Archive for the 'Recetas' Category

Shish kebab

Pinchos morunos

Hace un par de años, intenté hacer pinchos morunos (lo que originalmente se conoce como Shish Kebab), y el resultado fue satisfactorio aunque un tanto mediocre. Con más experiencia culinaria, me decidí a volver a intentarlo, y el resultado puede verse arriba. La verdad es que salieron muy bien, y el sabor me recordó a los míticos pinchos morunos del Bar Iruña. Aparte de los pinchos, también hice un par de salsas de curry que complementaron el sabor de los pinchos muy bien. También había pitas tostadas, que podían tomarse con los pinchos o directamente untarse en las salsas.

Así que aquí va la receta:

Ingredientes (4-6 pinchos)

  • 500 gr. de carne de cordero, ternera, o pollo.
  • Mezcla de especias para kebab.
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 pimiento verde.
  • Pinchos de bambú o de metal.
  • Para la salsa de curry: 1 yogur natural (sin azucar), pasta concentrada de curry o curry amarillo, vinagre, limón.
  • Un par de pitas

Notas sobre los ingredientes:

  • Ayer experimenté con pinchos de ternera, cordero, y pollo y, en mi opinión (y la del amigo que convencí para que hiciese de conejillo de indias), los mejores pinchos son los de cordero, pero para gustos los colores :-) La carne, en teoría, puede venir de cualquier parte del animal, siempre y cuando se pueda cortar en cubos de 2cm y tengan poca grasa. Depende de la calidad que queremos que tenga el pincho moruno. Los pinchos de cordero que hice ayer eran con carne del hombro que generalmente se reserva para guisos y, aun así, salió muy bien. En algunas recetas recomiendan utilizar carne de solomillo.
  • Tengo que confesar que yo hice trampa, y utilicé una mezcla de especias ya preparada. Estas mezclas pueden encontrarse en tiendas indias (que aquí son fáciles de encontrar, pero me imagino que no abundan en España), y también podemos utilizar una mezcla propia utilizando una receta en Internet.

Instrucciones (Pinchos)

  1. Cortar la carne en cubos de 2cm.
  2. En un contenedor (puede ser un bol que podamos tapar con una tapa o con papel albal, o una bolsa que pueda cerrarse seguramente) poner la carne. Añadir un chorro pequeño de aceite de oliva. Remover. Añadir especias hasta que todos los trozos de carne estén casi completamente cubiertos de especias, y tengan un olor fuerte a especias.
  3. Tapar el contenedor y dejar macerar durante 12-24 horas.
  4. Si utilizamos pinchos de bambú, dejarlos en remojo durante 10 minutos antes de empezar a preparar los pinchos.
  5. Cortar la cebolla y los pimientos en láminas de unos 2cm.
  6. Atravesar la carne y los vegetales con el pincho.
  7. Idealmente, el pincho moruno debe cocinarse a altas temperaturas directamente sobre la llama en una barbacoa de carbón. Por supuesto, esta no es una opción disponible para los que vivimos en un apartamento. En EEUU, los hornos de gas suelen incluir un broiler, un compartimento donde puedes poner comida directamente debajo de la llama que calienta el horno (ejemplo). Es decir, no vale poner el pincho en el horno, y cocinarlo con calor indirecto. Es necesario cocinarlo con calor directo. En un horno eléctrico, me imagino que podría hacerse con el “grill”.
  8. En fin, una vez que hayamos decidido que aparato vamos a utilizar para cocinar el pincho, cocinarlo hasta que esté bien hecho (generalmente, en cuanto notemos que los extremos de la carne y los vegetales empiezan a tostarse). En el broiler de mi casa tardó unos 15 minutos en hacerse. No olvidar darle la vuelta al pincho unas cuantas veces. NOTA: Si hacemos pinchos de pollo, no olvidemos que el pollo tarda menos en hacerse que la carne de ternera y de cordero. Hay que tener esto en cuenta si estamos haciendo pinchos de distintas carnes (hay que sacar los pinchos de pollo antes). Además, los vegetales estarán menos hechos en los pinchos de pollo (puede ser una buena idea dejar los vegetales en el horno unos minutos antes de ponerlos en los pinchos de pollo, para que estén en su punto cuando el pollo esté hecho).

