¡¡¡Siiiiiiiii!!! Tras un vuelo de Melbourne a Brisbane, y unas cuantas horas en un autobus…¡Ya estoy en Byron Bay! ¡Ya puedo salir a la calle sin llevar jersey, chamarra, y bufanda! Ufff, me hacía mucha falta esto, especialmente después del frio que hacía en Melbourne. Joer, que calorcillo más majete hace aquí. Byron Bay es un agradable y tranquilo pueblo costero, lejos del mundanal ruido (está a unas 3 horas al sur de Brisbane, y un porrón de kilometros al norte de Sydney). Es uno de esos pueblos pequeños y hogareños llenos de tiendas pequeñas y restaurantes entrañables…vamos, uno de esos lugares dónde poder desconectar de todo. También es el paraiso de cualquier surfista, porque tiene unas playas enormes con unas olas considerables (de hecho, a varios kilometros de Byron Bay hay un pueblo llamado Surfer’s Paradise…en serio, ¡no es coña!).
Hoy no he podido hacer mucho, porque he llegado a Byron Bay a las 4 de la tarde (2 horas antes de que anochezca…que aquí haga calor no quita para que siga anocheciendo en horario de invierno). He paseado por el pueblo, y me he acercado a una de las playas. Al igual que en Jervis Bay, me parece que las playas Australianas son acojonantes…de las que creía que sólo existían en las películas. No he podido evitar la tentación de quitarme los zapatos, remangarme los pantalones, y mojarme un poco los pies. Como dije en el artículo de Jervis Bay (día 9), yo evito las playas como la peste, pero sinceramente en estas playas no me importaría nada pasar un día y pegarme un buen chapuzón (bueno, igual un chapuzón no, que por aquí hay tiburones y medusas con muy mala leche). En fin, después del paseillo por la playa ha anochecido, con lo cual no he tenido más remedio que volver al hotel, porque aquí (al igual que en Melbourne) estoy solo ante el peligro y salir a disfrutar de la vida nocturna de Byron Bay en solitario me parece un poco triste…
En un artículo anterior comentaba que uno de los aspectos negativos (de los pocos, porque insisto que en general el viaje está siendo una caña, y me lo estoy pasando muy muy muy bien) es el haber venido en el invierno del hemisferio sur. En Melbourne, y de nuevo en Byron Bay, me doy cuenta que este viaje es la repera, pero que habría sido 200% mejor si hubiese podido engañar a alguien…errr….quiero decir…hubiese podido animar a alguien para venirse a Australia conmigo. En Sydney no me rayaba mucho porque está David y más gente, pero en Melbourne y Byron Bay estoy más solo que la una y se echa en falta alguien con quien poder comentar lo que ves en un museo, para entusiasmarse juntos después de ese peazo musical We Will Rock You, pasa salir a cenar, o simplemente para pasear por las playas de Byron Bay. Vaaaaaaale, se me está empezando a ir la olla, así que voy a cambiar rapidamente de tema :-)
Estoy en un hotel simplemente acojonante, de esos en los que las habitaciones tienen terraza y todo. Siendo la última escala del viaje, la verdad es que he querido mimarme y en la agencia de viajes escogí un hotel de los buenos :-) Lo unico que lamento es pasar sólo un día y medio en Byron Bay… En fin, voy a intentar aprovechar bien el tiempo que voy a pasar aquí. Mañana voy a pegarme un buen paseo hasta un faro que hay aquí que debe ser mu bonito, y también hasta un punto que debe ser el ‘punto más oriental de Australia’ (vamos, el punto que está más al este de todo Australia y que debe tener unas vistas impresionantes). En definitiva, en Byron Bay toca RELAX :-)
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