Archive for the 'Diatribas' Category

Sin palabras

Sin palabras. Así me he quedado conforme se han desarrollado los tristes eventos de este día maldito. Como seguramente ya sabe todo el mundo, esta mañana un perturbado (no se me ocurre otra manera de describirlo) se ha liado a tiros en la universidad Virginia Tech, matando a 32 personas. Este es el tiroteo con más muertes en toda la historia de EEUU, más incluso que en el ínfame tiroteo en el instituto de Columbine. Es una masacre, un sinsentido, una barbarie indescriptible…

La culpa de esta desgracia, evidentemente, la tiene el desalmado que, por motivos que aun se desconocen, sesgó a sangre fría la vida de 32 inocentes. Pero no podemos olvidar que EEUU es un país donde es legal comprar y poseer armas de fuego, y que por mucho que los politicuchos insistan en entonar que “Guns don’t kill people; people kill people” (”las armas no matan a las personas, las personas matan a las personas”), en el siglo XXI es un anacronismo inexplicable e injustificable que cualquier persona pueda comprar una pistola como quien se compra una barra de pan. Esto tiene su origen en la Segunda Enmienda a la Constitución Americana, que garantiza el derecho de los ciudadanos a portar armas. Es un derecho que tenía mucho sentido a finales del siglo XVIII, cuando EEUU era una nación joven en el que la Ley todavía no llegaba a todos lados, y donde además existía un peligro palpable de que Inglaterra intentase reconquistar EEUU. Más de dos siglos después, la Segunda Enmienda afortunadamente ya no se ve como un derecho ilimitado y existen controles, restricciones, y verificaciones previas a poder comprar un arma, lo que suele prevenir que alguien con historial delictivo compre un arma. Pero esto no previene contra alguien a quien, teniendo un historial limpio, se le cruzan los cables y decide causar una masacre antes de terminar su triste y patética existencia.

Lo que más miedo me da es que esta vez se le han cruzado los cables a alguien de Virginia pero… ¿y si se le hubiesen cruzado a un estudiante de la Universidad de Chicago? Cuando pienso en lo arbitrario que resulta, se me ponen los pelos de punta. Por lo menos me consuela que el estado de Illinois, y la ciudad de Chicago en particular, cuenta con las leyes más restrictivas en materia de control de armas en todo EEUU. De hecho, en Chicago es practicamente imposible conseguir una pistola, y la compra-venta de otros tipos de armas está altamente controlada.

En fin, cada vez que pasa algo así, pierdo un poco más de fe en el futuro de la humanidad…

Jurando en hebreo

Hace unos minutos ha ocurrido algo que hace tiempo que no me pasaba. Mi nivel de frustración en frente del ordenador ha llegado a tal nivel que he acabado gritando, insultando, y lanzando todo tipo de injurias y calumnias a mi pobre PC. Y no lo digo metaforicamente… no quiero ni imaginarme lo que pensarán los vecinos. ¿El culpable? Muy sencillo: un procesador de textos :-P

No, no estoy utilizando el procesador de textos del innombrable. Estoy utilizando OpenOffice Writer, que me parece un software muy loable… pero sigue siendo un procesador de texto. Para que nos situemos, estoy redactando los resultados intermedios de mi tesina para entregarlos mañana. Nos proporcionan dos plantillas: una en el formato del innombrable y otra para LaTeX. Problema: la gente con la que estoy trabajando en este proyecto son de los de “uy, sí, si yo sé LaTeX, pero que pereza, con lo comodo que es [el procesador de textos del innombrable] con el control de cambios y bla bla bla”. Así que no he tenido más remedio que ponerme a utilizar el OpenOffice, que insisto que me parece que está muy bien, pero es que a mi no me gustan los procesadores de texto para documentos de más de 2 páginas.

En definitiva, que me he tenido que pasarme casi 20 minutos para que las imagenes aparezcan donde quiero que aparezcan (para complicar el asunto, es una plantilla a dos columnas). Y cuando parece que ya están donde las quiero, añado una coma en la primera página y las imagenes empiezan a bailar por todo el documento. Y yo gritandole al ordenador, aludiendo a la profesión de su madre, llamandole de todo, indicandole que puede meterse el procesador de textos por un orificio que (al ser un ordenador) ni siquiera tiene, etc. Y es que, claro, con LaTeX habría terminado el puñetero documento una hora antes.