Instrucciones (Salsa de Curry)

  1. En un bol, mezclar el yogur con la pasta de curry, o con el curry en polvo. Aquí no hay una justa medida, y depende de la intensidad del curry. Hay que probar la salsa hasta que se note en sabor al curry. Ojo, que la salsa no debe tener un sabor fuerte.
  2. Añadir unas gotas de vinagre blanco y unas ralladuras de limón. Mezclar.
  3. Servir junto con pitas tostadas (podemos aprovechar el horno después de hacer los pinchos para tostar la pita uniformemente). Podemos untar la carne, los vegetales, o las pitas en la salsa de curry.

Shortbread cookies (galletas de mantequilla)

Como he comentado en alguna ocasión, en Globus tenemos un MUD que utilizamos para comunicarnos entre todos. Aunque generalmente solo se habla de trabajo, de vez en cuando hay charlas sobre temas menos serios, sobre todo durante el fin de semana. Hoy, una desarrolladora de Globus comentó que su hijo (de diez-y-pico años) estaba haciendo galletas (al parecer, era su “homework” para este fin de semana). Tras numerosas descripciones de lo bien que olia su casa a cuenta de las galletas (y tras unos cuantos desarrolladores de Globus hablando de sus tipos favoritos de galletas), a mi me entró el mono de ponerme a hacer repostería. Sin embargo, era incapaz de hacer las recetas más típicas porque, sencillamente, no tengo huevos.

Para los malpensados que, tras esa ultima frase, han concluido que carezco del suficiente coraje para hacer galletas, me permito clarificar que lo que me faltan son huevos de gallina. Como todas las recetas de reposteria que he probado requieren huevos, pues estaba más bien chungo el tema. Afortunadamente, alguien en el MUD de Globus sugirió que hiciese “shortbread cookies”, que no requieren huevos. Tras mirar la receta en uno de mis libros de cocina, comprobé que esto no son nada más y nada menos que las “galletas de mantequilla” de toda la vida. Son sencillisimas de hacer, y aquí va la receta:

Ingredientes (para ~24 galletas)

  • 170g de mantequilla (dejar unas horas fuera de la nevera para que esté blanda y a temperatura ambiente)
  • 55g de azucar
  • 300g de harina

Instrucciones

  1. Mezclar el azucar y la mantequilla en un bol.
  2. Una vez mezclados, añadir la harina poco a poco y mezclar.
  3. Si, una vez mezclados los ingredientes, la masa se resquebraja, añadir más mantequilla (una o dos cucharadas). Una variación es añadir una cucharada de extracto de limón a la mezcla, para darles un ligero sabor a limón (yo lo hice con la mitad de las galletas, las rectangulares)
  4. En una superficie plana (y limpia) se echa un poco de harina, y se extiende la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de 1cm
  5. Se hacen las formas de las galletas con moldes. Yo no tenía moldes, así que utilicé un vaso (pequeño). Para las galletas rectangulares, utilice un corta-pizzas para hacer unos cortes limpios (se podría utilizar un cuchillo también). Para que las figuras salgan bien, hay que dejar un par de centimetros entre galleta y galleta. La masa restante se vuelve a extender y se repite este paso hasta que no queda masa.
  6. Poner en una bandeja engrasada o con una hoja antiadherente. Dejar en el horno a 175ºC durante 20 minutos.
  7. Una vez hechas, dejar enfriar 10-15 minutos fuera del horno. Se puede espolvorear azucar glasé sobre las galletas para decorar.

