Retomo un tema que empezó hace varios meses, y que he tenido bastante abandonado: conseguir un carnet de conducir aquí en EEUU. En resumidas cuentas, nunca he tenido carnet de conducir (ni aprendí a conducir en España a los 18 años) y me lo quiero sacar aquí en EEUU. Empecé el proceso en marzo de este año, y ese mismo mes aprobé el examen teórico. Lo siguiente, evidentemente, era practicar con un coche y aprobar el examen práctico, una tarea que he estado retrasando y retrasando… hasta ayer.
Ayer fue la primera vez, en toda mi vida, que he conducido un coche. En concreto, fueron dos horas al volante con un instructor de una autoescuela. Vino a recogerme sobre la una de la tarde, y me pidió que me sentase en el asiento del pasajero. «Estupendo,» pensé, «seguramente me va a llevar a algún parking o a algun lugar apartado para que primero pueda acostumbrarme a manejar el coche». Una vez en el coche, el instructor empieza a explicarme los distintos componentes del coche: como señalizar, como ajustar los retrovisores, etc. «Vale, en cuanto termine de explicar esto nos iremos a un parking o algo así.». Entonces me dice que me siente en el asiento del conductor. «¿Ein?» Me pide que le repita todo lo que acaba de explicarme, para verificar que lo he entendido. «Ah, es que simplemente quiere que pueda decírselo desde el asiento del conductor. Seguro que en seguida nos vamos al parking.» En fin, tras repetir como se encienden las luces, cómo señalizar a la derecha, etc. me dice «Vale, pues vamos a conducir un poco por el barrio. Pon el coche en marcha.»
«¿Lo cualo?»
Así, sin ninguna experiencia al volante, sin nunca haber manejado un trasto de semejante envergadura, el instructor quería que me pusiese a conducir en el alocado tráfico de Chicago (aunque en nuestro barrio, afortunadamente, es un poco menos alocado). Me tranquilizó diciéndome que él tenía su propio pedal para frenar, por si acaso, y que si me iba por donde no debía, que el agarraría el volante. Aun así, la idea de compartir la carretera con otros vehículos, sin ninguna práctica previa en algún entorno más aséptico, me acojonaba bastante. Pero, qué diantres, a veces hay que lanzarse y, si algo sale mal, el instructor estaba ahí para prevenir cualquier estropicio.
La primera media hora fue la más peliaguda, principalmente porque había muchas cosas sobre conducir un coche que, evidentemente, no sabía, ni te explican en los manuales de conducir. De entrada, no tenía ni idea que el acelerador era tan sensible. Yo me imaginaba que había que presionarlo con ganas para empezar a moverse y no, resulta que es bastante sensible. Y tampoco me imaginaba que el freno también era tan sensible… yo me imaginaba que el freno era algo binario: o frenas o no frenas, y punto. Con esa idea preconcebida, pues la primera vez que llegué a una señal de STOP, los frenazos fueron de película… Poco a poco ya me acostumbré a acariciar el freno, incrementando la fuerza con la que se presiona poco a poco hasta llegar a una parada suave.
Pasado el acojone con tareas tan sencillas como acelerar y frenar, pues ya pudimos practicar con todo tipo de giros, a ir por carreteras principales, entrar en callejones y luego retroceder marcha atrás, etc. Y la verdad es que, durante la segunda hora, ya me sentía bastante a gusto conduciendo, aunque todavía pegaba de vez en cuando unos acelerones y unos frenazos bastante guapos :-) Al final el instructor dijo que todavía tengo que mejorar mis giros y estar más al loro de todo lo que pasa a mi alrededor pero que, teniendo en cuenta que nunca he conducido un coche en mi vida, que lo hice bastante bien.
En fin, lo siguiente es recibir unas cuantas lecciones más al volante (aparcar en paralelo, conducir en autopista, conducir en el centro de la ciudad, etc.) y luego hacer el examen práctico. Varios amigos chicaguenses me han comentado que con 8-10 horas de lecciones con un instructor, y practicando luego por libre con amigos, fácilmente se puede sacar uno el examen práctico. A este ritmo, tendré mi carnet de conducir dentro de nada :-)
Por cierto, seguro que más de uno se está preguntando si el coche era automatico o manual. Era automático, ya que la autoescuela unicamente ofrece clases con coches automáticos. Sin embargo, mi objetivo es aprender a conducir primero con un automático, y sacarme el carnet con un automático, pero luego aprender a conducir con marchas antes de comprarme un coche. De hecho, quiero comprarme un coche con marchas, para que luego cuando visite España no sea un cateto al volante.
Latest Comments
RSS