Menos mal que les he dejado bien claro a mis colaboradores que mi tesina la voy a escribir con LaTeX… y ya me gustaría ver al listo que intente convencerme de lo contrario…

Ale, ya me he desahogado ;-)

ETA, ETA! Basque, Basque!

Hoy he ido a ver la última película de Spielberg, Munich. Peliculón. Pe-li-cu-lón. Después de La Guerra de los Mundos (que estaba muy bien como película de acción, pero poco más) y La Terminal (pse), da gusto ver a Spielberg en plena forma. Hubo escenas que me pusieron los pelos como escarpias. Pero bueno, no escribo para hablar sobre la película (aunque os recomiendo que vayais a verla), sino para resaltar una escena donde yo, en un cine lleno a rebosar, he sido el único en descojonarme.

Lo que voy a contar no revela nada importante sobre la trama, así que no os preocupeis si todavía no habeis visto la película. Hay una escena (un tanto tensa) en el que unos agentes israelis se ven en un aprieto y no pueden revelar que son israelis, sino que tienen que pretender que son terroristas. De repente, uno de los israelís grita “ETA, ETA! Basque, Basque!” para indicar que son terroristas vascos. De hecho, antes de decir eso, el israelí exclama “Itiei! Itiei!” y yo me imaginé que sencillamente era una palabra clave o algo así… hasta que dice “ETA, ETA! Basque, Basque!” y me di cuenta que estaba deletreando E-T-A en inglés :-D Me parece que si no tienes ni idea de lo que es ETA (o tienes la equivocada idea, que tiene mucha gente por estos lares, de que todos los vascos son terroristas sanguinarios), pues la escena queda bien. Pero sabiendo lo que es ETA, y viendo que los agentes israelis tienen de vasco lo que yo de congolés, pues no pude evitar pegar una sonora carcajada, lo que dejó un poco sorprendido a los que se sentaban junto a mi, teniendo en cuenta que era una de las escenas tensas de la película.

Me pregunto si, al doblar la película al español, cambiarán la frase por algo como “IRA, IRA! Irlandeses, Irlandeses!”, porque me da la impresión de que la frasecita “ETA, ETA! Basque, Basque!” puede provocar bastante risa ante publicos españoles (y especialmente en Euskadi). No sería la primera vez que el doblaje no es una traducción literal del original, sino que se adapta a las “sensibilidades” del publico. Por ejemplo, ¿os acordais de la “chacha” en Los Goonies? ¿La que sólo habla italiano? En la versión original, es mexicana y sólo habla en español a lo largo de la película (lo que no tendría mucho sentido en la versión doblada). ¿Y recordais qué cuando Michael J. Fox viaja al pasado en Regreso al Futuro utiliza el nombre Levi Strauss (porque su madre lo ve escrito en sus pantalones)? En la versión original, utiliza el nombre “Calvin Klein” (una marca que, en 1985, apenas era conocida en España, a diferencia de los vaqueros Levi’s).

En fin, todo esto me recuerda a otros ejemplos de guionistas americanos que se sirven de una versión estereotipada de los vascos (y vascas). A bote pronto, me acuerdo de dos:

  • El famoso episodio de MacGyver contra los terroristas vascos. No, no es una leyenda urbana. El dichoso episodio existe. Tras indagar un poco, se trata del sexto episodio de la primera temporada. Los “terroristas vascos” aparecen al comienzo del episodio, cuando MacGyver sale victorioso de una mini-aventura. Según la sinopsis del episodio, esta mini-aventura es simplemente “In the Pyrenees Mountains, MacGyver rescues a prisoner, then makes a daring escape with her by raft”. Resulta que en Los Pirineos, MacGyver se enfrenta a unos “montañeros vascos” que hace años que luchan contra España y Francia. Hay varios pantallazos aquí y podeis bajaros la mini-aventura aquí. Había oido hablar de este episodio varias veces pero nunca lo había visto… me ha dejado más flipado que el Especial Navideño de La Guerra de las Galaxias. Qué ridiculo. Qué absurdo. Qué chorrada de proporciones épicas. Pero bueno, como dijo peti en un comentario, ¿qué podemos esperar de unos guionistas que permiten al protagonista crear una ametralladora con un boligrafo y un chicle?
  • La película Chacal (la de Richard Gere, no la original). Resulta que la ex-novia del personaje de Richard Gere es una ex-terrorista vasca. Bueno, eso lo comentan muy de pasada en la película y queda hasta creible (porque el personaje de Gere es un ex-terrorista del IRA). Pero hay un momento en el que otro personaje le dice a Gere: “Ella es vasca, ¿no? Eso lo explica todo… las mujeres vascas tienen un caracter muy fuerte” (o algo así). Cuando vi la película en el cine, recuerdo que una mujer (presumiblemente vasca) exclamo: “¡Menuda cho–rra-da!”