Las galletas salen un poco secas, pero así es como tienen que salir. Aun así, son bastante sabrosas, y una buena opción cuando no tenemos ingredientes perecederos (p.ej. huevos o leche) en casa.

Pasta y filetes

El viernes estaba “hanging out” con un amigo americano y, al ser aficionados los dos a la cocina, decidimos buscar alguna receta interesante en un libro o en Internet, y dedicar la tarde a hacerla. Al final nos decantamos por hacer “Pasta Diavolo”: pasta con pollo y mucho mucho picante (es un plato que probé en Londres el año pasado, y llevaba tiempo con ganas de intentar hacerlo por mi cuenta). La receta ya la colgaré más adelante en el blog (resultó ser un plato muy bueno, si te gusta el picante), ya que el proposito de este post no es la receta sino hacer una reflexión. Mientras disfrutaba la Pasta Diavolo, me di cuenta de que hace un año y ocho meses (antes de mudarme a Chicago) yo era un inepto culinario. Y, sin ser un gran chef, ahora puedo hacer capazmente platos “de toda la puta vida” y, de vez en cuando, cosas un poco más exquisitas como la Pasta Diavolo.

Hay que ver cómo te obliga a cambiar la emancipación. Antes de venir a Chicago, los unicos platos que yo era capaz de cocinar eran pasta (sólo la pasta, claro… la salsa que me la den ya hecha) y filetes (y, si eran empanados, me los tenían que empanar previamente). En los meses anteriores a irme a EEUU, también aprendí a hacer Chili con Carne, pero siempre con la supervisión de mi madre, que se aseguraba de que hacía todo bien. Claro, esas habilidades culinarias están bien cuando vives con papá y mamá, porque son las suficientes para sobrevivir cuando estás de Rodriguez. Pero aquí en Chicago, me di cuenta que tenía dos opciones: (1) aprender a cocinar o (2) sobrevivir a base de pasta, filetes, y comida enlatada. Ni corto ni perezoso, las primeras semanas en Chicago llamaba a mi madre todos los fines de semana para pedirle recetas y para comentarle los triunfos (o fracasos) de la pasada semana. Tras varias iteraciones, acabé pillandole el tranquillo…

En fin, como muchos ya sabeis, he ido colgando algunas recetas en blog (y algunas fotos en la galeria). Pero eso es solo una pequeña parte de lo que he aprendido a cocinar desde que estoy aquí… tengo una carpeta con hojas en blanco donde voy apuntando cada nueva receta, aparte de múltiples libros de cocina. Poco a poco, iré colgando todas esas recetas en el blog. Mientras tanto, aquí teneis una lista de los platos que sé cocinar (con foto y/o receta, si la hubiere):

  • Alubias (negras, rojas, o blancas) [foto]
  • Buffalo hot wings (alitas de pollo picantes) [foto] [receta]
  • Cake de almendra [foto] [receta]
  • Cake de limón
  • Chili con carne
  • Chocolate a la taza (casero) [receta]
  • Churros [foto]
  • Cocido madrileño
  • Croquetas
  • Dulce de almendra [foto]
  • Filete empanado (ahora ya sé como empanarlo yo solito :-P ) [foto]
  • Lentejas [foto] [receta]
  • Macarrones al horno [foto]
  • Magdalenas [foto] [receta]
  • Paella [foto] [paella party!]
  • Pasta Diavolo
  • Patatas alioli
  • Pavo asado [foto]
  • Pincho moruno [foto]
  • Pollo asado
  • Roscón de Reyes
  • Tortilla de patata [foto]

¿Qué es lo siguiente? Pues de momento tengo los siguientes objetivos culinarios:

