Archive for the 'Docencia' Category

Pasarse al otro bando

Me acabo de dar de morros con la dura realidad de lo que implica ser profesor universitario, cuatro meses después de haber empezado a trabajar. Durante estos últimos cuatro meses, ha sido todo coser y cantar… llevo dando clase unos cuatro años (fuera y dentro de la universidad, pero nunca como profesor profesor), con lo que preparar temarios, ponerme en la tarima a explicar, etc. no me supone ningún trauma.

Sin embargo, este es el primer año que me encargo de una ‘asignatura de teoría’. Así las llamamos en Deusto, también las he oido llamar ‘asignaturas de aula’. Vamos, asignaturas que duran un cuatrimestre entero, se dan en un aula de ‘teoría’ (no de ordenadores) y tienen una evaluación final en forma de examen.

Y aquí viene el quid de la cuestión. El viernes fue el examen de mi asignatura (de programación en C/C++, fue un examen a pie de maquina), y he pasado los últimos días enclaustrado en casa corrigiendo. Para desesperación de mi yo-estudiante, ha suspendido la asignatura el 48% de los alumnos que se han presentado (un porcentaje que, al parecer, es normal en la asignatura). Mi yo-profesor, en cambio, se sentía orgulloso de haber sido justo y de haber aprobado a los/las que han demostrado saber programar en C/C++.

Mi yo-estudiante opina que soy un cabrón, que ya podría aprobar a más gente, que la mitad de mis alumnos/as estarán ahora mismo cagandose en mis muertos y maldiciendo el día que nací, de la misma manera que en la carrera poniamos a parir a un profesor cuando pencaba a alguien.

Por otro lado, mi yo-profesor opina que un docente está obligado moralmente a suspender a quien no demuestre tener unos conocimientos aceptables del temario. Es su deber impedir que alguien progrese por la escala evolutiva de la carrera si no sabe programar. Siempre y cuando la calificación sea justa (en el sentido de justicia: aprueba quien sabe, y suspende quien no sabe), no hay ningún conflicto o razón por la que comerse el tarro.

En definitiva, una situación bastante esquizofrénica, en plan Smeagol/Gollum… Igual el yo-estudiante y el yo-profesor son conciliables, pero algo es innegable: cuando cuelgas en la cartelera una lista de calificaciones que basicamente dice “La mitad de vosotros os vais a pasar agosto estudiando mi asignatura”, te das cuenta, sin duda, de que has completado tu paso al otro bando…