En fin, impresionante… ¿Alguien conoce más ejemplos de películas o series de televisión donde aparece una versión totalmente estereotipada de los vascos (y vascas)?

Aberraciones tipográficas

Ayer tuve un mal día. No lo niego. Llegue a casa de mala leche (por varias razones) y empecé a escribir una larga diatriba sobre una de las cosas que más me había incordiado durante el día. Cada vez que me ocurre eso, al terminar el artículo me digo a mi mismo “ya lo publicarás mañana, leyendolo con más calma, que ahora estás que echas chispas”. Pues bien así lo hice, y aquí teneis el artículo con el tono un poco más rebajado (lo siento, no he guardado el original, y debería haberlo hecho porque podría crear una fantastica antología de “Articulos que Nunca Publiqué” :-D )

Lo dicho: El otro día me pasaron muchas cosas que me tocaron la moral, y en este artículo voy a hablar sólo de una de esas cosas. Una persona ha intentado convencerme de que todo aquello que yo considero una aberración tipográfica es, en realidad, “la manera en la que debería escribirse una tesis doctoral”. Para demostrarlo, nos ha enseñado a varias personas una serie de tesis doctorales que, sinceramente, han hecho que me ardan los ojos al presenciar semejante ataque terrorista contra el buen gusto tipográfico.

Antes de nada, aclaro algo: desde hace bastantes años, soy fan incondicional de LaTeX y, seguramente debido a ello, un aficionado a la tipografía. No presumo de ser un gran experto, pero por lo menos me parece que me sé bastante bien los fundamentos y que puedo hablar con un poco de propiedad.

Entremos en materia. La susodicha persona ha empezado menospreciando LaTeX, diciendo que es mejor utilizar un procesador de textos porque así tienes más control sobre el documento. Cojonudo. A la mierda las ideas de Knuth (dios indiscutible de la programación) de que un cientifico debería dedicar sus esfuerzos a escribir, y no a cambiar los márgenes en el Word mientras un clip aborto te pregunta si “¿Está escribiendo una carta de amor?” Pero bueno, eso la verdad es que no me importa tanto, porque entiendo que LaTeX no es precisamente user-friendly, que para gustos están los colores, y que si prefieres utilizar un procesador de textos, pues tu mismo y tu mecanismo.

Lo peor viene a continuación, cuando esa persona insiste en que las letras tipo sans-serif (Arial, Tahoma, etc.) son las más populares para escribir tesis doctorales, y que mola escribir documentos largos con sans-serif. Así que visualizad esto: Un libro de unas 250 páginas escrita unicamente con letra sans-serif. Los que seais LaTeXeros, o sepais algo de tipografía, seguramente estais diciendo en este momento: “¡Apóstata! ¡Anatema! ¡Cómo te atreves a decir semejante burrada!”

(para los que no tengais muy claro lo que son las letras tipo serif y sans-serif: Un ejemplo de letra serif es la Times New Roman. Un ejemplo de sans-serif es la Arial. Se distinguen porque las serif tienen unos ‘remates’ en sus bordes, y las sans-serif no. JosuKa tiene una ilustración bastante buena en su página sobre letras)

Efectivamente, estamos ante una aberración tipográfica de orden mayor. Como primera muestra de ello, os reto a que conteis el número de libros en vuestra biblioteca particular que utilizan letra serif, y luego el número de libros con letra sans-serif.