  1. Euskal pastela: La verdad es que nunca he probado euskal pastela, pero aquí lo autoctono siempre queda muy bien (los americanos se vuelven locos con la tortilla española, a pesar de que es sencillisima de hacer). Vamos, que puede venir bien para cuando alguien te pide cocinar algo “típico”. Además, me estoy dando cuenta de que la repostería es el tipo de cocina que más disfruto…
  2. Salsas picantes: Para mi receta de Buffalo Hot Wings dependo de salsas que puedes encontrar en cualquier supermercado americano. Claro, cuando vuelva a España (de visita, o permanentemente en el futuro), no voy a poder encontrar esas salsas, así que más me vale aprender a hacer la mía propia si quiero seguir disfrutando de las Buffalo Hot Wings fuera de EEUU. De hecho, en un futuro no muy lejano quiero pillar a unos cuantos amigos por banda, hacer varios kilos de alitas de pollo y luego “experimentar” varias salsas caseras con ellos (mwahahahaha!)
  3. Comida americana: La comida tipicamente americana (Buffalo hot wings, costillas barbacoa, brownies, jambalaya, hamburguesas gigantes, chili con carne, chocolate chip cookies, pancakes, …) me tiene cautivado. A pesar de que en el extranjero generalizamos mucho y pensamos que la “comida americana” no es más que hamburguesas de McDonalds, aquí he descubierto que la cocina americana “de verdad” es muy sabrosa. Un amigo americano una vez me dijo que no entendía como podía gustarme la cocina americana “que tiene sabores tan fuertes y poco refinados”, viniendo de un continente donde se valora la comida con un sabor refinado y cuidado. Mi respuesta fue que, precisamente estando acostumbrado a sabores más cuidados, la comida americana supone un cambio muy agradable. En fin, que quiero aprender más recetas americanas :-)
  4. Roscón de Reyes: Cuando le pedí a mi madre una receta para hacer Roscón de Reyes, su primera reacción fue “No creo que estés preparado para esa receta”. Vamos, como cuando Yoda le dijo a Luke que no estaba preparado para enfrentarse a Darth Vader, para entendernos ;-) No le faltaba razón a mi madre: es una receta complicada donde es muy fácil meter la pata (especialmente porque hay que utilizar levadura panadera, que requiere unas condiciones muy concretas para tener el efecto deseado). Pero bueno, en algún momento tenía que empezar. El primer año (enero de 2005) fue un desastre. Más que un roscón, parecía una pizza con un agujero en el medio. Al año siguiente (enero de 2006), con más experiencia repostera, me salió algo más parecido a un roscón de reyes, pero todavía sin ese aspecto de “¡Cómeme!” que tienen los roscones que se ven en las panaderías. Por lo menos estaba muy bien de sabor (especialmente con chocolate a la taza). Así que mi objetivo es, poco a poco, aproximarme al roscón ideal. A ver el próximo enero…

Buffalo hot wings

Aquí en EEUU, una comida muy típica son las “buffalo hot wings”, que no son más que alitas de pollo preparadas con una salsa picante (se llaman “Buffalo Wings” porque se originaron en la ciudad de Buffalo). Antes de venir a EEUU, el ala siempre era mi parte menos favorita del pollo (yo soy de los que prefieren la pechuga, no andar arrancando trocitos de carne de un hueso). Sin embargo, cuando me dieron a probar las dichosas “buffalo wings”, me quedé enganchado (en concreto, me llevaron a un “sports bar” de la cadena Buffalo Wild Wings). Lo que diferencia las “hot wings” de cualquier alita de pollo que he probado antes es la salsa picante, que puede ser todo lo picante que quieras (en Buffalo Wild Wings puedes escoger entre 26 gradiantes de salsa picante). A mi en concreto me gustan las salsas “medias”, que no son ni tan picantes que te queman la lengua ni tan poco picantes que casi no tienen sabor.

