Casi un mes sin escribir en el blog… la razón principal es que llevo de vacaciones desde hace una semana, y las semanas anteriores al comienzo de mis vacaciones estuve trabajando en un artículo y en varias cosas relacionadas con Haizea. Y ahora simplemente escribo para decir que estoy de vacaciones. Dos semanas, más concretamente. Son las vacaciones más largas que me he tomado desde que empecé el doctorado, y se deben a que, al estar trabajando en España, en Agosto el país se paraliza y las vacaciones son casi obligatorias (tampoco podría haber hecho mucho si hubiese seguido trabajando; todos mis compañeros de trabajo en la complutense están también de vacaciones)
Mi plan de vacaciones es estar en Bilbao, haciendo entrenamientos de rasquing y tumbing (no me clasifiqué para Pekin 2008, pero igual tengo suerte y me clasifico para Londres 2012 si me entreno más…) De momento me he dedicado a la vagancia total y absoluta, pero dentro de nada estaré un poco más activo para salir durante el Aste Nagusia (también la primera a la que tengo ocasión de asistir en cuatro años). Por cierto, a estas alturas (especialmente en las visitas a Bilbao en julio) me parece que ya he quedado con todos mis allegados bilbainos, pero si me he dejado a alguien en el tintero que me lo diga y quedamos en fiestas.
Y para los que, al igual que yo, saldréis esta semana por Bilbao: ondo pasa!
Cuánto tiempo señorito! Me alegro de que te sigan rodando las cosas. Como habrás podido comprobar por ti mismo, mi blog lo tengo bastante olvidado hace mucho más tiempo que tú, pero sigo aquí en los USA. Así que si uno de esos larguísimos fines de semana de 3 o 4 días, o incluso uno normal, si te apetece hacer un viajecito a la florida (yo ya fui a visitarte en Chicago y te habría vuelto a llamar si hubiera vuelto desde entonces) mi mujer (sí, me he casado este año, es de Buffalo (NY)), mi hijo (sí, en realidad es suyo pero mío de adopción) y yo estaremos encantados de recibirte.
Supongo que a estas alturas del mensaje estás ya alucinando bastante como para seguir leyendo, así que me despido con el ofrecimiento y espero tus noticias.
Un abrazo,
Patxi