A pesar de ser muy geek, la verdad es que tengo un punto ludita y nunca he sido de los que tienen que tener el ultimo gadget. Hasta ayer, mi móvil era de los que llaman, reciben llamadas, mandan mensajes, y poco más. No sentía la necesidad de “llevar Internet en mi bolsillo” o, mejor dicho, el precio no me merecía la pena (dado que vivo con un sueldo de doctorando). Sin embargo, hace poco empezó a atraerme más la idea de tener un “smartphone” y, puesto que estoy a punto de doctorarme, decidí dar el salto.
Así que aquí está mi nuevo juguete, mi flamante Nexus One:
Lo he tenido menos de 24 horas, así que no he podido trastear mucho con él, aunque de momento mis impresiones son muy positivas: buen interfaz, aplicaciones muy útiles, rápido, …
Bueno, ¿y por qué me decidí por fin a montarme en el carro de los smartphones? Varias razones:
- Estar conectado: Es muy cliché, pero vivimos en un mundo hiperconectado. Tampoco soy de los que quieren estar enchufados 24 horas al día, pero si que ha habido varias ocasiones recientemente en las que haber tenido acceso móvil a Internet habría venido muy bien: para consultar algo online, porque estaba pendiente de un e-mail importante y no podía moverme del ordenador, al estar atascado inesperadamente en algún sitio y no tener nada con lo que pasar el rato, etc.
- Consolidación de gadgets: Antes del Nexus One, tenía un móvil básico, un reproductor mp3, un GPS, y una cámara digital (y, en algunas ocasiones, he acabado llevando los cuatro trastos conmigo). Me parece que los smartphones han llegado a un punto en el que pueden consolidar todos esos dispositivos adecuadamente y sin sacrificar calidad (excepto, quizás, la cámara digital, aunque la cámara del Nexus One está muy bien para fotos casuales).
- Es un dispositivo “abierto”: Esto es algo especifico del Nexus One (realmente de todos los teléfonos Android, pero me parece que el Nexus One es el más representativo). A diferencia de muchos otros smartphones (como cierto teléfono manzanero…), el Nexus One tiene un sistema operativo libre, una plataforma de desarrollo libre, y ofrece la posibilidad (sin marear la perdiz) de comprar el dispositivo liberado (que es lo que he hecho yo, para poder utilizarlo en España). Evidentemente, no es un dispositivo 100% libre, pero menos da una piedra (proprietaria).
En fin, a ver si más adelante escribo algo más detallado sobre el nuevo juguete. También me apetece mirar un poco el desarrollo de aplicaciones con Android, aunque antes de eso tengo que terminar la tesis :-P

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