Conduciendo, que es gerundio

Tan solo cuatro días después de sacarme el carnet de conducir, me ha tocado ejercer como conductor a tope. Me explico. En junio pasé dos semanas en Colombia para impartir un curso de computación grid y, durante dicha visita, establecí contacto con un grupo de investigadores Colombianos que están involucrados en la creación de GridColombia, la grid nacional de Colombia. En base a ese contacto, en Argonne National Laboratory se decidió invitar a una delegación de investigadores Colombianos a Chicago para que pudieses reunirse con todos los gurus de grid que tenemos aquí, para que estén bien informados a la hora de crear GridColombia. En fin, la visita se planificó para la semana pasada, y me tocó organizarla a mi (por cierto: si alguna vez os proponen organizar una visita oficial de una delegación de investigadores, pensaroslo bien… es muchísimo más curro de lo que parece).

Bueno, ¿y que tiene todo esto que ver con conducir? Pues como era el organizador de la visita, una de mis responsabilidades era el tema del transporte. Moverles en taxi de un lado a otro era demasiado caro, así que en el laboratorio decidieron que lo mejor era que alquilase un coche y estrenase mi flamante carnet de conducir para poder llevar a los visitantes de un lado a otro. Ya sé que suena mucho a chofer, pero no lo es, ya que yo tenía que ir a bastante de las reuniones que les organicé. En fin, me puse a mirarlo y pensaba que con un coche normalito bastaría (solo venían tres investigadores), pero en el laboratorio me dijeron que no, que mejor alquilar un “minivan” o un SUV por si acaso había que llevar a más gente a comidas, cenas, etc. Al final, en la agencia de alquiler de coches me dieron un Toyota Sienna, un coche bastante más grande que a los que estaba acostumbrado.

Así que me tiré toda la semana conduciendo un buque insignia por Chicago. Tras siete días, y un total de 1,000 kilómetros, tengo las siguientes observaciones sobre la conducción “de verdad”:

  • En Chicago, los limites de velocidad no son más que una sugerencia. En algunas autopistas urbanas, iba a más de 10-15 millas por encima del limite de velocidad, y todavía era “el lento” al que todos los coches adelantaban. Mis amigos chicaguenses me aclararon que, en las autopistas urbanas, hay que “ir con el flujo del trafico”, sin prestar mucha atención al limite de velocidad. De hecho, si vas demasiado lento (es decir, justo a la velocidad “máxima”) puedes causar un accidente. Otra cosa interesante es que la señal de giro se la pasan por el arco del triunfo. Una cantidad preocupante de gente cambia de carril en las autopistas sin señalizar y, más de una vez, he visto a coches que pasan del carril más izquierdo al carril más derecho de una autopista de 4-5 carriles a toda pastilla y sin señalizar.
  • Escogí la peor semana posible para empezar a conducir “de verdad”. Esta ha sido la semana de las primeras tormentas de nieve del invierno, con lo cual me ha tocado conducir con nieve, lluvia, y hielo en las carreteras. Para colmo, ahora que los días son tan cortos, también me he curtido en conducción nocturna. Eso sí, cabe destacar que Chicago es una ciudad que está hiper-preparada para el mal tiempo, con lo cual la nieve y el hielo en las autopistas los retiran muy rapidamente. En mi barrio, en cambio, algunas carreteras tenían una capa de hielo encima de ellos. No recuerdo haber estado jamás en un coche en el que el ABS haya actuado en tantas ocasiones en tan poco tiempo…
  • No vuelvo a conducir un “minivan” de nuevo en mi vida. Una cosa es conducir un coche normalito, y otra cosa bien distinta conducir semejante mastodonte. Estar al tanto de lo que ocurre detrás tuyo y a tus lados es más complicado, y aparcar el coche en paralelo es poco menos que imposible. De entrada, es difícil encontrar espacio para el coche en la ciudad. Además, no es tan fácil maniobrarlo como un coche pequeño. La primera vez que intenté aparcarlo, no había manera, y pensaba que en tan solo unos pocos días ya se me había olvidado como aparcar un coche. Afortunadamente, varios amigos me aseguraron que no es que yo fuese un inepto al aparcar, sino que esos coches son bastante complicados de aparcar. Al final, mis opciones de aparcamiento se limitaron a espacios donde pudiese meterlo cómodamente sin casi maniobrar.

Pero bueno, mirando el lado positivo, he conducido durante siete días y 1,000km sin ningún incidente, en ciudad y autopista, con buen tiempo y con mal tiempo, y con los conductores agresivos de Chicago. Me han asegurado que, si sabes conducir competentemente en Chicago, estás sobradamente preparado para conducir en cualquier otro lado. Me pregunto si cuando conduzca en España me parecerá coser y cantar…

4 Responses to “Conduciendo, que es gerundio”


  1. 1 MaY

    Bueno, mira el lado bueno: Podía haberte tocado un Hummer de esos que SÓLO arrancarlo cuesta 6 euros (10 dólares al cambio actual…)

    Y de lo de los que circulan haciendo eses, de esos hay en todos lados.

  2. 2 J

    May, echo en falta un comentario a tu actual experiencia como conductor en Madrid. Yo pensaba que era de los peores sitios para circular hasta que lo he hecho por Zaragoza. Esto si que es el Caos.

  3. 3 mozoilo

    Entrena, entrena, … que cuando vuelvas a Bilbao te vas a enterar…
    Y en Navidades… casi na.
    Recorrete el Arenal, la plaza circular, sube por Urquijo y cruza a Pozas o Rodriguez Arias…
    Entonces volverás a Chigado y les podrás dar un master.

  4. 4 Maria

    Bueno, si te sirve de alivo yo me saque el carnet de conducir en España y al cabo de dos meses cogi un coche en Inglaterra, y fue toda una señora aventura!!!!!!!!
    Y es cierto, nadie, absolutamente nadie señaliza cuando va a cambiar de carril, me imagino que es para conservar la intermitente…. En fin, saludos.

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