En fin, todo esto lo cuento porque hoy me he aventurado a hacer mis propias Buffalo Hot Wings, y resulta que me han salido bastante bien. El resultado puede verse aquí. Eso sí, tengo que admitir que he hecho trampa: he comprado la salsa picante ya hecha (aquí en EEUU en los supermercados venden salsas especificamente para hacer Buffalo wings), con lo cual la receta va a servir de poco si no se tiene salsa picante como la que tienen aquí (la receta no puede hacerse sin salsa picante, es la parte más importante de la receta). Aun así, al final del post incluyo algunas indicaciones de cómo hacer una salsa propia. En fin, aquí va la receta:

Ingredientes (1-2 personas)

  • 500g-750g de alitas de pollo
  • 125g de harina
  • Una cucharada de sal
  • Media cucharada de pimienta negra
  • Media cucharada de ajo en polvo
  • Media cucharada de cayenas en polvo
  • Media cucharada de paprika (o pimentón picante)
  • Salsa picante para Buffalo Wings

Instrucciones

  1. Calentar el horno a 220ºC (425ºF)
  2. Lección básica de anatomía polluna: El ala del pollo se divide en tres partes. Cortar cada ala en estas tres partes y descartar la punta del ala. No hay que quitarle la piel al ala, pero si conviene cortar cualquier exceso de piel.
  3. En un bol, mezclar la harina, la sal, pimienta, ajo, cayena, y paprika (o pimentón).
  4. Bañar las alas en la harina y colocar en una bandeja de Pyrex. Conviene poner aluminio antiadherente en la bandeja o, en su defecto, frotar la bandeja con un poco de mantequilla.
  5. Poner la bandeja al horno durante 20 minutos.
  6. Sacar la bandeja (sin apagar el horno). Poner la salsa sobre las alas, asegurandose de que queden cubiertas por ambos lados. Dar la vuelta a las alas. Si se tiene salsa de sobra, una opción es poner la salsa en un bol y directamente untar el ala, sujetada por un tenedor o unas tenazas de cocina.
  7. Poner la bandeja al horno 12 minutos más.
  8. Apagar el horno, sacar la bandeja, y poner un poco más de salsa (aunque no demasiada). Asegurarse de que la salsa está bien distribuida a lo largo de toda la carne.
  9. Dejar enfriar 5 minutos. Ya están listas para servir :-)

Salsa picante

Más adelante, intentaré hacer mi propia salsa picante y ya comentaré una receta aquí en el blog. Sin embargo, no debe ser complicado. Al parecer la base de la salsas para Buffalo Wings es mantequilla, vinagre, y agua (la salsa tiene que quedar espesa, aunque no tan espesa como el ketchup). El sabor viene dado por ajo en polvo, cebolla en polvo, y paprika. Para el picante, se puede añadir tabasco, cayena en polvo, … Para los muy aventureros, podeis intentar experimentar con esos ingredientes, a ver si os sale una salsa interesante :-D Pero lo dicho, que ya experimentaré yo por mi cuenta y publicaré mis resultados aquí ;-)

¿Al horno o fritas?

Al parecer, otra manera de hacer Buffalo Wings es friendolas (con freidora) en lugar de hacerlas al horno. Tendré que probarlo algún día para ver qué tal salen.

Chocolate a la taza

Después de la receta de ayer (Lentejas), aquí va otra receta apta para esos fríos días de invierno en los que lo único que apetece hacer es quedarse en casa y acurrucarse en el sofá bajo una manta.

Ingredientes

  • 100 gramos de chocolate en trozos. Tipicamente es chocolate negro, pero puede ser con leche para un sabor menos fuerte (lo realmente importante es que el chocolate sea bueno, no chocolate barato)
  • 250 mL de leche
  • 150 mL de nata líquida
  • Vainilla en rama o extracto de vainilla
  • Azucar

Instrucciones

  1. Poner todos los ingredientes en una cacerola pequeña. Si se utiliza vainilla en rama, hay que hacer una hendidura en la rama (para que suelte el sabor). Si se utiliza extracto de vainilla, entonces utilizar dos cucharaditas.
  2. Hacer a fuego suave. Remover con un batidor hasta que el chocolate se haya derretido y quede una mezcla espumosa.