Archive for the '2004 Chicago' Category

De nuevo en Bilbao (hasta el 18 de septiembre)

Bueno, he llegado hace poco más de una hora a Bilbao y estoy un poco molido. El viaje de Chicago a Londres ha transcurrido sin novedad, pero con ocasionales turbulencias leves. Eso no suele molestarme, excepto cuando intento dormir en el avión… lo cual ha resultado imposible gracias a las turbulencias. El viaje de Londres a Bilbao también ha transcurrido sin novedad, excepto por el hecho de que me han puesto al lado a un chaval de unos 10 años que era insoportable como pocos. Joder, menudo plasta. Había que contener las ganas de pegarle un par de leches (y me parece que todos los pasajeros cercanos al crio en cuestión sentían lo mismo…)

En fin, resumiendo, no he dormido casi nada en el vuelo de Chicago a Londres y mi cuerpo ahora se cree que son las siete de la mañana. Vamos, como si acabase de volver de gaupasa… En fin, voy a ver si consigo aguantar despierto un poco más, que mañana ya tengo que volver a trabajar…

Último post desde Chicago (hasta dentro de dos semanas)

Bueno, dentro de media hora llega el shuttle que me llevará al aeropuerto. Espero sinceramente que no sea como el shuttle ride from hell que sufrí cuando estuve en San Francisco allá por enero.

Me esperan ocho horitas de vuelo desde Chicago hasta Londrés, y luego un vuelo de unas dos horas hasta Bilbao. Como siempre, el cambio de horario pegará más fuerte viajando hacia el este que hacia el oeste, así que me imagino que pasaré los primeros días en un estado de semi-inconsciencia. Si me veis por la calle, o en la universidad, y no reacciono, no os preocupeis, es normal. Ah, el aspecto de recién lobotomizado también es normal durante el ajuste horario, no dejeis que os asuste.

Pues eso. Voy a asegurarme de que no me dejo nada. El próximo post, desde Bilbao.

Chicago, Día 16

Último día en Chicago. Bueno, último día completo. Mañana seguiré en territorio estadounidense hasta las seis y media de la tarde, momento en el cual partiré hacia Bilbao. Por un lado tengo ganas de volver, porque sé que al ser las últimas dos semanas en Bilbao tendré multitud de cafés y cenas de despedida. Una excusa perfecta para quedar con todos los amigos. Por otro lado, me da una pereza enorme. Tener que cruzar el charco, una vez que por fin he conseguido adecentar el piso, para volver a cruzar el charco dos semanas después. Y si a eso le añadimos que, tras llegar el domingo al mediodía, tengo que estar el lunes a primera hora en Deusto para vigilar el examen de Laboratorio de Informática I… pues vamos, que va a ser un regreso movidito. El cambio de horario se lo va a pasar pipa conmigo.

No ha sido un día tremendamente emocionante. He alternado entre hacer la maleta, limpiar el piso para que al volver me lo encuentre limpito, y ver DVDs. Nada que pueda calificarse de emocionante. Pero sí tengo unas cuantas cosas que contar. Cosas interesantes de las que me he percatado hoy.

La primera de ellas es el tema de los operadores telefónicos en EEUU. Perdón, no se les puede llamar “operators”, que eso es politicamente incorrectos. Resulta que hay que llamarles “Customer Service Representatives” (vamos, lo mismo que cuando te dicen que a la azafata hay que llamarla “Asistente de vuelo”). Después de dos semanas aquí, y muuuchas llamadas a todo tipo de lugares (principalmente a SBC), me he dado cuenta de que cada compañía tiene un tipo de operador telefónico totalmente distinto.

Empecemos por SBC. Los operadores de SBC se dividen en dos grupos: los de Asistencia al Cliente y los de Reparación. A la primera categoría pertenece Bill, el amable operador de SBC que me ayudó a contratar la linea telefónica y el ADSL. Tras llamar en más ocasiones a ese departamento, he visto que son todos clones de Bill. Todos encantados de ayudarte, todos esbozando una sonrisa forzada aunque no puedas verles, todos tan tremendamente azucarados que deben estar al borde de la diabetes. Pero esto, no me cabe ninguna duda, es fruto de un concienzudo entrenamiento tipo La Naranja Mecánica en el que les meten en la cabeza la frase COMPLACER AL CLIENTE. Todo parece estar minuciosamente preparado, hasta el último detalle. De hecho, cuando les llamas siempre notas que te repiten en varias ocasiones las mismas frases. Por ejemplo, cuando expones tu problema siempre te dicen:

Well, I can certainly help you with that.

