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Rodando con El Gran Wyoming 11-IX-98
¡Por fin tengo un hueco para escribir unas líneas en la página web!
Hoy es el primer día libre de la segunda semana de rodaje, amigos. Libramos
los viernes, y no los sábados y domingos como el resto de las personas
humanas, para dejar al bueno de Chechu -Wyoming- grabar su programa, CQC.
Por cierto, os diré que trabajar con Wyoming es aún mejor que verle en
televisión. Antes me caía muy bien, pero ahora estoy convencido que que es
un tipo absolutamente genial. No sólo aligera el peso del rodaje con una
cascada interminable de bromas, sino que se entrega en cuerpo y alma a su
trabajo, siempre dispuesto a mejorar una toma si está en sus manos.
Incluyo un pequeño diccionario fundamental de términos Wyomingianos:
TRUCHA, ATRUCHADO: plano, secuencia o persona ligeramente mariquita u
homosexual.
ESTAR UN POCO TENSO, ATENAZADO: situación común de todos los mortales.
Cualquier conversación telefónica con Guayo comienza así: "Hola, te noto un
poco tenso, ¿no?
LUMIS: mujeres de buen ver, probablemete de la figuración, que te miran con
deseo.
ZUMBAR: penetrar, fornicar, follar(se) a unas Lumis.
"ERES UN IDIOTA": los que suelen responder los truchas.
En fin, seguiremos otro día.

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El Día de la Cabra 11-IX-98 ¿Anécdotas de rodaje? Bueno, por ahora la palma se la lleva el día de la
cabra. Parecía que ya habíamos escarmentado con el tema de rodar con cabras, que
en "El día de la Bestia" ya habíamos llegado a los límites del sufrimiento,
pero no fue así. En "Muertos" tuvimos la semana pasada una escena con una
cabra. Un grupo de legionarios encabezados por Sancho Gracia dan una paliza
sobrenatural a los truchas de Nino y Bruno en una discoteca de pueblo, el
People´s. Lo rodamos la noche del sábado, en Cien pozuelos, con todos los
locos y borrachos del pueblo a la puerta de la discoteca, intentando morder
a mis protagonistas. Obviamente los legionarios de la peli llevaban una
cabra, y en la secuencia, Nino -Santi, que está que se sale- tiene la mala
pata de golpear a la cabra de la legión con un micrófono y matarla. La
cabra tenía que morirse, caer al suelo, y eso nos parecía imposible. En
"El dia" tuvimos que clavarla al suelo para que se estuviera quieta, y
¡arrancó en menos de un minuto los tablones del parqué! Así que esta vez
pensamos que había que narcotizarla, o algo así. Malpartida, "malpertius"
como lo llamabamos en el rodaje, el amaestrador de animales, se negaba,
porque la cabra podía palmarla. Hicimos venir un veterinario y todo, pero
la cosita estaba muy mala. Yo veía que perdía toda la noche con la puta de
la cabra, pero, amigos, tampoco fue así. Malpertius le dió unos golpecitos
en el hocico y se quedó petrificada. Una hora como una piedra, en el suelo,
con diez actores a su alrededor. Impresionante. Santi pudo darle pataditas
como si estuviera muerta, y la cabra sin mover un pelo. Y para colmo se
trataba de la novia de nuestro cabrón de "El día". Que esto conste para los
anales de la cinematografía: Es mucho más fácil rodar con una cabra que con
un cabrón.
En fin, amigos, en cuanto tenga un momento libre me siento delante del
ordenador y os cuento algún chisme más del rodaje. Por ahora todo va de
perlas. Dos semanitas de nueve. ¡Hombre, se me ha olvidado contar los
chismes de Uri Geller! ¿Sabéis que me dobló la cuchara otra vez, delante de
todo el mundo? Bueno, lo contaré otro día.

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