Un trimestre de agárrate y no te menees

Jolin, casi tres meses sin escribir en el blog. Y yo que pensaba que después de la tesis por fin iban a acabar estos periodos de sequía en el blog. En fin, la razón es simplemente que este trimestre (el trimestre de invierno, de comienzos de enero a finales de marzo) he estado hasta las cejas de curro, sobre todo porque tenía que impartir dos asignaturas a la vez y, entre las dos asignaturas, tenía 70 estudiantes.

Ya, ya, parece poco, pero aquí en EEUU, donde las clases suelen tener 20 estudiantes, impartir dos asignaturas a la vez y tener tantos estudiantes es bastante raro. De hecho, ¿sabéis esa cara que ponemos cuando nos describen algo desagradable, como cuando a alguien se le sale medio hueso del brazo después de pegarse una leche monumental? Esa es la cara que me ponía casi todo el mundo en la universidad cuando me preguntaban “¿Qué tal este trimestre?” y les decía que estaba impartiendo dos asignaturas y tenía tantos alumnos.

Pero, ¿cómo es posible? Vamos, en las universidades Españolas estamos acostumbrados a impartir varias asignaturas al mismo tiempo con muchos más estudiantes, y no es para tanto (el año que estuve dando clase en Deusto tenía casi 100 estudiantes en una misma clase, y no me consumió ni una tercera parte de lo que me consumió una sola de las asignaturas que impartí este trimestre). Vale, pues imaginaros esto (sobre todo los que habéis dado clase a nivel universitario): imaginaros el mejor estudiante de vuestra clase. Motivado, con ganas de aprender, e inteligente. De los que van a por más que el aprobado fácil, pero tampoco quieren sacar nota y ya está. El tipo de estudiante que genuinamente quiere aprender.

Vale, pues ahora imaginaros setenta estudiantes como ese. Así es el aula americana (bueno, en todas las casas se cuecen habas, y también había algunos que iban a por el aprobado y poco más, pero eran ultra-minoría). Me imagino que los lectores docentes pensarán “¡Qué gozada! ¡Ojala esa fuese mi aula!”. Sí, efectivamente, me quejo de vicio, pero tener estudiantes tan motivados es un arma de doble filo: hay que preparar las clases mucho mejor (en EEUU los chavales no se cortan a la hora de hacer preguntas, y no solo para pedir clarificaciones, sino para preguntar casos hipotéticos que a ti igual ni se te habían ocurrido), hay que cubrir mucha más materia, más proyectos, etc. Vamos, requiere bastante trabajo día a día.

Para que os hagais una idea, estas son las dos asignaturas que impartí este trimestre (que, en nuestra universidad, son 10 semanas, con 3 horas por semana para cada asignatura).

  • Introducción a la Programación. En EEUU, como he explicado en otros posts, no escoges una licenciatura desde el primer día, y sueles escoger una especialización en tu segundo o tercer año (el “major” de tu licenciatura), y tienes muchas asignaturas que no tienen nada que ver con tu “major”. Esta asignatura de introducción a la programación era para “non-majors”: gente que no se va a especializar en informática, pero quiere aprender programación (o tiene que aprender, porque la asignatura también sirve para cumplir ciertos requisitos de la carrera).

    Prácticamente todos los estudiantes empezaron desde cero (era su primer contacto con la programación) y, en diez semanas, vimos C/C++, Orientación a Objetos, Python, XML, y SQL. De nuevo, ojo al dato: son “no-informáticos” y, al final del trimestre, algunos de ellos alcanzaron un nivel que mucha gente no alcanza hasta su segundo o tercer año de carrera en España. Canela fina, señora.

  • Sistemas Operativos. Esta asignatura era para “majors” de informática. Vamos, estudiantes que ya saben programar, etc. ¿Y que hacen los estudiantes en esta asignatura? Implementan un kernel para arquitecturas x86. Y esta no es una especie de asignatura-proyecto que realizan después de aprender sobre sistemas operativos en otras asignaturas. Es la primera y única asignatura de Sistemas Operativos que ven en la carrera, e implementan un kernel a la vez que aprenden por primera vez sobre conceptos fundamentales de sistemas operativos. Y lo hacen en diez semanas. Cágate, lorito.

    Vale, vale, no lo implementan completamente desde cero. Partimos de la base de un kernel didáctico llamado Pintos, pero los estudiantes todavía tienen que implementar un planificador de procesos con prioridades, las llamadas de sistema, un gestor de memoria virtual, y un sistema de ficheros. Vamos, similar a la asignatura de sistemas operativos que yo mismo tuve hace seis años aquí en Chicago. En Deusto tuve tres asignaturas de sistemas operativos y pensaba que entendía como funcionaba un sistema operativo pero, cuando tuve que implementar un kernel yo mismo, lo entendí a un nivel mucho más profundo.

    La asignatura de sistemas operativos, en concreto, es un buen ejemplo de por qué las asignaturas aquí, incluso con un número reducido de estudiante, requieren mucho más tiempo. Impartir una asignatura donde treinta y pico estudiantes están peleándose con la implementación de un kernel, y te van a hacer muchas preguntas (porque si no entienden algo, entonces no van a poder implementarlo), requiere mucho más tiempo y preparación que una asignatura “clásica” donde simplemente vas a clase 2-3 días a la semana, largas una chapa sobre un semaforo nosequé, una página de memoria virtual tralará, que la abuela fuma en pipa, etc. y al estudiante no se le exige una aplicación inmediata de esos conocimientos (y, a su vez, el profesor no tiene que estar tan al pie del cañón).

Y eso no es lo único que ha pasado este trimestre. Al igual que el año pasado, y hace dos años, nos hemos vuelto a clasificar para ICPC, el “mundial de programación”. Bueno, de hecho, nos clasificamos en Noviembre y se me pasó escribir un post, pero este trimestre es cuando hemos empezado los entrenamientos. Originalmente, el mundial iba a tener lugar a comienzos de marzo en Egipto y, como os podréis imaginar, tuvieron que posponer el evento. Ahora va a tener lugar en Orlando (Florida) en Mayo. Es mucho más cómodo que tener que ir hasta Egipto, pero la verdad es que ir a DisneyWorld va a saber a poco cuando nos habíamos hecho a la idea de ver pirámides :-/

Ah, y en Globus nos han vuelto a admitir como organización mentora en Google Summer of Code.

Me parece que no me dejo nada en el tintero. El próximo trimestre (otras diez semanas a partir de este lunes) sólo voy a impartir una asignatura, Redes, donde, entre otras cosas, los estudiantes van a implementar un router. En fin, espero que no haya otra sequía blogueril de tres meses, que se supone que andaré menos liado este trimestre (pero eso lo he dicho muchas otras veces, así que quien sabe…).

FacebookTwitterMeneameDeliciousCompartir/Guardar

2 Responses to “Un trimestre de agárrate y no te menees”


  • Igualito a cuando nosotros íbamos a clase… no me imagino yo a ciertos profesores que teníamos dando así las asignaturas…

  • zorionak, da gusto ver gente asi que se ha marchado y le ha echado huevos al tema. Ojala las cosas cambiasen en Espanya. En Euskadi se necesita gente como usted, en ingles y ensenyando las cosas asi … tenemos que cambiar la cultura de la ensenyanza.

Leave a Reply