blogs españoles) cuyo contenido viene a ser “este blog permanecerá inactivo durante tres semanas porque me voy de vacaciones / me voy al pueblo / no quiero ver el ordenador ni en pintura en agosto”. Y a mi se me ponen los dientes larguísimos, porque hace tres años que no tengo unas vacaciones de verano “de verdad”. Ese tipo de vacaciones en las que te tomas todo agosto libre (o casi todo agosto) y puedes desconectar de todo durante una temporada.

Eso no existe aquí en EEUU, y los últimos tres veranos (incluido éste) mis vacaciones se han limitado a una semana (este año he sido un poco rebelde y me tomé semana y media) en Bilbao. Sí, también estuve dos semanas en Bogotá y una semana en Madrid, pero estaba trabajando (es que me toca un poco las narices volver aquí a EEUU y que haya gente que me diga “Joer, que vacaciones de cuatro semanas te has pegado!”… salvo que cuenten preparar apuntes, prácticas, ejemplos, etc. como “vacaciones”). Mi único momento de relax incondicional en el que no tenía que pensar en trabajar fue esa semana y media en Bilbao. Y, para colmo, al final me doy cuenta de que necesito “vacaciones de las vacaciones”, porque la semana y media se me fue en comidas, cenas, quedadas, etc. (que disfruto enormemente, pero acaban fatigando) en vez de pasar mi tiempo practicando rasquing y tumbing, que es algo que me hacía mucha falta después del último año en EEUU (”el año de la tesina”).

Y ahora he vuelto a EEUU, y todo Agosto voy a estar trabajando. Eso sí, voy a estar impartiendo una asignatura de programación, y sarna con gusto no pica. El problema es que este año he hecho una labor de marketing demasiado buena, y el numero de alumnos matriculados se ha triplicado con respecto al año pasado (con esto quiero decir que he pasado de tener 3 alumnos a tener 11). Pueden parecer pocos alumnos, pero en el verano las asignaturas las lleva una única persona (en lugar de un profesor con asistentes de docencia). Por lo tanto, yo tengo que encargarme de preparar las clases, impartirlas, atender a estudiantes en horas de tutoría, preparar los deberes (dos “homework” cada semana), corregir los homeworks, preparar prácticas en laboratorio y dirigirlas, y dirigir los proyectos finales de cada alumno. Canela fina, señora. Vamos, que estoy trabajando como un negro, mientras casi todos mis amigos en España disfrutan de una temporada en el pueblo, la playa, la montaña, etc. Sí, ya sé que en España ya se está tendiendo a un modelo en el que es menos común tomarse todo Agosto de vacaciones, pero prácticamente toda la gente que conozco va a poder tomarse al menos tres semanas de vacaciones a lo largo del verano, algo que aquí en impensable.

Y, por supuesto, tengo que perderme, una vez más, el Aste Nagusia de Bilbao. Tendré que conformarme con seguir el txupinazo por Internet…

En fin, cuando termine el doctorado, claramente tienen que caer uno o dos meses de vagancia hedonista para compensar los “veranos” que he tenido estos últimos años.