Los dos primeros años en Chicago, la pregunta más habitual cuando venía de visita a España era “¿Qué tal por EEUU?”. Poco a poco, esa pregunta transicionó a “¿Pero cuanto te queda en EEUU?”, que se convirtió en la pregunta dominante durante mi tercer y cuarto año. Ya en mi quinto año de expatriación, la pregunta más común ahora parece ser “¿Pero tú te vuelves a España o no?”. Tras haberla respondido una y otra vez, me parece que merece la pena ponerla por escrito. La respuesta corta, por cierto, es “No lo sé”. Pero como me imagino que no os conformareis con eso, aquí va la respuesta larga…
Muchos de los españoles que me encuentro en EEUU suelen pertenecer a una de dos categorías: los que tienen decidido que van a volver raudos y veloces a España tras terminar sus estudios de postgrado (muchos alegando que no aguantan a los yankis, que echan de menos España, etc, etc.) o los que no conciben volver a España (generalmente echando pestes contra lo mal que está el patio a España). Lo que me suele sorprender es que, en casi todos los casos, estos españoles lo tienen decidido desde el primer día que pisan EEUU. España o es la Tierra Prometida que nos llama y a la que habremos de volver, o es el país tercermundista del que tuvimos la suerte de escapar.
Comento todo esto porque estoy seguro que todos conocéis al menos a una persona en cada categoría: el amigo que en su día hizo “algo” en EEUU (un master, un doctorado, una estancia, un curso, etc.) pero que ahora vive en España, o el amigo que se fue a EEUU y del que nunca más se supo. Y, naturalmente, mucha gente con la que hablo supone que yo también caigo en una de esas dos categorías.
Pues no. A mi sinceramente me atrae igualmente la opción de quedarme en EEUU que la de volverme a España. Ambas tienen sus pros y sus contras. Por simplificar mucho: en EEUU hay más facilidad para la investigación y la docencia, pero en España la calidad de vida es mucho mejor. Cuando digo esto en EEUU, los americanos más orgullosos se enervan; a ver que es eso de que en España se viva mejor que en “the greatest nation on the face of the Earth”. Pues porque es verdad: España tiene una cultura más relajada, con menos énfasis en el trabajo, más vacaciones, sanidad pública, etc. EEUU, en cambio, tiene una cultura mucho más orientada al trabajo donde ser un “workaholic” es algo bueno, no una patología. Se entiende que, con esa cultura, EEUU haya llegado a donde está pero, tras cinco años en EEUU, la verdad es que esa cultura te acaba tocando un poco las narices. Pero lo dicho: por otro lado, en pocos sitios se investiga tan bien ni da tanto gusto ser docente.
Vale, así que estoy dejando mis opciones abiertas… lo que pasa es que el momento en el que tendré que escoger una opción se aproxima sin prisa pero sin pausa, con lo cual ya debería tener respuesta para la pregunta del millón.
O igual no.
He aquí mi dilema: yo sé que quiero hacer carrera académica. Lo que pasa es que la carrera académica en EEUU supone un compromiso inicial de siete años: el famoso tenure track. Me explico: en EEUU, una vez te sacas el doctorado, tienes que pasarte siete años de Profesor Ayudante, al cabo de los cuales evalúan tu trabajo durante esos siete años y deciden si hacerte un contrato indefinido (para que nos entendamos: es como tener un periodo de prueba o un contrato de prácticas… de siete años). Es decir, reemplazas la tensión de la tesis por la tensión de que tienes que cumplir las expectativas del comité de contratación (que generalmente incluye publicar lo máximo posible, realizar docencia si es que te lo van a valorar, etc.). Saltas de la sartén al fuego.
Por otro lado, si vuelvo a España, seguramente no tendría problema en conseguir un contrato indefinido (y la seguridad laboral que ello conlleva) al poco de volver. Eso sí, aunque no hay un compromiso de siete años como en EEUU, sí hay un compromiso de facto: si vuelvo a España, ya tendría que ser para quedarme (especialmente porque si luego me arrepiento, volver a EEUU sería complicado).
Por lo tanto, hace tiempo decidí que ese compromiso no lo iba a hacer recién salido del doctorado. La razón principal es que quiero necesito un cambio de ritmo después del doctorado. No tengo ningún problema per se con lo de pasarme siete años haciendo el “tenure track”, o con comprometerme a volver a la nave nodriza, pero tampoco quiero meterme en semejante berenjenal después de seis arduos años de doctorado.
Mi plan, por lo tanto, es quedarme dos o tres años en EEUU después de terminar el doctorado. Evidentemente, hasta que no me ponga a mandar curriculums, pues no sabré dónde estaré exactamente esos dos o tres años, pero a priori me atrae el acceder a algún puesto universitario que sea “non-tenure track”, donde pueda combinar investigación y docencia pero sin la presión de que haya empezado la cuenta atrás de los siete años, o incluso meterme en el mundo de la empresa durante un par de años, para poder contar con esa experiencia (que, al final, desde el mundo académico lo vemos todo de una manera que no necesariamente se corresponde con lo que ocurre en el campo de batalla). También está la opción de hacer un postdoctorado, aunque esa opción me atrae menos, ya que supondría dedicarme al 100% a la investigación (es decir, sin docencia).
Pasados esos dos o tres años, habiendo visto cómo está el patio y evaluando todas las opciones que se me presenten, decidiré si me quedo en EEUU a largo plazo, o si me vuelvo a España. Así que resumiendo… ¿Volveré a España? No lo sé. Preguntádmelo en dos o tres años :-)
Últimos comentarios