Pasemos a una explicación más científica. La razón por la que escribir un libro en sans-serif resulta una idea sencillamente repugnante a cualquier tipógrafo es porque, en un medio impreso, es un tipo de letra poco legible. ¿A qué me refiero exactamente cuando digo que es poco legible? Me refiero a que cansa la vista más rapidamente que un tipo de letra serif. Las letras serif son más legibles en medio impreso precisamente por esos remates en sus bordes, que permiten que el ojo enlace más facilmente una letra con otra, consiguiendo una lectura más fluida. ¿Significa esto que la letra sans-serif tiene que quedar abolida del medio impreso? En absoluto. Sin embargo, no podemos pretender que una persona pueda leer 200 páginas sans-serif, y que a consecuencia de ello no acabe al borde de un desprendimiento de retina. En documentos largos es imperativo el uso de una letra serif, no sans-serif.

Curiosamente, en un medio electrónico ocurre precisamente lo contrario. Por ejemplo, en la web, la aberración tipográfica es permitir el predominio de letras serif, que son menos legibles en el ordenador que las sans-serif. Sin ir más lejos, fijaros en esta misma página. ¡Está compuesta integramente en letras sans-serif! Esto se debe a que, cuanto menor es la resolución (en un monitor la cantidad de puntos por pulgada es mucho menor que en una impresora), menos legible se hace la letra serif. La letra serif es eficaz, sí, pero sólo cuando la resolución es suficiente para que el ojo siga con facilidad esos remates. Y eso en un monitor no es posible (aunque sí en una impresora, ya sea a chorro tinta o laser)

Pero claro, ocurre que a veces somos muy cazurros. Como en la pantalla queda mucho mejor la letra Arial que la Times New Roman (como acabo de decir, eso es innegable), pues suponemos que lo mismo será cierto al imprimir el documento. Craso error. Los documentos de cierta longitud deben ir impresos en un tipo de letra serif, a pesar de que en la pantalla del ordenador tengan mejor aspecto con una letra sans-serif.

Bueno, eso en cuanto a lo de las letras serif y sans-serif. Hay otra cosa sobre las tesis doctorales que nos enseñaron que me hizo sentir un dolor punzante en mis nervios opticos, pero que al final me callé, puesto que veia que mis ideas sobre serif/sans-serif no caian bien. Las tesis estaban impresas en papel blanco nuclear. No quería comentarlo porque podía imaginarme la respuesta: “Es que así tiene un aspecto más limpio.” Lo siento mucho, pero lo del papel blanco también es de las primeras cosas que te enseñan en tipografía. Un documento de cierta envergadura (como una tesis doctoral) tiene que ir impresa en un papel que tenga un tono marfil (sin llegar a un tono crema o excesivamente ocre). El papel blanco nuclear disminuye la legilidad porque también cansa la vista, principalmente porque refleja en exceso la luz. El papel marfil, en cambio, refleja menos la luz y hace que el contraste entre el fondo y las letras no le resulte tan chocante a los ojos. De nuevo, echad un vistazo a los libros de casa y contad los que tienen papel blanco nuclear, y contad los que tienen papel marfil.

Así que ya veis, hoy basicamente me han dicho que mi tesis debería estar impresa en papel blanco nuclear, utilizando un procesador de textos porque así tengo más control, y utilizando sólo letras sans-serif, que quedan mejor. Menuda sarta de gilipolleces. Con eso lo único que consigo es que el tribunal me demande por provocarles ceguera. No, en serio, exageraciones y coñas aparte, si quiero que el tribunal que evalue mi tesis lo lea a gusto, procuraré enviarselo en un formato que sea lo más legible posible. ¿Y sabeis como voy a hacerlo? Utilizando LaTeX, con letras serif, y en papel marfil. Y quien pretenda convencerme de lo contrario demuestra que sabe de tipografía tanto como yo de la cría del cangrejo salvaje en cautividad.

Me imagino que llegado a este punto, habrá quien no se crea ni una palabra de lo que digo. En tal caso, recomiendo encarecidamente la lectura de The Form of the Book de Jan Tschichold, considerada una de las obras maestras de la tipografía, y Manual de edición y autoedición de José Martínez de Sousa. Por citar a ambos libros, Jan Tschichold dice en su lista de Ten Common Mistakes in the Production of Books:

5. White, and even stark white, paper. Highly unpleasant for the eyes and an offense against the health of the population. Slight toning (ivory and darker, but never crème), never obtrusive, is usually best.

Y Martínez de Sousa dice de las letras sans-serif:

Lo cierto es que se trata de una letra cansina, útil para ciertos textos en sus versiones más finas, pero, en general, no apta para una obra de lectura continua.

Pues eso. ¡Que gozada poder liberar mi tensión a traves de un weblog! :-D