Archive for Mayo, 2008

En camino

Estoy en el aeropuerto de O’Hare, esperando a que salga mi vuelo a Londres. Desafortunadamente, el vuelo está retrasado casi cuatro horas, lo que significa que no llegaré a tiempo para pillar el vuelo a Madrid. Afortunadamente, British Airways ha gestionado la situación bastante bien y me han puesto en otro vuelo de Londres en Madrid, de tal manera que solo tendré una breve espera en Londres. Y, además, me han dado un vale para comprar comida aquí en el aeropuerto durante la espera. Eso sí, había planeado pasar el primer fin de semana en Bilbao, pillando un autobus poco después de llegar a Madrid el viernes. Ahora, en cambio, tendré que ir a Bilbao el sábado, en lugar del viernes. Pero, por lo demás, el regreso va viento en popa a toda vela.

Ya no queda ná

Hay que ver como pasa el tiempo. Este jueves me embarcaré en un vuelo a Madrid, y ahí me quedaré durante los siguientes cuatro meses trabajando en la Universidad Complutense de Madrid. Va a ser, en los cuatro años que llevo en Chicago, mi estancia más larga en España, tras únicamente cruzar el charco durante 1-2 semanas cada año. Estoy que doy brincos. Ahora mismo estoy liadisimo con todos los preparativos pre-viaje, que este año son algo más complicados porque voy a subarrendar mi piso durante mi ausencia, con lo cual además de hacer las maletas tengo que decidir qué cosas dejo en el piso y cuales dejo almacenadas, donde dejo el coche, etc.

Para marcar mi inminente ausencia, el pasado domingo organicé una fiestuki en mi piso con todos los amigos Chicaguenses. Hice gala de mis conocimientos culinarios, y serví un variopinto menú compuesto de lentejas, chorizo (frío y también cocinado en vino), tortillas de patatas, pinchos morunos, y magdalenas. Aquí van un par de fotos (cortesía de Eric):

DSC_2094
DSC_2097

Y muchas más en la galería.

Visitando Google

Me parece que nunca lo he mencionado en el blog, pero desde hace unos meses soy el secretario del ACM Student Chapter de la Universidad de Chicago (secretario en el sentido ejecutivo, no en el sentido “¡Sónsoles, traigame un café!”). La razón por la que me involucré con la asociación de estudiantes fue por la misma razón por la que me involucré con el e-GHOST cuando estaba en Deusto: para ayudar a organizar eventos interesantes, formativos, y libres que beneficiasen a toda la comunidad universitaria (aunque especialmente a la comunidad estudiantil). De hecho, una de las cosas que me “decepcionó” de la Universidad de Chicago (y lo digo entre comillas, porque aquí en Chicago me han pasado tantas cosas buenas que las decepciones sólo vienen en dosis pequeñas) era que no había ningún equivalente al e-GHOST. Ningún grupo de hackers, geeks, frikis, y/o hacktivistas con ganas de liarla (en el buen sentido de la palabra). Sin embargo, hace un año, un grupo de estudiantes se animó a resucitar el “student chapter” de la ACM (que llevaba unos años latentes), y yo me ofrecí voluntario para encargarme de los temas administrativos (algo que, al parecer, se me da bien; seguro que hay más de un fantasmiko que recuerda las batallas épicas que tuve con la Deustocracia, o todas las movidas que tuvimos durante la primera visita de Stallman a Bilbao xD ).

Desde que se resucitó el grupo, bajo el liderazgo de Cord Melton y Karl Norby (estudiantes de pregrado en ciencias de la computación), hemos estado organizando todo tipo de eventos, como participar en el concurso de programación ICPC, montar LAN-parties cada 2-3 semanas, y un “evento grande” cada trimestre. Este año, nuestros “eventos grandes” fueron un panel sobre inteligencia artificial (en el otoño) y mi charla de introducción a la Computación Grid (en el invierno). Cuando llegó el trimestre de primavera, se nos ocurrió que en lugar de hacer un evento tipo charla/panel/mesa redonda/etc., igual podríamos organizar una “excursión” fuera de la universidad (¡chupiguay! ¡cómo en la escuela!). Alguien (sólo recuerdo que no fui yo) lanzó la idea de proponer a Google una visita a sus oficinas de Chicago (sí, tienen una oficina en Chicago llena de ingenieros).

Como secretario, me tocó mover hilos y, tras contactar con unas cuantas personas, los Google-eros Chicaguenses acordaron recibirnos un día en sus oficinas. Eso sí, que nadie piense que esto fue el fruto de hábiles y arduas negociaciones. Google suele venderse como una compañía de buen rollo, y tengo que admitir que no es una cortina de humo para quedar bien. La gente de Google con la que contacté estuvo inicialmente entusiasmada por la idea de recibir a varias docenas de estudiantes de pregrado y postgrado en sus oficinas. Me parece que en el segundo o tercer e-mail que me mandaron ya dijeron “Por nuestra parte, esto ya está en nuestra agenda”, comprometiéndose a organizar la visita. A ver, entiendo que para ellos es una manera de “impresionar” a estudiantes que pueden acabar trabajando para ellos (que ya se que en todas las casas se cuecen habas), pero organizar una visita también es un curro considerable y ellos se encargaron de prácticamente todo, mostrando siempre entusiasmo y buen rollo. A saber, nos organizaron una visita con:

  • Comida gratis a mansalva
  • Una sesión de “charlas relámpago” en la que hablaron ingenieros de Google y estudiantes de la universidad admitidos a Google Summer of Code
  • La oportunidad después de la charla de hablar con los ingenieros tranquilamente (fuera de un turno de preguntas) mientras nos zampábamos la comida
  • Todo tipo de mercancía Google incluyendo, no es coña, barra de labios “cacao” marca Google.

Al final acabamos yendo el pasado jueves unas 30 personas de la universidad, y fue una visita memorable. Las charlas fueron muy interesantes, conocimos a gente fascinante, y pudimos ver el interior de una oficina de Google (que es tan colorida e informal como las pintan). Karl tiene un relato más completo en su blog, y en mi galería podéis ver unas cuantas fotos.

Habemus pisum matritensis!

Mi estancia veraniega en Madrid está ya a la vuelta de la esquina (me embarco el 29 de mayo). Como comenté en un post anterior, andaba buscando piso en los madriles, y por fin puedo confirmar que he encontrado piso. Bueno, más concretamente, una habitación en un piso compartido con otras tres personas. El piso lo he encontrado gracias a “Camarada del Frente”, comentarista cuasi-habitual de BorjaNet, y autor de su propio blog: Retaguardia Club (en la retaguardia de lo internacional). Si os molan las relaciones internacionales, no dudeis en echarle un vistazo. Para los que se estén imaginando que he gestionado el piso a través de alguien que sólo conozco a través del blog, me permito aclarar que Camarada del Frente y yo nos conocemos en persona desde que eramos chavales.

En fin, el piso está muy bien situado: cerca de la Universidad Complutense de Madrid (donde estaré trabajando), y cerca de la estación de metro de Moncloa. Tiene wifi, es espacioso, etc. Casi nada, señora. No obstante, muchas gracias a los que, a raíz de mi anterior post sobre la busqueda de un piso madrileño, contactasteis con sugerencias para encontrar piso o incluso me ofrecisteis espacio provisional o permanente en vuestros pisos.