Mucho más elegante y elaborado que decir simplemente “Ok”. Pero lo curioso es que siempre repiten esa misma frase palabra por palabra. Y al final de la conversación, pues evidentemente no falta la siguiente despedida digna de un Oscar al Mejor Guión:

Sir, thank you for choosing SBC. We certainly value your business and we hope that your experience with us is a pleasant one.

Como están siendo tremendamente artificiales conmigo, pues yo les devuelvo el favor y les suelto “No, miss, thank you” :-P

Los operadores telefónicos de SBC Reparaciones, en cambio, son mucho más expeditivos. Os juro que todas las conversaciones que he tenido con ellos han tenido siempre el siguiente formato:

[Después de pasar un rato con la operadora automática, e introducir tu número de teléfono, te pasan con un operador humano]

- Hello, SBC Repair, my name is ???, you are calling to report a problem with 555-555-1234, is that correct?

- Yes

- Could you please confirm first name, last name, and address?

[Le digo mi nombre y apellidos. Perdón, sería más correcto decir que se lo deletreo. Y también le digo mi dirección]

- What is your problem, sir?

- I have just moved into my apartment, my phone line has been activated, but I have no dial tone

- I can dispatch a technician tomorrow from 8:00 to 12:00. Is that ok?

- Yes

- Ok. Thank you for calling SBC Repair. Please remember that if SBC fails to provide service in 24 hours, or we miss your appointment, you are elegible to receive credit which will show up on your telephone bill.

- Ok. Thank you

Lo que más gracia me hace es que la última frase (la de recibir crédito si no viene el técnico) me la han dicho tantas veces que una vez casi me dieron ganas de interrumpir a la amable señorita y decirle, “Sí, sí, ya lo sé, me dais crédito si pasa esto o aquello.” Pero ya veis. Aquí no son azucarados ni intentan conversar amablemente contigo. SBC Repair va directo al grano (me imagino que será porque reciben bastantes más llamadas que Atención al Cliente :-P )

Luego tenemos a las operadoras del servicio de shuttle (mini-buses) que hacen trayecto desde y hacia el aeropuerto (por estos lares es una de las formas más habituales de ir al aeropuerto, porque el taxi sale un ojo de la cara). Ayer llamé para hacer una reserva para que me recojan unas tres horas antes de que salga el vuelo. La conversación fue la siguiente:

- Hello, FOOBAR Shuttles.
- I’d like to arrange a pick-up.
- What date?
- This saturday.
- [Con tono de "Tu eres gilipollas, ¿verdad?"] I said, what date
- Errr… This saturday would be september 4th.

A ver, especie de cernícalo telefónico, si me pides la fecha y estamos a dos puñeteros días de la fecha, pues mi primera reacción es decirte el día de la semana, no la fecha en el calendario gregoriano. Entiendo perfectamente que tu aplicación informática sólo acepte la fecha, pero entonces (1) deberías tener suficientes luces como para deducir que el sabado es el 4 de septiembre o, (2) si no te sirve el día de la semana e insistes en que yo te dé la fecha, por lo menos hazlo con un poco de educación (porque os juro que el tono que puso fue de “A ver, gilipollas, te he pedido la fecha, no el día de la semana”).

Y luego llegan los que, sin duda, son mis operadores telefónicos favoritos. Los operadores de Comcast, la compañía de televisión por cable. Ellos me llamaron ayer (me imagino que la información se la pasó ipso-facto la compañía telefónica… “Carne fresca, chicos!”) para explicarme sus ofertas de televisión por cable. Yo les comenté que ya tenía pensado pedir televisión por cable, pero cuando vuelva a mediados de septiembre. Me dijeron que puedo ir concertando la cita desde ahora, y así puedo aprovechar una oferta mediante la cual me sale la cuota mensual a mitad de precio durante seis meses. Así que, siendo listo para los negocios, pues acepté. Pero me desvío del tema. ¿Por qué me gustan los operadores de Comcast? Pues porque os juro que tengo que contener la risa cuando hablo con ellos. Estoy convencido de que son todos surferos. En serio. Mientras que SBC te muestra una especia de amabilidad y cordialidad artificial, los de Comcast son desenfrenadamente informales. Repiten constantemente la palabra “cool”, e incluso uno de los operadores me dijo “groovy”. Extracto de mi primera conversación con Comcast:

- Sir, you’re like somewhere from Europe, right?

- Yes.

- Like where is your last name from?

- Spain.

- Cool. And, like, you speak really good English. Like what’s up with that?

- Oh, I studied in an american school in Spain, and picked up the accent in England and Australia.

- Groovy.

Además, los de Comcast no te ponen en espera (ya sabeis, cuando te dicen “Por favor espere” y tienes que escuchar “The Girl from Ipanema” como cinco veces seguidas) sino que te sacan temas absurdos de conversación. Os juro que esto me lo ha dicho hoy un operador de Comcast:

- Ok, so we’re like going to connect you with the service department so they can confirm your information.

- Ok.

- Ooops, seems like they’re all busy right now. So, how’s the weather over there?

[Sintiendome jocoso, respondi simplemente lo siguiente:]

- Sticky.

- Hahaha, cool.

En fin, alucinante lo de los operadores telefónicos aquí en EEUU. Pero bueno, esa era solo una de las cosas que quería comentar. De la segunda cosa me he dado cuenta con todos los DVDs que he alquilado. Resulta que la mayoría de los DVDs ofrecen idioma inglés (obviamente) y español. Pero no el doblaje español que todos conocemos desde siempre, sino un autentico y genuino doblaje aaaaaaandale!!!. Que descojono, en serio. Por un lado, ha hecho que me dé cuenta de lo bueno que es el doblaje en España, porque el doblaje mejicano es malo con ganas (y no porque el acento resulte extraño, sino porque el doblaje no está totalmente sincronizado con los labios de los personajes, es mucho más artificial y cartón-piedra que el doblaje de España, etc.) Ha sido un descojono ver algunas escenas de Pulp Fiction en mejicano. Otro DVD que me he cogido es La Princesa Prometida. No porque quisiera ver de nuevo toda la película, sino porque simplemente me apetecía volver a ver algunas escenas divertidas de la película. Si no habeis visto esta película, ya estais corriendo al videoclub más cercano a verla. Es una parodia bien hecha (es decir, no tipo “Agarralo como puedas”) de los cuentos y películas de fantasía. Tiene personajes verdaderamente memorables. Una de las escenas que el doblaje mejicano arruina es una escena en la que aparece un cura diciendo “El madimonio. El madimonio es lo que nos ha unido hoy aquí”. La manera en la que lo dice en el doblaje de España es sencillamente descojonante. El doblaje mejicano, en cambio, arruina toda la escena. Y, hablando de DVDs, otro de los DVDs que he cogido es Hellboy (que me parece que se estrena en España en octubre). Cuando salga, id a verla. Muy buena. Muy entretenida.

Bueno, y me parece que eso es todo. Mañana… a Bilbao.

Chicago, Día 15

Perseverancia. Perseverancia, chicos y chicas. Cuando la vida te tiene agarrada por los huevos y crees que nunca verás la luz al final del tunel, perseverancia. Nunca ceseis en vuestra incasable lucha, sea la que sea. Perseverancia. Este es el consejo que os doy hoy, día 15 de mi aventura Chicaguense, porque gracias a su perseverancia y sus múltiples llamadas a la telefónica, el tío Borja por fin tiene teléfono y linea ADSL en su apartamento.

Para los que no habeis seguido los últimos artículos del weblog, pues os comento brevemente: llevo la última semana y media peleandome con la telefónica de aquí (SBC) para conseguir tener una linea telefónica en condiciones. En un mundo ideal, mi linea habría sido activada el 24 de agosto. Sin embargo, tras descubrir que el anterior inquilino de mi apartamento era un phreaker y dejó la instalación telefónica del apartamento en lamentables condiciones, pues el proceso de conseguir una linea telefónica se ha complicado un poco. Hoy ya ha sido la tercera visita que hace un técnico de SBC a mi apartamento, y puedo confirmar que a la tercera, efectivamente, va la vencida.

No sé si es que los dos anteriores técnicos eran un poco cortos, o es que el que ha venido hoy era más habil de lo normal. Los dos anteriores técnicos se obcecaron con que había que revisar los cables del apartamento de abajo. El que ha venido hoy ha dicho que no hacía falta, que bastaba con comprobar las cajas telefónicas del edificio, y los misterios impenetrables de La Centralita Telefónica (ese misterioso lugar por el que pasan todas las llamadas de un barrio). Se ha pasado casi una hora recorriendose el edificio (de entrada, dedicó bastante más tiempo que los dos anteriores técnicos), descubriendo en el proceso una caja telefónica que no aparecía en la documentación de SBC. Ahí, al parecer, se encontraba la clave de todo el misterio. Tras hacer unos cuantos conjuros de tercer nivel, el técnico regreso a mi apartamento y anuncio, como sentando cátedra, que antes de terminar el día, yo tendría linea telefónica. Lo dijo como si el caso de mi linea le hubiese supuesto un especial desafio. Me comunicó que él ya había hecho todo lo que podía, y que ahora estaba en manos de La Centralita Telefónica, donde había que retocar un poco el cableado. Me dejó el número de su busca y me dijo que si en dos horas no tenía linea telefónica, que le mandase un mensaje al busca.

Así que espere dos horas, y seguía sin linea telefónica. Una parte de mi me decía “No le des la brasa al pobre técnico, seguro que son los de La Centralita Telefónica los que no han conectado los cables. Espera un par de horas más y ya está”. Otra parte de mi, la que ha visto demasiadas películas de Tarantino, me decía: “Mira, puta, levanta tu jodido trasero, busca un jodido teléfono, llama al técnico, y dile que los cabronazos de La Centralita Telefónica no han conectado los putos cables”. Perseverancia, queridos amigos, perseverancia. Al final decidí acercarme a la universidad y dejé un mensaje en el busca del técnico. En un par de minutos, el técnico me llamó al número de la universidad y la conversación fue mas o menos así:

- Soy el técnico de SBC. Me ha dejado un mensaje en el busca.

- Si, soy el de esta mañana, sigo sin linea telefónica.

- ¿Cuanto tiempo tardaría en llegar a su casa?

- Unos diez minutos.

- De acuerdo, estaré ahí en quince minutos.

CLICK

Salí escopetado para mi casa y, efectivamente, tardé 10 minutos en llegar. El técnico llegó unos dos minutos más tarde. Joder, he tenido suerte. Me ha tocado el jodido Lobo de la compañía telefónica (otra referencia a Tarantino…). Ni siquiera subió al apartamento. Llamó al telefónillo, y debió de ir directamente a la caja telefónica, porque tres minutos después mi telefono sonó. ¡Mi teléfono sonó por primera vez! Lo cogí, y el técnico me dijo: “Ya debería funcionar todo sin problemas. Si pasa algo, ya sabe donde encontrarme.” Y, acto seguido, decidí estrenar el telefóno llamando a mi familia, of course. Más adelante, he configurado el ADSL y me he quedado boquiabierto al comprobar que la velocidad de bajada era de 160kB/s. Os recuerdo que este es el paquete de ADSL más básico y cutre que ofrece SBC. 160kB/s. Lo más cutre. Impresionante.

En fin, por lo que a mi respecta, ese técnico telefónico (alias Lobo) es mi jodido heroe del día. Donde otros dos técnicos han fracasado, él ha triunfado.

Y, por supuesto, teniendo en cuenta que ya empezaba a resignarme a irme a España sin haber conseguido poner el teléfono en funcionamiento, pues semejante evento merece una celebración. De entrada, me voy a ver varios capitulos de Monty Python’s Flying Circus que he cogido en DVD en el videoclub. Además, he decidido hacer algo muy yankee mientras veo el DVD: cenar una pizza. Pero he decidido hacerlo de manera más yankee posible: ¡pidiendo la pizza por Internet! Aquí es sorprendentemente fácil de hacer. Especificas el tipo de pizza que quieres, das los datos de la tarjeta de crédito, y ya sólo falta esperar a que te la traigan. Eso sí, la pizza se ha retrasado un poco y he llamado al Pizza Hut desde el cual la iban a enviar… y me han explicado que al hacer uno de los repartos, al pizzero le han robado las otras pizzas que tenía que entregar (incluida la mía) con lo cual han tenido que volver a hacer la pizza. Sólo en America… Pero bueno, ha llegado en un tiempo razonable y la he disfrutado a gusto. ¡Ñam!

En fin, hoy ha sido un día agradable. Me voy contento a la cama.

Chicago, Día 14

Al mismo tiempo que subo este artículo, he subido las fotos del piso. Las podeis encontrar aquí.

La odisea de la linea telefónica continua, y cada vez estoy más convencido de que volveré a España sin haber conseguido instalar la puñetera linea. Como comentaba en el artículo anterior, ayer conseguí hablar con el vecino de abajo, y en principio no puso ninguna pega a que el técnico de la telefónica echase un vistazo a los cables que pasan por su piso. Eso sí, me dijo que el técnico tenía que estar antes de las 9:30am (luego se va a currar). Llamé a la telefónica para que enviasen un técnico sobre las 9am y me dijeron que lo único que podían hacer era ponerme en el ‘bloque de las 8 a las 12′ y que ya se verá cuando llega el técnico. Al volver a casa, intento hablar con el vecino pero ya ha desaparecido. Le dejo una nota diciendole: “Por favor, si para las 9 no ha llegado el técnico, por favor hable con el janitor (el portero) para darle permiso para que le abra su puerta al técnico”.

Pues bien, tal y como me esperaba (gracias a Murphy) el técnico ha llegado sobre las 11:30 (por cierto, han enviado a un técnico distinto, lo que me parece un poco ilógico porque al nuevo he tenido que explicarle todo lo que averiguó el técnico que vino el lunes). Lo que no me esperaba es que el vecino vecinito o no ha leido mi nota o se la ha pasado por el Arco del Triunfo. Hemos ido al janitor y nos ha dicho que el vecino no le ha dicho nada. Así que el janitor ha llamado al presidente de la comunidad, pero el presi ha dicho que en estas situaciones el vecino tiene que dar su consentimiento explicito para que el técnico entre en su ausencia. Así que el técnico se ha ido sin haber podido hacer nada. El janitor, que está resultando ser muy buena persona y un tío muy legal, me ha dicho que intentará por todos los medios pillar por banda al vecino de abajo para pedirle su permiso. Así que he vuelto a llamar a la telefónica para concertar otra visita del técnico. Me han dado hora para el bloque de mañana de las 8 a las 12. Les he dicho que por favor tomen nota de que, a ser posible, el técnico llegue sobre las 9am, y ellos me han dicho que “se hará lo que se pueda”. Al vecino ya le he dejado otra nota a tal efecto. Mañana ya es la última intentona. Si mañana no conseguimos entrar en el piso de abajo, o a pesar de conseguir entrar el técnico encuentra otro obstaculo en el cámino, pues entonces muy a mi pesar tendré que dejar todo el asunto telefónico para cuando regrese a Chicago a mediados de septiembre. Alea jacta est.

Por lo menos estoy encontrando formas alternativas de entretenerme. La primera de ellas es un libro cojonudo: Just a Geek. Es una especie de autobiografía de Wil Wheaton, el autor de uno de mis blogs favoritos, WIL WHEATON DOT NET. Wil Wheaton fue durante su infancia y adolescencia un actor de relativo exito (fue el protagonista de Cuenta Conmigo, una de mis películas favoritas, y también era un miembro del reparto de la serie de televisión Star Trek: La Nueva Generación). Sin embargo, tras abandonar Star Trek, Wil Wheaton se convirtió durante un tiempo en un has been (alguién que solía ser famoso y abruptamente dejó de serlo, y nunca más se supo de él… vamos, como Macaulay Culkin). Curiosamente, fruto de sus desesperación por no conseguir relanzar su carrera como actor, lanzó su weblog para contar sus penas al mundo y su vida dio un giro de 180 grados. Ahora vuelve a ser famoso, aunque no como actor sino como blogger y autor de dos libros (el anterior, Dancing Barefoot, es una colección de ensayos y es divertidísimo). Just a Geek relata toda la transición desde Star Trek hasta la blogosfera, pasando por su época de has been, intercalando los posts que iba dejando en su weblog. La única putada de este libro es que entra tan fácil y engancha tanto que me lo voy a terminar enseguida… Pero bueno, si quereis leer un libro sobre como los weblogs le pueden cambiar a uno la vida, no dudeis en compraros una copia de Just a Geek.

Mi otra forma alternativa de entretenerme son basicamente los DVDs. Resignado a que o no voy a tener teléfono o que me lo van a instalar justo antes de volver para España, pues he decidido tirar la casa por la ventana y estoy alquilando enormes cantidades de DVDs con las que mantenerme entretenido.

En fin, pues mañana se verá que pasa con el teléfono…